Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "panorama" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra panorama para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Era otro panorama.
- El panorama hermoso.
- El magnífico panorama reanimó a Juanito.
- De abajo arriba, el panorama iba desapareciendo como un mundo que se anega.
- Lo que había sucedido, lo que iba a suceder, lo veía como en un panorama.
- Yo lo sé todo, y mi razón me presenta la vida como un panorama ante los ojos.
- Después de un recodo de la senda que seguía, Ana vio de repente nuevo panorama.
- Para ocultar su despecho, fingía contemplar atentamente el risueño panorama con sus ojos turbios.
- Cádiz, en tanto, como un panorama giratorio, se escorzaba a nuestra vista presentándonos sucesivamente las distintas facetas de su vasto circuito.
- La vista alcanza desde allá un extenso panorama de líneas suaves, de intenso verdor, sin rocas adustas, sin matorrales sombríos, sin nada duro y salvaje.
- Y cuando la luz de un fogonazo lejano iluminaba a trechos aquel panorama temeroso, notábamos que aún seguía la lucha con encarnizamiento entre grupos de navíos aislados.
- Cuando el oído recibió tan fuerte impresión, claridad vivísima había iluminado el ancho espacio ocupado por las dos flotas, rasgando el velo de humo, y presentose a nuestros ojos todo el panorama del combate.
- Y pasando por él una ráfaga de confianza, desarrollaba un panorama tan encantador a los ojos de su dependiente, que los instintos de comerciante rapaz despertaban en éste y se estremecía de pies a cabeza con el escalofrío de la ambición.
- Como en la orquesta salta el pasaje fundamental de atril en atril para ser repetido por todos los instrumentos en los más diversos tonos, aquel verde eterno jugueteaba en la sinfonía del paisaje, subía o bajaba con diversa intensidad, se hundía en las aguas tembloroso y vago como los gemidos de los instrumentos de cuerda, tendíase sobre los campos voluptuoso y dulzón como los arrullos de los instrumentos de madera, se extendía azulándose sobre el mar con la prolongación indefinida de un acorde arrastrado del metal, y así como el vibrante ronquido de los timbales matiza los pasajes más interesantes de una obra, el sol, arrojando a puñados su luz, matizaba el panorama, haciendo resaltar unas partes con la brillantez del oro y envolviendo otras en dulce penumbra.