Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra paisano

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra paisano en el contexto de una oración.

Término paisano: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "paisano" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra paisano para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Acompañé al paisano en busca del comerciante.
  • Sus dioses eran Garcilaso y Marcial, su ilustre paisano.
  • Vestían ambos de paisano, pero como los curas de aldea.
  • Este paisano, que trae unas cartas para el general en jefe.
  • Has de saber, Anita mía, que yo tengo para ti un novio, paisano mío.
  • La traté un poco cuando vivía su marido, que era amigo y paisano mío.
  • ¡Bravo, paisano! gritó don Víctor, en pie, con una copa de Champaña en la mano.
  • Me despedí de este paisano, que sin duda no era un caso muy significativo de ternura matrimonial.
  • A estos militares pensó Martín no les gusta que un paisano haga cosas más difíciles que las suyas.
  • El capitán, paisano mío, no sabía el francés, y quería entenderse directamente con el comerciante.
  • ¡Bah, bah! A usted no le obedecerá ni le hará caso jamás ningún paisano, porque es usted un infeliz.
  • Nada, nada, repito lo que mi paisano y queridísimo poeta Marcial dejó escrito para casos tales, es a saber.
  • Yo intentaba apaciguarlos, pero no era fácil siempre, dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano.
  • Y si tú quieres entrar en El Dragón como piloto y con mi nombre, ahora mismo le escribo al capitán, que es un paisano.
  • Esta canción solía decir la cantaba Gastibeltza, un piloto paisano nuestro, de un barco negrero en donde yo estuve de grumete.
  • La verdadera piedad consistía en hacer feliz a tan cumplido y enamorado caballero como el señor Quintanar, su paisano y amigo.
  • Entonces era cuando entraba don Amadeo Bedoya, capitán de artillería, en traje de paisano, embozado en un carrick de ancha esclavina.
  • O bien un paisano pudiente y muy galán, que hablaba por los codos sin turbarse nunca, capaz de echarle una flor a la mujer más arisca, y que estaba en sociedad de mujeres como el pez en el agua.
  • Figúrese usted refirió el médico que Barbacana tiene a sus órdenes otro facineroso, un paisano de Castrodorna, conocido por el Tuerto, que va y viene a Portugal a salto de mata, porque una noche cosió a puñaladas a su mujer y al amante.
  • Oh, si le fuera lícito vestir su traje de cazador, su zamarra ceñida, su pantalón fuerte y apretado al muslo, sus botas de montar, su chambergo, entonces sí, iría de paisano, y la vanidad le decía que en tal caso no tendría que temer el parangón con el arrogante mozo a quien aborrecía.