Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "oso" aquí tienes una selección de 29 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra oso para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No osó blasfemar otra vez.
- Te voy a echar los perros como al oso.
- El capitán era una especie de oso de mal humor.
- Contracayes sonrió como un oso que supiera hacerlo.
- Debían ser algo como el juego de un oso con dos monitas.
- El número sensacional era la lucha de la Linda con el oso.
- ¿De manera que tú eres aquella chiquilla que jugaba con el oso?
- Porque tiene el oso atado hace eso dijo Martín, sino no lo haría.
- Que lobo, que zorro, que jabalí, y hasta hubo quien nombró a un oso.
- A Martín no le pareció bien, porque el pobre oso estaba sin defensa alguna.
- Guarda el oso, guarda el oso, que me deja hecho pedazos, y baja tras ti furioso.
- Por cierto que cuando se quedó viuda, dio en la flor de decir que yo le hacía el oso.
- Luego el hombre vino con un oso atado a una cadena, con la cabeza protegida por una cubierta de cuero.
- Verán ustedes la lucha del oso de los Pirineos con los perros que saltan sobre él y acaban por sujetarle.
- Luego soltó un perro que se lanzó sobre el oso, y después de un momento de lucha se le colgó de la piel.
- Era como un oso viejo, ciego y con bozal que anduviese domesticado, de calle en calle, divirtiendo a los chiquillos.
- Se consagró a la caza y perseguía corzos, jabalíes, y hasta con el oso, las pocas veces que se le presentaba, se atrevía.
- El domador obligó a ponerse de pie varias veces al oso, y a bailar con el palo cruzado sobre los hombros y a tocar la pandereta.
- Fuerte era como un roble Paula, pero Francisco había sido el más arrogante mozo de nuestro ejército, y tenía músculos de oso.
- A Martín no le agradó el espectáculo y dijo en voz alta, y algunos fueron de su opinión, que el oso atado no podía defenderse.
- El domador era un verdadero canalla y pegaba al animal en los dedos de las patas, y el oso babeaba y gemía con unos gemidos ahogados.
- Linda se abrazó al oso y hacía que luchaba con él, pero el domador tiraba a cada paso de una cuerda atada a la nariz del plantigrado.
- Los perros se echaban con tal furia sobre el oso que para obligarles a soltar la presa el domador o el viejo tenían que morderles la cola.
- Va a huir y con la turbación písase la saya y rueda toda la escalera, derrama la olla y quiebra los platos, y sale dando gritos a la calle diciendo que mataba un oso a un hombre.
- Yo, saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos, al lado de Quenoveva y de Agapito, tan serios y tan graves, éramos un insulto a las tradiciones más veneradas del país.
- Detrás de él, sin tener quizá su fuerza y su grandeza, viene otro destructor, otro oso del Norte, Schopenhauer, que no quiso dejar en pie los subterfugios que el maestro sostuvo amorosamente por falta de valor.
- Y por presto que yo acudí ya estaba toda la vecindad conmigo preguntando por el oso, y aun contándoles yo cómo había sido ignorancia de la moza, porque era lo que he referido de la comedia, aun no lo querían creer.
- Uno representaba varios perros lanzándose sobre un oso, el otro una lucha entre un león y un búfalo y el tercero unos indios atacando con lanzas a un tigre que les esperaba en la rama de un árbol como si fuera un jilguero.
- Obdulia pensaba, aunque es claro que no lo decía sino en el seno de la mayor confianza, pensaba, que el hacer el oso, que era a lo que llamaba timarse Joaquín Orgaz, si siempre era agradable, lo era mucho más en la iglesia, porque allí tenía un cachet.