Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ocurrir" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ocurrir para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Quién sabe lo que puede ocurrir?
- Solía esto ocurrir a la hora de la sobremesa.
- Jamás había imaginado que pudiera ocurrir aquello.
- ¿No se te van a ocurrir más que tonterías siempre?
- Podía volver a ocurrir el mismo conflicto con el agua.
- Pero aún habían de ocurrir más terribles desventuras.
- ¡Lo que se le ha ido a ocurrir! Yo no pensaba en semejante cosa.
- ¡Señor! ¡Señor! ¿Podía ocurrir tal crimen en tierra de cristianos?
- Si don Álvaro no se portaba bien, podía ocurrir el caso, llegar la oportunidad.
- Esto sería dar el cuerpo demasiado, teniendo en cuenta lo que podría ocurrir luego.
- Pero pronto había de ocurrir algo que desconcertó por completo el plan de adoptar un huerfanito.
- En cuanto note algo, se le ha de ocurrir sin que yo se lo sople al oído, pues no soy quién para aconsejar a mi padre.
- Pues sepa usted que aquí traigo en la cabeza un proyecto grandioso, y tal que si algún día llega a ser realidad, no volverán a ocurrir desastres como éste del 21.
- Quedó revuelta la gente en la plazoleta, rodaron las mesas, enarboláronse varas y garrotes, poniéndose cada uno en guardia contra el vecino, por lo que pudiera ocurrir.
- Les dijo que eran demasiados, que podía ocurrir de nuevo el percance de la falta de agua, que estaban delante de una isla feracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran.
- Batistet, en tanto, con una prudencia precoz, cogía la escopeta y á la luz del candil la secaba, limpiando sus cañones, esforzándose en borrar de ella toda señal de uso reciente, por lo que pudiera ocurrir.
- Barbarita I había concebido el loco proyecto de casar a Moreno con esta sobrina suya, que era muy mona, y comunicado el pensamiento a Jacinta, esta lo encontró de lo más insensato que se le podría ocurrir a nadie.
- Que me lleven el café a la oficina dijo en voz alta, mirando el reloj y haciendo un gesto, por el cual los circunstantes podrían comprender, sin necesidad de más explicaciones, el cataclismo que iba a ocurrir en la Hacienda si Don Basilio se retrasaba un minuto más.