Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "olvidado" aquí tienes una selección de 57 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra olvidado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Se me ha olvidado la especie.
- De veras que se me ha olvidado.
- No crea usted que lo he olvidado.
- Ritmo olvidado vuelto a recordar.
- Se me ha olvidado la fecha exacta.
- Ana había olvidado casi la polka.
- ¡Se había olvidado de su mentira!
- Se me había olvidado advertirle que.
- Se me ha olvidado cargar mi carabina.
- ¿Es que has olvidado sus enseñanzas?
- Martín se había olvidado de todos sus peligros.
- Y aquel gran timo que usted nos dio está olvidado.
- Sí, Kempis, a quien había olvidado, tenía razón.
- Pero aquellas mujeres ya se habían olvidado de ella.
- ¿Te has olvidado ya de la que hiciste en el convento?
- En cuanto a modales, ha olvidado todo lo que le enseñé.
- Que se le había olvidado recoger el servicio del chocolate.
- ¡y se me había olvidado! y ahora él adelanta la confesión.
- La poca doctrina cristiana que aprendió se le había olvidado.
- ¿Cómo me veo otra vez en este pueblo, enfermo, solo, olvidado?
- Sólo se hablan olvidado unas bujías y Patricia bajó a traerlas.
- Lo habían olvidado en la sala, cerrada con llave por don Pompeyo.
- Se había olvidado todo, incluso el republicanismo del padre, todo.
- ¡pero cuán solo!, ¡cuán olvidado! Julián se detuvo ante la cruz.
- Se le había olvidado una cosa muy importante, el vino, y bajaría a buscarlo.
- ¡Cosa extraña! Ana se había olvidado del Magistral desde la tarde anterior.
- Allí detrás quedaba el mísero amigo, abandonado, pronto olvidado del mundo entero.
- Yo me siento viejo, enfermo y olvidado, pero mi espíritu ansía la juventud perenne.
- Al señor Soraberri se le había olvidado la especie, pero recordó pronto de qué se trataba.
- Se me había olvidado mencionar una operación preliminar del combate, en la cual tomé parte.
- Olvidado de las fatigas del trabajo a que el hambre le obligaba, contra los fueros de la vejez.
- Dentro de ocho horas la Regenta estaría a sus pies confesando culpas que había olvidado el otro día.
- La Regenta había despreciado y hasta olvidado aquellos rumores que llegaban de tarde en tarde a sus oídos.
- La Iglesia es así, pensaba De Pas, con la cabeza apoyada en las manos y los codos sobre la mesa, olvidado ya del Papa infalible.
- Se habían olvidado ciertos pormenores y la mala fe del enterrador tal vez la del capellán también ponía obstáculos reglamentarios.
- El Magistral olvidado de las estrellas dejó el Espolón y subió a buen paso por la calle principal de la Colonia, en pos de los coches de Vegallana.
- En el otro cajón, debajo de sus narices, en actitud humilde y ridícula, vio a don Saturnino en cuclillas, inmóvil, olvidado por todos los presentes.
- Jacinta se había olvidado de todo, hasta de marcharse a su casa, y no supo apreciar el tiempo mientras duró la operación de lavar y vestir al Pituso.
- Cuando supe esto, me figuré que, como dice todo el mundo, las mujeres son volubles e ingratas, y pensé que la Shele me había olvidado con la ausencia.
- ¡Paco ya lo había olvidado! no pensaba más que en aquella hermosura fresca, oliendo a yerba y romero que le venía de la aldea a alegrarle los sentidos.
- Doña Ana sintió terribles remordimientos por haber engañado y olvidado a aquel santo varón, que era perseguido por sus virtudes y ni siquiera se quejaba.
- Aquel recuerdo de canciones efímeras, que habían sido un poco de aire olvidado, le parecía a la Regenta una delicada obra de caridad por parte del músico.
- Mucho tiempo lo había tenido olvidado, pero un día se le ocurrió preguntar a la Regenta si las señoras usaban guantes de seda morada y ella se había reído.
- Al fin sintió una dureza suave y ya iba a retroceder, pero la niña permaneció tan tranquila, que el primo se dejó aquella pierna arrimada allí como si la hubiese olvidado.
- Todo el resto del día estuvo la insigne dama muy atareada, y Estupiñá saliendo y entrando, pues cuando se creía que no faltaba nada, salíamos con que se había olvidado lo más importante.
- Para que ahora, despedido y olvidado sin justificación alguna, ella, la mujer de los ensueños e inspiraciones, la décima musa, le mirase con cara de pocos amigos, diciéndole con sus ojos desdeñosos.
- Quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de niño, echar una ojeada a la cueva de la Egansuguía y recordar el olor de las aliagas y de los helechos, ya olvidado por mí desde la infancia.
- Nosotras no te hemos recordado jamás lo que nos debes (se lo recordaban al comer y al cenar todos los días), nosotras hemos perdonado tu origen, es decir, el de tu desgraciada madre, todo, todo ha sido aquí olvidado.
- Que vi al uno de ellos, que se llamaba Jurre, vizcaíno, tan olvidado ya de cómo y por dónde se comía, que una cortecilla que le cupo la llevó dos veces a los ojos, y entre tres no le acertaban a encaminar las manos a la boca.
- El Magistral, desde su balcón, escondido en la obscuridad, los siguió con la mirada, sin alentar, olvidado del mundo entero menos de aquel don Santos Barinaga que le había estado arrojando lodo al rostro, desde el charco de su embriaguez lastimosa.
- Se me había olvidado decir que Marcial, como casi todos los marinos, usaba un vocabulario formado por los más peregrinos terminachos, pues es costumbre en la gente de mar de todos los países desfigurar la lengua patria hasta convertirla en caricatura.
- Tratando de medir el cariño que sentía por su amiga, Maximiliano hallaba pálida e inexpresiva la palabra querer, teniendo que recurrir a las novelas y a la poesía en busca del verbo amar, tan usado en los ejercicios gramaticales como olvidado en el lenguaje corriente.
- ¡Antoñito, Antoñito, yo quiero que seas un gran artista! Y se marcha rápido, voluble, ondulante, hablando sin volver la cabeza, poniéndose al revés el sombrero, que después torna a ponerse a derechas, volviendo por el bastón que se había dejado olvidado en la sala.
- Indicáronle los clérigos de la parroquia si no dejaba algo para sufragios por su alma, y él, con bondadosa sonrisa, replicó que no había olvidado ninguno de los deberes de la cortesía social, y que para no desafinar en nada, también quedaba puesto el rengloncito de las misas.
- Cruzó setos, saltó hondonadas y zanjas, no comprendió por dónde ni cómo, pero el caso es que, arañado, ensangrentado, sudoroso, jadeante, se encontró en los Pazos, y maquinalmente volvió al punto de partida, la capilla, donde entró, enteramente olvidado de los cuatro cuartos, primer móvil de sus aventuras todas.
- ¡Antes había olvidado a don Saturnino, que yacía en el lecho del dolor con sendos parches de sebo en las sienes, entregado al placer de rumiar los dulces recuerdos de aquella tarde arqueológica! La conversación de metafísica erótica que Mesía y Paco acababan de dejar no les permitía, al principio, participar de aquel entusiasmo gastronómico y culinario a que estaban entregadas las damas.
- Mientras el acólito hablaba así, en voz baja, a Bismarck que se había atrevido a acercarse, seguro de que no había peligro, el Magistral, olvidado de los campaneros, paseaba lentamente sus miradas por la ciudad escudriñando sus rincones, levantando con la imaginación los techos, aplicando su espíritu a aquella inspección minuciosa, como el naturalista estudia con poderoso microscopio las pequeñeces de los cuerpos.