Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra parecer

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra parecer en el contexto de una oración.

Término parecer: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "parecer" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra parecer para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Debióle parecer a V.
  • Ella no quiso parecer.
  • Al parecer estaba curado.
  • A su parecer no respiraba.
  • Y cierto lo debía parecer.
  • Debo de parecer un San José.
  • No parecer cuando yo la buscaba.
  • Quédate tú por el buen parecer.
  • Tuvo muy buen parecer para letrado.
  • Álvaro no acababa de parecer por allí.
  • Escorial fue, que no ha vuelto a parecer.
  • Y la niña sin parecer por ninguna parte.
  • ¿Que le había de parecer a don Álvaro?
  • Me rindo, como siempre, a su superior parecer.
  • A lo mejor, meses y meses sin parecer por aquí.
  • Lo de parecer clérigo no era sino muy a su pesar.
  • A él no le debe parecer eso replicó Aracil riéndose.
  • Preguntó doña Rufina seria y melancólica, al parecer.
  • Y porque los otros iban embelesados y, a mi parecer, diciendo.
  • Andrés, preocupado, hacía esfuerzos para parecer distraído.
  • Era una casa de la calle de Hortaleza, al parecer de huéspedes.
  • No vengas ahora con lagrimitas que han de parecer de hipocresía.
  • No volvió a parecer por allí ningún sacerdote ni beata alguna.
  • Que una mujer, al parecer honrada, iba a una casa de citas, le encantaba.
  • Vaya un poco de Credo, y acabemos presto, que no querría parecer prolijo.
  • Dolores y su marido habían ido a vivir a Madrid, al parecer reconciliados.
  • A ellas les solía parecer bien un piropo de un estudiante o de un hortera.
  • Yo no lo había notado, lo confieso, pero ya me voy inclinando a su parecer.
  • Por el bien parecer pidió que en su visita le acompañase otra dama de viso.
  • ¡Oh mi queridísimo Mesía! ¡Ingrato! cuánto tiempo sin parecer por aquí.
  • La muy buena que tú tienes dije yo entre mí te hace parecer la mía hermosa.
  • La plebe opinaba lo mismo que la nobleza, y la clase media era de igual parecer.
  • Llegar a una de aquellas islas con cajas llenas de oro, podía parecer sospechoso.
  • Arrogante en su humildad, que más quería parecer cortesía que virtud cristiana.
  • Tal situación les agriaba el carácter, haciéndoles parecer peores de lo que eran.
  • ¿Era espontánea, era sentida, o había algo de ostentación para parecer original?
  • Aquella mujer le había quitado lo suyo, lo que, a su parecer, le pertenecía de derecho.
  • Hijo Pablos, mucha culpa tendrás si no medras y eres bueno, pues tienes a quién parecer.
  • Pero la tercera, la menos linda de todas, frisando al parecer en los veinte años, murmuró.
  • No era tonto, pero la esclavitud de la moda le hacía parecer más adocenado de lo que acaso fuera.
  • Garmendia les sacaba fuera de quicio con sus observaciones, al parecer ingenuas, pero de doble fondo.
  • Estaba indignado, al parecer, y su indignación la comunicaba de grado o por fuerza a los Infanzones.
  • Pero creía ver, cual si la puerta fuera de cristal, a la persona que tras esta, a su parecer, estaba.
  • XX Los sueños de las noches de terror suelen parecer risibles apenas despunta la claridad del nuevo día.
  • Es preciso que aprendas a leer, para que seas mujer completa dijo Rubín esforzándose en parecer juicioso.
  • Era, al parecer, un místico, un hombre que vivía en su centro natural, en medio de la miseria y el dolor.
  • Maridos conozco que cuando ponen el pie en la calle, del tirón se están tres días sin parecer por la casa.
  • Un dependiente, un buen muchacho al parecer, en quien tenía colocada su confianza, le jugó una mala pasada.
  • Un apretón de manos, al parecer casual, al remover una masa misma, al meter los dedos en el mismo recipiente, v.
  • No se había atrevido nunca a hablar de esto a su cuñada, por temor de parecer excesivamente ambiciosa y atrevida.
  • Quedose parada, el oído atento a un rumor que al parecer venía del suelo, de entre las mismas piedras de la calle.
  • El hombre, aunque no sabía gran cosa, quería darse aire de catedrático, lo cual a nadie podía parecer un crimen.
  • Pues el amor, y le voy a parecer a usted un pedante, es la confluencia del instinto fetichista y del instinto sexual.
  • Al salir hoy de casa les he tomado el peso uno por uno, y francamente, mi parecer es que se los compremos a González.
  • Jamás hubiera supuesto que aquella muchacha, tan atrevida al parecer, fuera íntimamente de una timidez tan completa.
  • Había hablado con mucha afabilidad, con voz meliflua, pero poco, con cierto tono frío, y algo distraído al parecer.
  • Todo un curso de civilización y de historia nacional se puede estudiar en estos detalles, al parecer insignificantes.
  • El temor de parecer ordinaria era causa de que las palabras se detuvieran en sus labios en el momento de ser pronunciadas.
  • Me parece lo mismo que si viéramos un gigante que marchara al parecer con un fin y alguien descubriera que no tenía ojos.
  • La portera declaraba con notoria agudeza que, a su parecer, el señor se había largado por el tren, y la individua, señora.
  • Al parecer, mi abuela recibió del cónsul de un pueblo de Irlanda una carta participándole que Juan de Aguirre había muerto.
  • Tenía su mismo aire majestuoso, y comenzaba a iniciarse en ella un principió de gordura, lo que la hacía parecer de más edad.
  • De este modo tenía, a su parecer, el aspecto de un bicho muy malo que se comía a la gente, o por lo menos que se la quería comer.
  • Formaban las dos hermanas, siempre juntas, aunque no por eso unidas siempre, una pareja al parecer indisoluble, y como un solo valor.
  • Sus fuertes manotadas no correspondían al diapasón bajo de las palabras, cuya vehemencia sofocada las hacía parecer como un ensayo.
  • Más se me ha de agradecer a mí, que no he tenido de quien aprender virtud ni a quien parecer en ella, que al que la hereda de sus abuelos.
  • Tenía la tez iluminada y rojiza, como la piel de un cochinillo asado y unos lunares en el mentón que le hacían parecer una mujer barbuda.
  • Luego, un hombre rubio, al parecer extranjero, y después saltó una muchacha morena, que ayudó a bajar a una señora gruesa, de pelo blanco.
  • Enfrente don Víctor, un poco alegre, fingía enamorar a Visitación y recitaba versos de sus poetas adorados y repetía hasta parecer un martillo.
  • El Magistral, su maestro, y don Víctor, su discípulo, eran los compañeros de su vida al parecer sosa, monótona, pero por dentro llena de emociones.
  • Las niñas se harían las interesantes, comiendo poco para no parecer feas, y él mismo tragaría a disgusto creyendo que se burlaban de su modo de mascar.
  • Allí cuchichearon algo referente a Fortunata, y habiéndole preguntado a la santa su parecer respecto al joven Rubín, la fundadora se expresó de este modo.
  • No quitaba los ojos de su novio, y a no impedírselo la etiqueta y el buen parecer, habría llorado ruidosamente, desahogando la pena de su corazón oprimido.
  • De pronto, el despierto oído de Fortunata, cuyo pensamiento estaba reconcentrado en la trampa que a su parecer se le armaba, creyó sentir ruido en la puerta.
  • Garmendia no se atrevía a mostrarse francamente volteriano, y procedía en la conversación con insidia, por frases sueltas, por observaciones al parecer cándidas.
  • ¡Y a todas estas la otra sin parecer! Por fin, a eso de las nueve y media, cuando el médico se fue, sintió doña Lupe un rebullicio, luego cuchicheos en el pasillo.
  • Un señor rico que la rondaba se la llevó a un hotel de la Prosperidad, y días después la rubia se escapó del hotel, huyendo del raptor, que al parecer era un sátiro.
  • Paquito Vegallana, Álvaro Mesía, Joaquinito Orgaz, el respetable, o al parecer respetable señor Foja, que se decían tan amigos suyos, le habían engañado como a un chino.
  • Yo te enseñaré a ser práctica, y cuando pruebes el ser práctica, te ha de parecer mentira que hayas hecho en tu vida tantísimas tonterías contrarias a la ley de la realidad.
  • Finalmente, algunos que allí estaban, y a mi parecer no sin harto temor, se llegaron y le trabaron de los brazos, con los cuales daba fuertes puñadas a los que cerca dél estaban.
  • Si él quiere volver a embarcarse con su pierna de palo, su brazo roto, su ojo de menos y sus cincuenta heridas, que vaya en buen hora, y Dios quiera que no vuelva a parecer por aquí.
  • Poco a poco iba cayendo el chal de los hombros de las mujeres hermosas, porque la sociedad se empeñaba en parecer grave, y para ser grave nada mejor que envolverse en tintas de tristeza.
  • La misma noche del día en que, al parecer (esto se cuenta por lo menos) don Víctor descubrió su deshonra, Frígilis fue a ver a Mesía y le suplicó que saliera del pueblo cuanto antes.
  • Poco faltaba para que insultase a los que le contradecían, y su numen paradójico se excitaba hasta un grado de inspiración que le hacía parecer un propagandista de la secta de los tembladores.
  • Precauciones, según propia afirmación, para no parecer la abuela de sus hijas y para sentir una indefinible satisfacción cuando en la calle echaban una flor descarriada a su garbo de buena moza.
  • ¡Estómagos, a defenderse! Algunas palabras había cogido la Delfina al vuelo que no tenían, a su parecer, ninguna relación con aquello de las Cortes, el coronel Iglesias y el ministerio Palanca.
  • Fui con el carro y el toldo encerado a la calleja de Arreo donde sabía yo que el señorito Paco había de parecer, porque aquel es el camino más corto y la casa de Chinto está allí, a los cuatro pasos.
  • Tenía que parecer un señor para dar aire de verosimilitud a su propiedad de La Cruz Roja, el comercio más próspero de Vetusta, el único en su género, desde que el mísero de don Santos Barinaga se había ido arruinando.
  • No me atrevía a pedir un pedazo de pan por temor de parecer importuno, y al mismo tiempo, sin vergüenza lo confieso, dirigía mi escrutadora observación a todos los sitios donde colegía que podían existir provisiones de boca.
  • Hablaba de entender de la comedia, murmuraba de los famosos, reprehendía los gestos a Pinedo, daba mi voto en el reposo natural de Sánchez, llamaba bonico a Morales, pedíanme el parecer en el adorno de los teatros y trazar las apariencias.
  • Y Olmedo lo hacía todo tan al vivo y tan con arreglo a programa, que se emborrachaba sin gustarle el vino, cantaba flamenco sin saberlo cantar, destrozaba la guitarra y hacía todos los desatinos que, a su parecer, constituían el rito de perdido.
  • Las estrellas parecían más próximas según el fulgor vivísimo con que brillaban, y veíase entre las grandes y medianas mayor número, al parecer, de las pequeñitas, tantas, tantas que era como un polvo de plata esparcido sobre aquel azul intensísimo.
  • La alternativa de la oscuridad de los árboles y de los rayos espectrales y oblicuos de la luna hace parecer enorme a la inofensiva liebre, agiganta sus orejas, presta a sus saltos algo de funambulesco y temeroso, a sus rápidos movimientos una velocidad que deslumbra.
  • Marcial había navegado en el Conde de Regla, en el San Joaquín, en el Real Carlos, en el Trinidad, y en otros heroicos y desgraciados barcos que, al parecer derrotados con honra o destruidos con alevosía, sumergieron con sus viejas tablas el poderío naval de España.
  • Los pueblos y caseríos, compactos y apiñados hasta el punto de parecer de lejos una sola población, matizaban de blanco y amarillo aquel gigantesco tablero de damas, cuyos cuadros geométricos, siendo todos verdes, destacábanse unos de otros por sus diversas tonalidades.
  • Yo iba caballero en el rucio de la Mancha, y bien deseoso de no topar nadie, cuando desde lejos vi venir un hidalgo de portante, con su capa puesta, espada ceñida, calzas atacadas y botas, y al parecer bien puesto, el cuello abierto más de roto que de molde, el sombrero de lado.
  • Al parecer, por lo que dijeron, exhibía en el balcón, para que rabiaran las muchachas de la vecindad, medias negras caladas, camisas de seda llenas de lacitos y otra porción de prendas interiores lujosas y espléndidas que no podían proceder más que de un comercio poco honorable.
  • Una tarde de color de plomo, más triste por ser de primavera y parecer de invierno, la Regenta, incorporada en el lecho, entre murallas de almohadas, sola, obscuro ya el fondo de la alcoba, donde tomaban posturas trágicas abrigos de ella y unos pantalones que don Víctor dejara allí.
  • Visitación, la del Banco, en vez de mirar como todos hacia la calle estrecha por donde ya asomaban los pendones tristes y desmayados, las cruces y ciriales, observaba el gesto de don Álvaro Mesía, que estaba solo, al parecer, en el último balcón de la fachada del Casino, en el de la esquina.
  • Como lo de parecer cura no estaba en su intención, sino en las leyes naturales, don Saturno así le llamaban después de haber perdido ciertas ilusiones en una aventura seria en que le tomaron por clérigo, se dejaba la barba, de un negro de tinta china, pero la recortaba como el boj de su huerto.