Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "orgullo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra orgullo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Era orgullo?
- No es orgullo.
- Eran su orgullo.
- Eran su orgullo.
- Ese era su orgullo.
- ¿No es esto orgullo?
- Era el orgullo satisfecho.
- Indicó Jacinta con orgullo.
- Su orgullo no renunciaba a ella.
- ¡Ah! decía yo para mí con orgullo.
- manifestó Don Baldomero con orgullo.
- De la envidia, de la crueldad, del orgullo.
- Temía que Dios la castigase por su orgullo.
- Esto era humildad, lo de antes orgullo loco.
- Don Fermín se ahogaba de placer, de orgullo.
- Es la más grande del país añadió con orgullo.
- Eres una alhajita le decía su amante con orgullo.
- Claro dijo Fortunata rebosando de orgullo inocente.
- En su alma luchaban el orgullo y el agradecimiento.
- Pero esta promiscuidad era ofensiva para su orgullo.
- ¡Cómo envidió Obdulia aquel dato! Y sintió orgullo.
- él, lo pensaba con orgullo, había nacido para aquello.
- Severiana la enseñó como un trofeo, reventando de orgullo.
- Es un hambriento con más orgullo que don Rodrigo en la horca.
- El orgullo se le rezumía por todos los poros como si fuera sudor.
- Ella misma se me ha acusado de esto, que conocía que era orgullo.
- Me habló también, con orgullo, de los marinos y capitanes vascos.
- No debemos tener el orgullo de creer que sabemos más que los antiguos.
- Generalmente el salón de baile se enseñaba a los forasteros con orgullo.
- La competencia de doña Ana Ozores en vez de molestarle le colmó de orgullo.
- Este orgullo es primordial, y existirá siempre aun en los seres más perfectos.
- La modestia cedió el puesto a un cierto orgullo que tomaba posesión de su alma.
- Tiene mucho orgullo y mucho tupé, mayormente ahora que se la comerá la envidia.
- Y después ira y orgullo, y ambición vulgar y huracanes en la Curia eclesiástica.
- Pero Ana tendrá que ver al cabo que ha sido instrumento del orgullo de ese hombre.
- Ese don Fermín tié más orgullo que don Rodrigo en la horca, y don Pedro se reía.
- Y aún recuerdo con orgullo que hice esfuerzos para demostrarle estos dos sentimientos.
- Cuando vi el orgullo con que enarbolaron su pabellón, saludándole con vivas aclamaciones.
- Esta vez se mandó con el maragato la biblioteca entera, el orgullo legítimo de don Carlos.
- Y después de las sugestiones del orgullo, los temblores cardíacos de la esperanza del amor.
- Además, pensaba Anita, fuera orgullo aspirar ahora a la visión de la Divinidad directamente.
- Como tenía la conciencia de mi formalidad, estas burlas más bien me causaron orgullo que pena.
- Santa Cruz miraba esta sala con cierto orgullo, viendo en ella como un testimonio de su esplendidez.
- ¡Este era el estado del libre examen en Vetusta! pensaba Guimarán con tristeza mezclada de orgullo.
- Otros días, al salir de aquella casa había gozado el placer fuerte, picante, del orgullo satisfecho.
- Su orgullo no le permitía desprestigiar la casa, poniéndoles un artesón de bazofia para que se hartaran.
- A pesar de su apariencia sonriente y humilde, tenía un orgullo y una confianza en sí mismo extraordinaria.
- A las ocho tomaban juntos el chocolate en el invernáculo que él llamaba con cierto orgullo enfático la serre.
- ¡Daño! ¡Sí, buen daño nos dé Dios! respondió el marqués, con no sé qué inflexiones de orgullo en el acento.
- Mi abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas, el orgullo del nombre, y un amor extraordinario por su abolengo.
- Orgullo y alegría inundaron el alma de la atrevida mujer al mirar en su propia mano la representación visible de Dios.
- Su orgullo le aconsejaba que no hiciera en favor de Ana Ozores una excepción que a todo Vetusta le parecería indispensable.
- El matrimonio tomó asiento en el sofá, lugar preferente del salón, honra que hizo enrojecer de orgullo a la antigua criada.
- Con tales pensamientos, el patriotismo no era para mí más que el orgullo de pertenecer a aquella casta de matadores de moros.
- Al cabo levantó la faz, con el orgullo de un gran estratégico, seguro siempre de inventar algún ardid para burlar al enemigo.
- él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclopedia metódica de Diderot.
- El sucesor de Camps había sido él, y ya se le conocía en cierto resplandor de sus ojos el orgullo que la herencia le produjera.
- La huerta estremecíase de orgullo viendo cómo se perdía aquella riqueza y los herederos de don Salvador se hacían la santísima.
- Su amor propio de libre pensador no había llegado a esa jerarquía del orgullo en que sólo se admite lo que uno crea para sí mismo.
- Las carcajadas del público enardecían a los borrachos, les hacían sonreír con orgullo, y los dos redoblaban sus saltos y contorsiones.
- Entre ella y los jóvenes de la sociedad en que vivía, pronto había puesto el orgullo de Ana y la necedad de los otros un muro de hielo.
- Así lo hizo con más orgullo que vergüenza, y apartó las sábanas, dejando ver la carita sonrosada y los puños cerrados del tierno niño.
- Y la pobre mujer, toda susceptibilidad y orgullo, sintió que algo caliente se agolpaba a sus ojos, y hubo de hacer esfuerzos para no llorar.
- Pero su temperamento frío, su poco trato, su orgullo de mujer intachable, le hacen ser menos expansiva y por eso nadie se atreve a murmurar.
- El joven elegante, admiración y orgullo de la mamá, olía a vino, y con palabrotas de las más soeces explicaba lo que acababa de ocurrirle.
- Y volvía De Pas, para evitar mayores males, a sus precauciones, que eran el contento de Teresina, lo que ella creía con orgullo su victoria.
- Frayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representación del orgullo y de la fuerza de la tierra frente a las iras del mar.
- Pero ella se vengaba de las burlas, despreciándolas y desdeñando los obsequios de aquellos que su orgullo tenía por majaderos aristocráticos.
- Reconocí el baluarte del Bonete, el baluarte del Orejón, la Caleta, y me llené de orgullo considerando de dónde había salido y dónde estaba.
- ¡Despreciar a su hijo, abandonarle por un barbilindo mustio como don Álvaro! El orgullo de la madre daba brincos de cólera dentro de doña Paula.
- De las demasías de ambición, orgullo y sórdida codicia que le imputaban, de la influencia perniciosa en la vida de muchas familias que se le achacaba.
- Nada, yo estoy satisfecho, y aunque creo que me lo merezco por mis estudios y por los servicios que he prestado en el confesonario, no he de tener orgullo.
- Y doña Manuela, repasando sus escasos conocimientos históricos, halagaba su orgullo y creíase casi igual a una soberana destronada que cae en la pobreza.
- Tenía todo el orgullo y todas las preocupaciones de sus compañeros en nobleza vetustense, pero afectaba una llaneza que era el encanto de las almas sencillas.
- Quintanar, sin pensar en ello, medía el ritmo de las ruedas pesadas y crujientes con el compás de una marcha que cantaba su tordo, aquel tordo orgullo de la casa.
- La fuente de la Reina era el orgullo de toda aquella parte de la huerta, condenada al agua de los pozos y al líquido bermejo y fangoso que corría por las acequias.
- El orgullo de trepar por aquellas gastadas berroqueñas no excluía lo fatigoso del tránsito, por lo que mi amigo supo explotar sus buenas relaciones para abreviarlo.
- Cuando, media hora antes, prometió confesar sus faltas, hízolo movido de orgullo, para engalanarse con la sinceridad, a la manera del fatuo que se da tono con una cruz.
- Muchos fingían indignación ante la brutalidad de esta porfía, pero en el fondo de su ánimo escarabeajaba cierto orgullo por el hecho de ser tales hombres sus vecinos.
- Se había arruinado, había caído hasta en la deshonra por hacer su papel en la comedia del mundo, y fuera de algunas satisfacciones de su orgullo, ¿qué había sacado?
- Aquellos pinchazos que sentía en el orgullo, y en algo más guardado, más de las entrañas, los necesitaba ya, como el vicioso el vicio que le mata, que le lastima al gozarlo.
- Apenas si se acordaba del pobre Morrut, y sintió el orgullo del propietario cuando en el puente y en el camino volviéronse algunos de la huerta á examinar el blanco caballejo.
- Parecía que el navío de Nelson iba a caer en nuestro poder, porque la artillería del Trinidad le había destrozado el aparejo, y vimos con orgullo que perdía su palo de mesana.
- Señorito dijo Petra, que a pesar de su resolución reciente, sintió en el orgullo una herida de tres pulgadas no necesita apurarse tanto para convencerme de que debo irme de esta casa.
- Pero el 2 oírme llamar hombre me llenó de orgullo, y pareciéndome al mismo tiempo indecoroso negar mi valor ante persona que lo tenía en tan alto grado, contesté con pueril arrogancia.
- Recordaba la escena aquella del padre suplicando a la dama que le quite de la cabeza al chico la tontería de amor que le degrada, y sintió cierto orgullo de encontrarse en situación semejante.
- Y en su credulidad de calavera viejo e inocente echaba el cuerpo atrás con cierto orgullo, como si estuviera convencido de que sus prendas personales habían influido en tan asombrosa conquista.
- Pero poco a poco íbanse reponiendo, y Eulalia, cuyo orgullo rara vez se daba por vencido, sacaba un tornillo dorado sin cabeza, o un pedazo de talco, con el cual decía que iba a hacer un espejo.
- Un centro de plata, dos bandejas del mismo metal y una tetera que la señora mostraba con orgullo, habían ido a la casa empeñadas también por una amiga íntima y allí se quedaron por insolvencia.
- Concha y Amparo recibían una ovación y doña Manuela, roja de orgullo, repartía sonrisas y pesetas a todo el enjambre de diablos negros, voceadores y gesticuladores que se agolpaba bajo el balcón.
- ¡Y era pariente suya, lejana, por los Morenos! El amor propio y el orgullo inflaban a doña Lupe cuando se consideraba mangoneando en cosas de beneficencia elegante a las órdenes de la ilustre fundadora.
- La labradora, apretando los labios con un mohín de orgullo y desdén para que las distancias quedasen bien marcadas, comenzó á ordeñar las ubres de la Ròcha dentro del jarro que le presentaba la moza.
- Aquella sumisión exterior, aquel sacrificio de la vida ordinaria, de las relaciones vulgares a las preocupaciones y a las injusticias del mundo no eran hipocresía en Anita, no eran la careta del orgullo.
- No existen en Madrid alturas mayores, y para vencer aquellas era forzoso apechugar con ciento veinte escalones, todos de piedra, como decía Plácido con orgullo, no pudiendo ponderar otra cosa de su domicilio.
- La misma imaginación, a quien el maestro había puesto que no había por donde cogerla, fue la que le encendió fuegos de entusiasmo en su alma, infundiéndole el orgullo de ser otra mujer distinta de lo que era.
- Un sentimiento de orgullo le invadía al contemplar a su familia tan esplenderosa en aquel ambiente cargado de luz y de perfume, y hasta ciertos instantes le faltó poco para llamar a Amparito y hacerle un cariñoso saludo.
- No tenía don Pedro ideas políticas, aun cuando se inclinaba al absolutismo, creyendo inocentemente que con él vendría el restablecimiento de cosas que lisonjeaban su orgullo de raza, como por ejemplo, los vínculos y mayorazgos.
- El más glorioso conquistador no aventajaba en orgullo y satisfacción a Perucho en tales momentos, cuando juzgaba evidente que había salvado a la nené de la degollación segura y puéstola a buen recaudo, donde nadie daría con ella.
- Eso es malo, eso es despreciar los caminos naturales de la piedad, es despreciar con orgullo egoísta la sana moral, pretendiendo, por abismos y cieno y toda clase de podredumbre, llegar a donde los justos llegan por muy diferentes pasos.
- Y al decir ¡el único! aunque afectaba profundo dolor por la ceguedad en que, según él, vivían sus conciudadanos, el observador notaba que había más orgullo y satisfacción en esta frase que verdadera pena por la falta de propaganda.