Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "oí" aquí tienes una selección de 52 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra oí para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Lo oí yo.
- Lo primero que oí, fue.
- Oí a mi amo que decía.
- Ya ves que oí una misita.
- En cierta ocasión le oí decir.
- ¡Qué admirable! Yo le oí en Madrid.
- Oí voces de lejos de gente que pasaba.
- Oí que es tonto y que no sirve para nada.
- ¡Ah!, yo también lo oí indicó Relimpio.
- Poco después le oí claramente estas palabras.
- No se creerá los pares de vísperas que yo oí.
- Yo me acuerdo bien de algunas cosas que vi y oí.
- También oí que era hombre muy sabio en la náutica.
- Cuando oí la obra, creí al pronto que era una obra literaria.
- ¡Crea usted que a mí me daba una alegría cuando lo oí contar!
- Yo, cuando oí decir otra vida, entendí que era ya muerto, y dije.
- Pocos momentos antes oí yo entre sueños las campanas de enfrente.
- Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al alejarse.
- Oi go, siii see ñoor, oi go tartamudeó la moza, comiéndose los sollozos.
- Sabrán ustedes que una mañana salí yo al monte, y entre unas matas oí así.
- Oí que le quiere comprar el niño a señó Pepe, y que le da treinta mil duros.
- Sabrán ustedes que una mañana salí yo al monte, y, entre unas matas, oí así.
- Oí en el reloj de la iglesia que daban las once de la noche, y me dirigí hacia casa.
- Y si recuerdo esta fecha, es porque la asocio a un suceso naval de que oí hablar entonces.
- Cogí las llaves, y cuando bajaba oí la voz de Tommy que, desde lo alto de una cofa, decía.
- Yo los contaba, como quien dice, perdidos, porque el tal Joaquinito está, según oí, con el agua al cuello.
- Nos dieron las pistolas, disparamos, y al mismo tiempo que oí el fogonazo sentí un golpe que me derribó al suelo.
- Te oí decir muchas veces en casa de mi padre que te gustaban las codornices, y ahora las tienes aquí y no las pruebas.
- Y no sé quién es Ángulo ni Obtuso, ni en mi vida oí decir tales hombres, pero con esta en la mano le haré yo pedazos.
- Según lo poco que oí, no me quedó duda de que el General francés había dado orden de salida para la mañana siguiente.
- Ni aun viéndole tan abatido cejó Doña Francisca en su tarea de mortificación, y el día de mi llegada oí que le decía.
- Yo que lo oí, me enojé tanto que salí allá diciendo que era mucha bellaquería y atrevimiento venir a gruñir a casa ajena.
- Después, cuando le oí decir, por cierto sin tono de queja, que el Gobierno le debía nueve pagas, me expliqué aquel deterioro.
- Ahora recuerdo que oí el tin, como si un casquillo saltara en el momento del golpe y fuera a chocar disparado con el frasco de ioduro.
- Hecho por la mañana el zafarrancho, preparado ya todo lo concerniente al servicio de piezas y lo relativo a maniobras, oí que dijeron.
- Lo que oí con frecuencia de boca de Marcial, unido a lo que después he sabido, pudo darme a conocer la formación de nuestra escuadra.
- Mas de cómo esto que he contado oí, después que en mí torné, decir a mi amo, el cual a cuantos allí venían lo contaba por extenso.
- Efectivamente, la vanguardia se convirtió en retaguardia, y la escuadra de reserva, que era la mejor, según oí decir, quedó a la cola.
- Y seguíle, dando gracias a Dios por lo que le oí, y también que me parecía, según su hábito y continente, ser el que yo había menester.
- Pero Torquemada, anteayer, entró en el gabinete de mi tía, y yo, desde el pasillo, le oí preguntarle claramente si había sabido de la señorita.
- Holgué mucho de ver tantos hombres de bien en mi pueblo, cuando, estando en esto, oí al precursor de la penca hacer de garganta y a mi tío de las suyas.
- Vuestra merced crea, cuando esto le oí, que estuve en poco de caer de mi estado, no tanto de hambre como por conocer de todo en todo la fortuna serme adversa.
- Algo de esto me parece que indicó a mi amo, hablándole quedamente al oído, y Don Alonso debió de darle una lección de caballerosidad, porque le oí decir.
- Por lo que oí, pude comprender que a bordo de cada navío había ocurrido una tragedia tan espantosa como la que yo mismo había presenciado, y dije para mí.
- Según les oí decir, los méritos de Churruca como sabio y como marino eran tantos, que el mismo Napoleón le hizo un precioso regalo y le colmó de atenciones.
- ¡A la casa triste y desdichada, a la casa lóbrega y obscura, a la casa donde nunca comen ni beben! Yo que aquello oí, juntóseme el cielo con la tierra, y dije.
- , y pronunció los nombres de seis o siete soberanos con variantes en las vocales, en sentir del lugareño, que siguiendo corrupciones vulgares, decía ue en vez de oi y otros adefesios.
- ¡pero hay tantas cosas que parece que no pueden ser y luego son! Antes de que partieran, me pareció a mí, por ciertas cosas que vi y oí, que al buen hombre le gustaba demasiado Jacinta.
- Los mato a los dos porque olvidé lo que oí al médico de ella, olvidé que ubi irritatio ibi fluxus, olvidé ser con ella tan grosero como con otras, olvidé que su carne divina era carne humana.
- ¡O mala cosa, peor que tienes la hechura! ¡De cuántos eres deseado poner tu nombre sobre cabeza ajena y de cuán pocos tenerte ni aun oír tu nombre, por ninguna vía! Como le oí lo que decía, dije.
- Cuando yo oí esto, como siempre tuve altos pensamientos, volvíme a ella y roguéla me declarase si le podía desmentir con verdad o que me dijese si me había concebido a escote entre muchos o si era hijo de mi padre.
- Alguno de ellos era poeta, o, mejor dicho, todos hacían versos, aunque malos, y me parece que les oí hablar de cierta Academia en que se reunían para tirotearse con sus estrofas, entretenimiento que no hacía daño a nadie.