Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "oyó" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra oyó para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Oyó cohetes.
- Él no oyó nada.
- Oyó pasos precipitados.
- Cierta mañana no lo oyó.
- Pepeta oyó que le llamaban.
- La oyó el Magistral y dijo.
- El Magistral no oyó siquiera.
- ¡Alto! ¡Alto! se oyó gritar.
- Oyó las doce, la una, las dos.
- Cuando le oyó hablar, acercose más.
- La nené no oyó el final del cuento.
- Así, se le oyó decir más de una vez.
- Oyó en calma los desahogos de su tía.
- Oyó la campana de un reloj de la casa.
- Jacinta oyó y vio esto con melancolía.
- Pero Ana oyó la noticia como distraída.
- Lo que Fortunata le oyó claramente fue esto.
- Quién tal oyó en el mundo! Y al cabo, me dijo.
- Oyó pasos y luego que intentaban abrir la puerta.
- A media tarde llamaron a la puerta, y se oyó decir.
- A las diez en punto se oyó ruido detrás de la reja.
- Desde la cocina oyó Fortunata cuchicheo en la puerta.
- Oyó el ruido de los pasos de los hombres en la acera.
- Al fin, cerca de las doce, oyó un ruido de campanillas.
- Hasta el día de hoy, nunca nadie nos oyó sobre el caso.
- Zapico oyó la proposición de su ama con aire socarrón.
- Y fue a la alcoba, porque se oyó la voz de Maxi llamando.
- Cuando el Magistral oyó a su madre que se había gritado.
- Oyó lo de quedarse a media miel, lo de faltarle el valor.
- Se oyó en el interior un coro de exclamaciones y de gritos.
- Al cabo se oyó en el corredor crujido de enaguas almidonadas.
- Fortunata oyó claramente la voz de doña Bárbara preguntando.
- El Magistral oyó retumbar los golpes del chuzo contra la madera.
- Efectivamente, se oyó poco después una voz débil que exclamaba.
- Y había un pagarito sobre un árbole, y oyó al rey, y dijo, dice.
- Después oyó doña Lupe la voz de Maxi, opaca, pero entera y firme.
- ¡Pruuun! Guillermina se quedó atontada cuando oyó esta atrocidad.
- Don Pompeyo Guimarán oyó la voz del beneficiado y le sonó a cura.
- Oyó que don Álvaro se despedía con una voz temblona y muy humilde.
- Pero después de lo que oyó al buen amigo no le parecía tan absurda.
- En el salón se oyó la voz de algunos que decían adiós al Marqués.
- Se oyó un chillido agudo de mujer y el golpe de un cuerpo en el suelo.
- Estaba a cuatro o cinco metros de la calle, cuando oyó ruido de pasos.
- Oyó un ruido que le pareció el de un balcón que abrían con cautela.
- Hablaron los dos largo rato, hasta que se oyó la voz de doña Leonarda.
- Obdulia soltó al aire una carcajada, que oyó don Cayetano desde fuera.
- Ya estaba en la escalera el Magistral cuando oyó a su madre que decía.
- Oyó risas, cuchicheos, jarana alegre, impropia del lugar y la ocasión.
- La otra, que se oyó llamar señorita, no cabía en sí de satisfacción.
- Se acomodaron los cómicos en el tren y se oyó gritar de vagón a vagón.
- Luego oyó un beso, y poco después las ramas de un árbol que se movían.
- Don Víctor, que se aburría abajo, oyó cantar el Spirto gentil y subió.
- Oyó a su tía regateando con los mozos por si eran tres o eran dos y medio.
- Estaba absorto en su contemplación cuando oyó que en el gabinete hablaban.
- Todo esto le pareció a Fortunata muy peregrino cuando lo oyó por primera vez.
- Y cuanto ella dijo lo oyó como si fuera una sarta de conceptos ingeniosísimos.
- El Magistral oyó con paciencia el discurso del médico y, por decir algo, dijo.
- Al abrirse la puerta se oyó a lo lejos el ruido de la servidumbre en la cocina.
- Cuando le oyó bajar las escaleras volvió a sentir deseos de más explicaciones.
- Esto no lo oyó Rubín, que a la sazón estaba jugando a las damas con Izquierdo.
- , precisamente ver no, pero oyó los tiritos, hallándose en la calle de las Velas.
- En el grupo de la izquierda, compuesto de tres individuos, oyó Rubín lo siguiente.
- De Pas oyó gritos, carcajadas y las voces roncas y metálicas del piano desafinado.
- Doña Lupe que tal vio y oyó, no pudo decir nada, por estar el otro clérigo delante.
- Ana oyó los gritos y se apresuró a perdonar aquella debilidad inocente de su esposo.
- De repente oyó el andar de una persona y vio al señorito salir de entre el robledal.
- Después no oyó nada, y sus improperios siguieron sonando en un silencio desesperante.
- Ana oyó la voz de Orgaz que disuadía al ateo de su propósito de abandonar el templo.
- Carlos respiraba el aire tibio de la noche, cuando oyó un cuchicheo y prestó atención.
- El confesor de Anita, Ripamilán, oyó la proposición de la joven como quien oye llover.
- No oyó las tres, porque debió de dormitar un poco, aunque él se lo negaba a sí mismo.
- Y entonces redobló la atención y oyó un rumor como un quejido débil, como un suspiro.
- ¡Pepaaaá! Se oyó el ¡ clac ! de los pies descalzos, y el juez interpeló a la fámula.
- De repente, una tarde que volvía Rubín de la botica, al subir la escalera la oyó cantar.
- Un día la oyó hablar con acento gallego, y sin saber por qué, todo su terror desapareció.
- Una vez que oyó decir de una que se quedaba soltera que quedaba para vestir santos, agregó.
- Oyó el estrépito de cascos de caballo que machacaba la grava reciente detrás de la berlina.
- En medio de su doloroso vértigo oyó una voz que le pareció resonante como toque de clarín.
- Por más que el gran Rossini sostenga que aquel día oyó la misa con devoción, yo no lo creo.
- ¡caballerito! Se oyó una carcajada sonora, retumbante, que heló la sangre del fogoso Ronzal.
- Bajaba ya, decidida a abreviar la tardanza del acto de justicia, cuando se oyó un gran tumulto.
- A tal extremo hubo de llegar en esto, que Fortunata quedose en ayunas de muchas cosas que le oyó.
- En mí teníades bien que hacer, y no haríades poco si me remediásedes, dije paso, que no me oyó.
- En el silencio que siguió a las palabras del Provisor, se oyó la respiración agitada de su amiga.
- No le oyó entrar porque cantaba y la hoja del jergón sacudida le llenaba de estrépito los oídos.
- Oyó primero patadas y gritos de mozos que subían baúles, después la voz de su hermano Juan Pablo.
- Al principio, su vecina Belén creyó que rezaba, porque oyó cierto murmullo y algún silabeo fugaz.
- En cuanto mi tío José oyó decir que usted venía, salió de carrera, como alma que lleva el diablo.
- No habían transcurrido diez segundos después de aquel así, así, cuando se oyó una gran chillería.
- Nicolás repitió la pregunta hasta tres veces suavizando el tono, y al fin oyó un susurro que decía.
- Como el viento venía de aquella parte, oyó claramente la campana de San Justo que anunciaba cadáver.
- Todos le miraban de reojo, pero jamás oyó desde los campos cercanos al camino una palabra de insulto.
- Se oyó una detonación, y Martín, herido en la espalda, vaciló, soltó a Ohando y cayó en la tierra.
- Se oyó poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entró el torrero, Juan Urbistondo.
- ¡Historias! Por detrás de la tapia del huerto se oyó entonces vocerío alegre y argentinas carcajadas.
- Julián distaba de él unos cuantos pasos no más, cuando oyó dos o tres gritos que le helaron la sangre.
- Obdulia oyó la voz de Ana y corrió al balcón, sin cuidarse de reparar el desorden de su traje y peinado.
- Oyó un tiro lejano, después el estrépito de las peguetas que volaban riéndose con estridentes chillidos.
- Oyó el marqués chirriar puertas, indicio de que la chica se había acogido al sagrado de alguna habitación.
- Que entendió la moza (que era gallega), como oyó decir baja tras ti y me deja, que era verdad y que la avisaba.