Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra papá

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra papá en el contexto de una oración.

Término papá: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "papá" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra papá para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La de papá.
  • Su papá es de oro.
  • Papá, eso es cursi.
  • Lo que digo es que papá.
  • ¿Era una papa lo del duelo?
  • En esto debe bailar tu papá.
  • Somos infalibles como el Papa.
  • Mejor vida tienes que el Papa.
  • Pero por mucho que diga papá.
  • Papá se había curado de ellas.
  • Es ser más papista que el Papa.
  • ¿Pero es que papá os dice eso?
  • Papá espera a usted hoy a comer.
  • Y si no, ahí está el Papa, que es.
  • ¿Qué te importa a ti tu papá Pepe?
  • ¿No es verdad, hijo, que tu papá no.
  • Pero papá no se ha muerto, mamá Tula.
  • Sí, hija, sí, mi papá me lo ha dicho.
  • Papá ha salido díjole no muy risueña.
  • Tenía papá en Colondres y mamá también.
  • Es natural que sienta dejar al pobre papá y.
  • Porque le he visto a papá que la estaba besando.
  • He escrito a tu papá diciéndole lo que tú eres.
  • Joaquinito miró a su papá como pidiendo auxilio.
  • Visita era el papa de aquel dogma anti romántico.
  • Tenía a papá y a Gabriel con quien vivir siempre.
  • , y que a tu papá le tien que dar la ministración.
  • , bonito como un ángel, y tan granuja como su papá.
  • Mamá y papá hechos unos tontos con aquella esperanza.
  • Toma, este por tu mamá, este por tu papá y este grande.
  • Pues luego vino el papá y estuvo dudando si pegarle o no.
  • ¡Papá! Ya estaba, pues, allí, ella, la muerta inmortal.
  • Canónigo te vean mis ojos, que Papa como tenerlo en la mano.
  • Pero en cuanto a hacer vida común, ni que se lo mande el Papa.
  • Papá me aconsejó que, de todos modos, me casase con el primo.
  • Adelante, que sobre eso pienso ir al Papa y gastar lo que tengo.
  • Hable usted con su papá decía Guimarán por toda contestación.
  • Ella hubiera buscado a su papá y él hubiera matado muchos moros.
  • Como que su papá era oficial primero de la Dirección de la Deuda.
  • Ahora, hijos míos, un padrenuestro y avemaría por papá también.
  • Ya sé que es un atrevimiento meterme a enmendarle la plana a papá.
  • Que no te vas con ella, porque quieres más a tu papá Pepe, piojín.
  • Preguntó el papá calándose los quevedos, que sólo usaba para leer.
  • Su papá recibía miles de cartas al día, y las cartas olían a hierro.
  • Andresito, entusiasmado por la fortuna del papá, tenía sus ambiciones.
  • Ya tenía deseos de ver a sus hermanas, a su papá y a sus tíos y suegros.
  • Al papá del maldiciente se le caía la baba, y guiñaba un ojo a un amigo.
  • Yo lo soy advirtió la de Páez por empeño de esta que convenció a papá.
  • Papá, no conozco más quinta que reúna las condiciones de Benítez que una.
  • Bien por papá Ignacio añadía dirigiéndose al Santa Ana, que montaba Álava.
  • Estoy reparando que si fuese su señor papá de usted, no se le parecería más.
  • Estará con su papá pensó ella, y aunque al volver me vea, no ha de decirme nada.
  • Este señor Bermingán es el que se cartea con mi papá todos los días, en inglés.
  • Por Dios, papá dijo Rosita, que había entrado detrás de su padre, no nos asustes.
  • A las nueve de la noche recibieron las de Pajares la visita de Andresito y su papá.
  • El papá de este niño, si no me engaño, debe de estar ahora tomando aires en Ceuta.
  • Esta mujer quiere ser el Papa pensaba, y con tal que la hagan Papa, se aviene a todo.
  • Quería meterse en un barco y navegar hasta la tierra de los moros y buscar a su papá.
  • Ni una palabra referente a quién pudiera ser la mamá ni menos el papá de tal muñeco.
  • ¡Si son las magistradas ! ¡Ay, y también el papá de Andresito, guiando su charrette.
  • Pues repito que eso del estado interesante es una papa dijo la viuda llena de confusión.
  • Como que todo Madrid iba allí a comprar agujas, y su papá se carteaba con el fabricante.
  • Pónganme a mí donde está el Papa, y verán cómo lo resuelvo mucho mejor en un periquete.
  • No conservas un campo de los que heredaste de papá que no tenga la correspondiente hipoteca.
  • ¡Papá!, ¡papá! ¡Está aquí el primo Perucho! El piso retembló bajo unos pasos elefantinos.
  • Expóngase usted a los arrebatos de un papá indignado que quiere que la familia se retire pronto.
  • Y si el mundo, si los necios vetustenses, y su madre y el obispo y el papa, preguntaban ¿por qué?
  • Era el hijo del comerciante emancipado del mostrador y dedicado al estudio por la ambición del papá.
  • ¡Mi papá! exclamó Andresito con terror infantil, como si temiese una mano de azotes por la travesura.
  • De fijo que papá se encasquetaba el sombrero y se echaba a la calle, disparado, a comprar un nacimiento.
  • Cada uno nace con su carácter, y tú eres de aquellos a quienes el pobre papá cantaba la antigua copla.
  • Le decían que tenía un papá que la quería mucho y era el que mandaba los vestidos y el dinero y todo.
  • Decírselo a papá, muy clarito, para que se fije en lo que de seguro no se le habrá pasado por la cabeza.
  • Pero si lo revelado podía ser una papa, también podía no serlo, y he aquí concluida la reacción de alivio.
  • Papá, tú que eres tan bueno, ¿querrías darme un disgusto, dárselo a mamá, sobre todo, que te quiere tanto.
  • No he hecho mal a nadie, me he casado a gusto de papá, y mire usted ¡cómo se me arreglan las cosas! Señorita.
  • El poder temporal del Papa fue puesto por los suelos, sin que ninguno de los tonsurados hiciese una defensa formal.
  • Cuando su papá Ramón le reprendía, le enseñaba la lengua, diciendo hostias y otras isprisiones feas, y dimpués.
  • ¡Anda, papá! sujétale decía Olvido con voz suplicante, arrastrando las sílabas que parecían salir de la nariz.
  • Se votó y se nombró a Olvido Páez, por la representación de su papá y lo bienquista que era la joven en Palacio.
  • Y porque un joven se retira tarde y se gasta algún durete en picos pardos, me le llaman monstruo y el papá le maldice.
  • Cuando papá me enteró de las intenciones del primo, le dije que no quería sacarle el novio a mi hermana, y entonces papá.
  • Contra tu disociación en el terreno moral, no sería un papa el que protestara, sería el instinto conservador de la sociedad.
  • Todos los dineros que su papá le daba, dejábalos Juanito en casa de Bailly Baillière, a cuenta de los libros que iba tomando.
  • La Iglesia es así, pensaba De Pas, con la cabeza apoyada en las manos y los codos sobre la mesa, olvidado ya del Papa infalible.
  • Pues saqué la cancamurria del Mesías que iba a venir, diciéndole que ella lo tenía en su seno y que el papá era el Pensamiento Puro.
  • Oyendo estas ponderaciones orgullosas, Fortunata se echaba a pensar qué cosa tan empingorotada sería aquel destino del papá de su amiga.
  • Suelta el buen mozo torcido una gracia babosa, las niñas la ríen, al papá se le cae la baba también ¡mísero Carraspique! y tutti contenti.
  • Pedro se empeñaba en que yo le reclamase a papá la legítima de mamá, porque papá le negó un dinero que le hacía falta para las elecciones.
  • Creíase poco menos que papisa y se hubiera atrevido a excomulgar a cualquiera provisionalmente, segura de que el Papa sancionaría su excomunión.
  • Cuando mi hermano se fue al colegio de artillería, yo no pensé más que en dar gusto a papá, y en que se notase poco la falta de la pobre mamá.
  • Decíale doña Lupe que inventase algún específico, alguna papa cualquiera o antigualla que con nombre peregrino y nuevo pasase por prodigioso hallazgo.
  • El Magistral dominaba por completo a Olvidito y Olvido mandaba en su papá por la fuerza del cariño y por su conocimiento de lo que llamaban allí buen tono.
  • De aquellos mil duros que la señora cogía cada mes, daba al Delfín dos o tres mil reales, que con esto y lo que del papá recibía estaba como en la gloria.
  • La persona que familiar y cariñosamente llamaban algunos la rata eclesiástica, infundíale más respeto que un confesor, más que un obispo, más que el Papa.
  • ¡Sí, la de papá! ¿Y por qué papá nos dice que no te llamemos mamá, sino tía, tiíta Tula, y tú nos dices que te llamemos mamá y no tía, no tiíta Tula.
  • Unas perchas, según Amparito, a las que caían rematadamente mal los vestidos lujosos y recargados con que las obsequiaba el papá a cada operación afortunada en la Bolsa.
  • A la sombra me lo tuvieron veinte y tantas horas, y aún durara más su cautiverio, si de él no le sacara el día 11 su papá, sujeto respetabilísimo y muy bien relacionado.
  • Iba un fraile muy flaco que era el padre Alelí, un señor pequeñito con anteojos, que era el papá de Isabel, algunos militares y otros tipos que se confundían en su mente con las figuras de los dos mandarines.
  • El papá había muerto siendo magistrado, y esto bastaba para que en casa de doña Manuela, con el afán de grandezas que todos sentían, no designasen a la familia por su apellido, sino por el título del difunto.