Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "palomas" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra palomas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Racionales palomas! Quintanar ronca.
- Las palomas giran con su aleteo sonoro.
- Garraiz, el cazador de palomas de Echalar.
- Cuatro o seis palomas blancas cruzan volando lentamente.
- Sobre los tejados de la vecindad revoloteaban unas palomas.
- Vinculete, pacíficos como corderos y miedosos como palomas.
- Era como la cólera de las palomas cuando se ponen a pelear.
- Hasta las palomas, hija mía, hasta las palomas cuando pasan de cierta edad, se hacen cariños así.
- Las que se acercaban paso a paso eran seis u ocho palomas pardas, con reflejos irisados en el cuello.
- Casi todos los reclusos tenían palomas, pájaros, ardillas y otra porción de animales domesticados.
- Todas las palomas con manchas negras en la cabeza podían ser una madre, según la lógica poética de Anita.
- Sentáronse los rufianes con medio cabrito asado y dos lonjas de tocino y un par de palomas cocidas, y dijeron.
- Sabía dónde había palomas torcaces é intentaba coger sus nidos, robaba fruta y cogía moras y fresas silvestres.
- Las velas de las lanchas de Loreto, hundidas en la sombra del monte, allá abajo, parecían palomas que volaban sobre las aguas.
- Las palomas, que en el palomar de arriba saltan y corren, hacen sobre el techo con sus menudas patas un presto y entrecortado ruido seco.
- Eran las ideas principales, como si dijéramos las ideas inquilinas, palomas que regresaban al palomar después de pasearse un poco por los aires.
- ¡Esas palomas! o ¡Fuego en ellas! y en una ocasión el mismísimo don Saturnino Bermúdez escribió su gacetilla correspondiente que se llamaba a secas.
- La vida común con sus horas de hastío, de descuido, de pereza pública se refleja en las posturas de esas palomas, en sus pasos cortos, en el sacudir de las alas.
- ¡Figúrate lo que harán esas malditas cuando estén solas! Se comen más palomas y gallinas que yo, rompen los huevos, y resulta que hago gastos para mantenerlas regaladamente.
- Y a pesar de que las gallinas y las palomas picoteaban en torno de él, quitando grandeza a la escena, don Juan parecía un personaje bíblico, un profeta desesperado gimiendo lamentaciones ante las ruinas de la ciudad amada.
- Mientras Quintanar duerme la siesta (costumbre nueva) y ronca (achaque antiguo y digno de respeto) yo abro la ventana y oigo el rumor de la lluvia sobre las hojas y el ruido de las alas de las palomas que se esponjan sobre los tejadillos de su palomar cuadrado, entrando y saliendo por las ventanas angostas.