Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra ocurrían

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ocurrían en el contexto de una oración.

Término ocurrían: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ocurrían" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ocurrían para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Qué cosas se le ocurrían!
  • ¡Y le ocurrían cosas tan raras.
  • Se le ocurrían proyectos disparatados, crímenes de tragedia, pero los desechaba en seguida.
  • ¿Dónde demonios estaban aquellas condenadas palabras que no se le ocurrían en trance semejante?
  • Aquella noche y las siguientes durmió mal por la viveza del pensar y las contradictorias ideas que se le ocurrían.
  • En medio de la reproducción iban colocándose, como anotaciones puestas al acaso, los comentarios que se le ocurrían.
  • Cualquier atrocidad de las que se le ocurrían, que podía ser sublime en otro, en él se le antojaba, ante todo, grotesca, ridícula.
  • Creció su admiración al observarse en clase contestando con relativa facilidad a las preguntas del profesor y al notar que se le ocurrían apreciaciones muy juiciosas.
  • En las calles ocurrían a cada momento escenas de desolación, cuando un recién llegado daba cuenta de los muertos que conocía, y nombraba las personas que no habían de volver.
  • Apoyando las cláusulas con enfático gesto, se le ocurrían frases de admirable efecto contundente, frases capaces de tirar de espaldas a todos los individuos de la familia si las oyeran.
  • Pero lo que ella temía era que el Provisor, por hacer guerra al otro las razones de pura moralidad no se le ocurrían a la del Banco empleara su grandísimo talento en convertir a la Regenta y hacerla beata.
  • Se le ocurrían cosas tan extravagantes como aprovechar los pocos momentos de distracción de las madres para secretearse con su amada y decirle que no creyera en aquello de la Pentecostés, figuración alegórica nada más, porque no hubo ni podía haber tales lenguas de fuego ni Cristo que lo fundó.