Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra once

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra once en el contexto de una oración.

Término once: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "once" aquí tienes una selección de 56 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra once para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Las once.
  • Son las once.
  • Son las once.
  • ¡por las once mil!
  • Por Dios y por las once mil.
  • A las once salió a la calle.
  • Eran ya las once de la noche.
  • Faltan once meses, Gertrudis.
  • Maximiliano entró a las once.
  • , de diez a once de la mañana.
  • Quedamos en que de diez a once.
  • A los diez o los once van al convento.
  • En Torrijos hay once molinos aceiteros.
  • Murió Quintanar a las once de la mañana.
  • A las once no había vuelto usted todavía.
  • Don Fermín, espere usted por las once mil.
  • Desta manera anduvimos hasta que dio las once.
  • ¡Jesús! las once y media, no se acaba esto a las dos.
  • Retirábase a las once y decía sus misitas por la mañana.
  • Las once y media serían cuando sintieron la voz de Ballester.
  • A eso de las once de la mañana, avisaron la llegada del coche.
  • En cuanto cumplas los once años, irás a un colegio de Recoletas.
  • A las once de la noche no quedaba nadie en el gabinete de lectura.
  • , habían de ser las once de la mañana, y puede que aún no las fuesen.
  • XVII A las once, en el correo, Azorín ha recibido otra carta de Verdú.
  • El 21, a las once de la mañana, mandó subir toda la tropa y marinería.
  • Ganando siete reales por once horas de trabajo, era una sedienta de ideal.
  • Si tú sales me dejarás allá, y luego irás a buscarme a las once en punto.
  • Te llamo a las once de la noche y esta es la hora en que te descuelgas por aquí.
  • Levantéle, y dejé dormir a los demás hasta las once de la noche que despertaron.
  • Cuando salió de casa de la señora de Briones, eran cerca de las once de la noche.
  • En todos los cafés son bastantes los parroquianos que se retiran entre diez y once.
  • Oí en el reloj de la iglesia que daban las once de la noche, y me dirigí hacia casa.
  • Tú, como te estás durmiendo hasta las once de la mañana, no te acuerdas del que madruga.
  • A las once, otra visita, Don Antonio Cuadros y su mujer, con la ropa de las grandes solemnidades.
  • Las once serían ya, cuando desde su cuarto sintió un grande altercado entre doña Lupe y Papitos.
  • Don Fermín, a las once, recordó que era día de conferencia en la Santa Obra del Catecismo de las Niñas.
  • Al otro lado del rocín, ayudando cuando el vehículo se detenía en un mal paso, iba un muchacho de unos once años.
  • Por la noche se liaba en ella, metíase en el tranvía y se iba a dar una vuelta hasta las once, rara vez hasta las doce.
  • Subieron, y cuando Fortunata pasó a la alcoba de Mauricia, que estaba sola, retirose Maxi, diciendo que volvería a las once.
  • Un pedacito de un librillo que tengo hecho a las once mil vírgenes adonde a cada una he compuesto cincuenta octavas, cosa rica.
  • El ciento de pintón, que estaba la semana pasada a diez reales, ahora me lo quieren cobrar a once y medio, y el pardo a diez y medio.
  • Se agitó tanto en aquel paseo vagabundo, que a las once ya no se podía tener en pie, y se arrimaba a las paredes para descansar un rato.
  • En cuanto a la niña, espigadita para sus once años, hería el corazón de Julián por el sorprendente parecido con su pobre madre a la misma edad.
  • (Ayer noche, a las once, en las rocas de la Zurriola.) No sé a punto fijo en qué categoría colocaba Yurrumendi a su gigante de los ojos encarnados.
  • A las once y media, terminados los oficios divinos, cuando ya no salía de la Basílica mas que alguna devota retrasada, comenzó á funcionar el tribunal.
  • El Santa Ana vivió once años más después de Trafalgar, y aún habría vivido más si por falta de carena no se hubiera ido a pique en la bahía de la Habana en 1816.
  • Así se alimentan aquellos espíritus que antes de las once de la noche se van a dormir satisfechos, convencidos de que el cajero de tal parte se ha escapado con los fondos.
  • Dio orden a los criados de acostarse, y a las once y media, de puntillas y sin tropezar en nada, a pesar de ir a obscuras, bajó al parque en zapatillas, armado de escopeta.
  • ¡Como estuviera en casa el muy hipocritón, su tía le iba a poner verde! Pero no estaría seguramente, porque eran las once de la noche, y el señoritingo no entraba ya nunca antes de las doce o la una.
  • Y como éste era mucho más cómodo y expedito desde Chiclana a Cádiz que en el tramo recorrido, llegamos al término de nuestro viaje a eso de las once del día, sin novedad en la salud y con el alma alegre.
  • El honor de la familia no podía quedar a voluntad de cuatro usureros, que, merced a ciertos papelotes firmados por doña Manuela con tanta irreflexión como frescura, exigían quince mil pesetas por un préstamo de once mil.
  • Mas como Fortunata mostrase gran repugnancia a las funciones teatrales, prevaleció lo primero, y Maxi, muy complacido de aquella aplicación a las obras de piedad, prometió que las acompañaría y que iría a recogerlas a las once.
  • No volvía a casa hasta las once de la noche, y después de hacer una corta visita a Tónica y Micaela, iba a un café donde se juntaba la gente de Bolsa y podían apreciarse diariamente las opiniones y profecías de alcistas y bajistas.
  • Porque Nicolás Rubín no podía dormir si no le ponían delante a punto de las once una ensalada de lechuga o escarola, según el tiempo, bien aliñada, bien meneada, con el indispensable ajito frotado en la ensaladera, y la golosina del apio en su tiempo.
  • Tónica así la llamaban sus parroquianas comía en casa de éstas, cosía once horas, cuando no tenía que salir para comprar tela, hilo o botones, y por la noche regresaba a su habitación de la calle de Gracia, un piso tercero de una casa vieja y pequeña, que las dos mujeres tenían como taza de plata, según expresión de las vecinas.