Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "opinaba" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra opinaba para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Él opinaba como don Eugenio.
- El bruto del cirujano opinaba que se moría.
- Si le preguntaban qué opinaba del Ateo, decía.
- El Magistral opinaba que a la fuerza no debía comer.
- Al sétimo, Maxi opinaba como ella en toda discusión que en la mesa se trabase.
- La plebe opinaba lo mismo que la nobleza, y la clase media era de igual parecer.
- Opinaba que lo único bueno que la aristocracia de ahora podía hacer era divertirse.
- Don Álvaro opinaba lo contrario, que bastaba su presencia y su contacto para adelantar los acontecimientos.
- Y, sin atreverse a decirlo, opinaba que los cuadros, aunque fuesen de grandes pintores, profanaban las iglesias.
- Glocester, el maquiavélico Arcediano, opinaba que el Obispo pero este era su secreto no estaba a la altura de su cargo.
- De acuerdo estaban en lo principal, discrepando sólo en el procedimiento más adecuado, pues ella opinaba por una carta y él por una entrevista de despedida.
- Doña Petronila no pensaba más que en su protección al culto católico y opinaba que los demás debían pasarse la vida alabando su munificencia y su castidad de viuda.
- Pero doña Lupe opinaba que de nada valen estos si no van acompañados del ejercicio al aire libre y de la gimnasia, y esto era lo que ella quería aplicar, el mundo, la vida y al mismo tiempo principios.
- Bebió el Delfín muchas cañas, porque opinaba con gran sentido práctico que para asimilarse a Andalucía y sentirla bien en sí, es preciso introducir en el cuerpo toda la manzanilla que este pueda contener.
- El gordo Arnaiz y su amigo Pastor, el economista, sostenían que todos los grandes problemas se resuelven por sí mismos, y Don Pedro Mata opinaba del propio modo, aplicando a la sociedad y a la política el sistema de la medicina expectante.
- Frígilis opinaba que todo aquello estaba bien en las comedias, pero que en el mundo un marido no está para divertir al público con emociones fuertes, y lo que debe hacer en tan apurada situación es perseguir al seductor ante los tribunales y procurar que su mujer vaya a un convento.