Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra ordenó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ordenó en el contexto de una oración.

Término ordenó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ordenó" aquí tienes una selección de 26 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ordenó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Pero el capitán le ordenó enmudecer.
  • Llame usted al ama ordenó secamente Nucha.
  • ¡El café en el cenador! ordenó la Marquesa.
  • Dame esa escopeta, Primitivo ordenó don Pedro.
  • El capellán ordenó al acólito que despejase.
  • El médico de la Casa de Socorro vino y ordenó el reposo.
  • Primitivo ordenó el marqués, coge del ramal a esa bestia.
  • Que entre, que entre al instante ordenó Santa Cruz, saltando en su asiento.
  • Por fin se fue la santa, y a poco, Moreno ordenó a su criado que se retirara.
  • Conocido ya el estado de las provisiones, ordenó las maniobras del ejército.
  • Su mujer, al encontrarle en el camino, le ordenó que buscase músicos para la tarde.
  • Calló por discreción, pero ordenó a los criados que colocaran más alta la lámpara.
  • Sabel, que coma el chiquillo ordenó imperiosamente el marqués, dirigiéndose a la criada.
  • Mucho antes de entrar en la corte carlista encontraron una compañía con un teniente que les ordenó detenerse.
  • El capitán los recibió amablemente, y al mismo tiempo ordenó al negro Demóstenes y a Chim, el malayo, que los matasen.
  • Briones dió cuenta al general de lo dicho por Martín, y aquél ordenó que medio batallón fuera por el lado indicado por el guía.
  • Llegó (por no enfadar) el de unas Carnestolendas, y trazando el maestro de que se holgasen sus muchachos, ordenó que hubiese rey de gallos.
  • Y como el buen sacerdote no quisiera darle la absolución, ordenó lo colgaran, sin duda para que hiciese compañía al otro fraile ahorcado.
  • Barbarita le mandó en seguida su médico, y no satisfecha con esto, ordenó a Juanito que fuese a visitarle, lo que el Delfín hizo de muy buen grado.
  • Se casaron, y el mismo día en que partieron para Medinasidonia, Doña Francisca me ordenó que fuera yo también allá para ponerme al servicio de los desposados.
  • ¡Hija! ¡Cualquiera se te atreve! ¡Eres una fierecita! ¡Y hasta fuerza en los puños descubres en esos momentos! ¡Diantre! Vete ordenó Nucha recobrando su seriedad.
  • En la parte del corredor que había de recorrer el Viático, mandó que se pusieran las niñas que lucían pañuelo de talle, y como no tuvieran velas, ordenó que se les diesen.
  • ¡Algún puto, cornudo, bujarrón y judío dijo en altas voces ordenó tal cosa! Y si supiera quién era yo le hiciera una sátira con tales coplas que le pesara a él y a todos cuantos las vieran de verlas.
  • Creyó que mudarían de actitud al día siguiente, cuando, haciendo uso de los plenísimos poderes y facultades omnímodas de que venía investido, ordenó a la Agar y al Ismael de aquel patriarcado emigrar al desierto.
  • Hizo caricias a su hija y ordenó se le pusiese un traje nuevo, con bordados, para que la viesen así las señoritas de Molende, que se proponían no contribuir con menos de cien votos al triunfo del representante de la aristocracia montañesa.
  • El diablo, que es agudo en todo, ordenó que venida la noche, yo deseoso de gozar la ocasión, me subí al corredor, y por pasar desde él al tejado que había de ser, vánseme los pies y doy en el de un vecino escribano tan desatinado golpe, que quebré todas las tejas y quedaron estampadas en las costillas.