Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "parecido" aquí tienes una selección de 81 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra parecido para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Han parecido?
- ¿Y el parecido?
- ¿Cómo parecido?
- El parecido subsistía.
- Y en cuanto al parecido.
- Nunca encontré tal parecido.
- ¿No le encuentra usted parecido.
- Qué, ¿no le encuentras parecido?
- A ti quizá no te haya parecido tan bien.
- Y que eso del parecido será ilusión nuestra.
- Otra vez le pareció que el parecido se borraba.
- Tu mamá también le encontró un gran parecido.
- Anoche le vi, y no me ha parecido tan raquítico.
- Pero la tostada del parecido no la encontrábamos.
- He hablado con él y me ha parecido muy razonable.
- ¡El parecido! Si no hay tal parecido ni lo puede haber.
- ¿Qué te ha parecido nuestra primera aventura de guerra?
- Y ella, la chiquilla, buscaba algo parecido donde quiera.
- Azorín cree que a Ron le ha parecido bien la nueva casa.
- Cosa rara, volvió a advertir parecido con el gran Pituso.
- Salvo el haberla despertado, todo le había parecido bien.
- Su mujer de usted me ha parecido una mujer defectuosísima.
- Pues sí, convéncete, lo del parecido es ilusión, y las dos.
- Otro, haciendo lo mismo, hubiese parecido ordinario y grosero.
- La idea les había parecido muy graciosa a Obdulia y a Visita.
- Sin embargo, algo encontraba Paco en sus lecturas parecido a Mesía.
- Su rostro, tan parecido a una máscara japonesa, continuaba imperturbable.
- Adiós mi dinero murmuró doña Lupe, y Fortunata dijo para sí algo parecido.
- Y si después de esto sigues encontrando parecido, es que hay brujería en ello.
- Las he vuelto a leer después, y me han parecido una cosa bonita, pero mezquina.
- Los dependientes de la casa vestían un uniforme parecido al de la policía urbana.
- Su semblante no expresaba tampoco una convicción muy profunda respecto al parecido.
- Como era su dios, su ídolo, de darse demasiado fácilmente, le hubiese parecido mal.
- Oyéndoles hablar, me ha parecido a veces que la lengua es un órgano que les estorba.
- Se afeitaba ya todos los días, lo que en realidad le quitaba el parecido consigo mismo.
- Pero el valor que yo concebía era tan parecido a la barbarie como un huevo a otro huevo.
- Guillermina miró las láminas napoleónicas, y Fortunata también, reconociendo el parecido.
- Un caballero anciano muy parecido a una cotorra y llamado Estupiñá, el cual cayó enfermo y.
- Este árbol, el argán, tiene un fruto parecido a la aceituna, aunque más redondo y amarillo.
- Tenía algún parecido con Cavour, de lo que provenían las bromas un tanto pesadas que le daban.
- Y para figurarse algo parecido pensó en su reclamo de perdiz, escogidísimo regalo de Frígilis.
- La cual pongo aquí, por haberme parecido aguda y conveniente a lo que se quiso reprehender en ella.
- Por mis informes debía ser un tipo parecido a mí, con el mismo fondo de pereza y de tedio marineros.
- Después le ha parecido bien mirar quién era el autor de este libro, y ha visto que se llama Bergier.
- Viéndoles juntos, se observaba extraordinario parecido entre el señor de la Lage y su sobrino carnal.
- Yo soy tan católico como el primero, esta era su frase cada vez que decía alguna herejía o algo parecido.
- Había sido en su mocedad frescachona de cuerpo y enjuta de rostro, y tenía cierto parecido remoto con Juan Pablo.
- Me ha parecido humilde, de un carácter apocado, de esas que son fáciles de dominar por quien pueda y sepa hacerlo.
- Con la risa del gracioso chiquillo resurgía de un modo extraordinario el parecido que la dama creía encontrar en él.
- Le había dicho, con unas palabras muy elocuentes, que ella no podía repetir al pie de la letra, algo parecido a esto.
- Y en todos, bien fuese por el color, por la cabeza o por la grupa, encontraban cierto parecido con el otro que ocupaba su memoria.
- Francamente, hija, esto nos ha parecido muy extraño, porque usted es casada, y vive en paz con su marido, al menos así lo parece.
- El parecido, convéncete tontuela, no es más que la exaltación de tu pensamiento por causa de esa maldita novela del niño encontrado.
- A esta mujer ¿por qué orden la podremos hablar, para gastar con su merced unos veinte escudos, que me ha parecido bien por ser hermosa?
- Yo encontraba a la hija del capitán cierto parecido con Diana Vernon, aunque Ana Sandow era más melancólica que la heroína de Walter Scott.
- En cuanto a la niña, espigadita para sus once años, hería el corazón de Julián por el sorprendente parecido con su pobre madre a la misma edad.
- Para encontrar algo parecido, no igualado, sería preciso remontarse a la época en que González Bravo ejercía de revolucionario en el famoso Guirigay.
- No me fío yo de un parecido que puede ser ilusorio, y mientras Juan no me saque de dudas seguiré creyendo que a donde debe ir tu Pituso es a la Inclusa.
- Encareciéronme tanto la vida de la farándula, y yo, que tenía necesidad de arrimo y me había parecido bien la moza, concertéme por dos años con el autor.
- Ya sabe que no me tocaba hoy sentarme, pero me ha parecido preferible avisar a usted para esta tarde por razones que le explicará su atento amigo y servidor, FERMÍN DE PAS.
- Baldomero era juicioso, muy bien parecido, fornido y de buen color, cortísimo de genio, sosón como una calabaza, y de tan pocas palabras que se podían contar siempre que hablaba.
- Aquellas exageraciones, que tal le habían parecido en otro tiempo, ahora las encontraba justificables, como los amantes se explican las mil tonterías ridículas que se dicen a solas.
- Pues sépase que estaba muy triste, porque el señor de Malespina no había parecido aquel día, ni escrito carta alguna, siendo inútiles todas mis pesquisas para hallarle en la plaza.
- Mas cuando puso en él la atención sintió un miedo parecido al del ataque nervioso más violento, pero mezclado con un placer material tan intenso, que no lo recordaba igual en su vida.
- El no debía notar en mí suficiente respeto, y el que yo me permitiese tener opinión acerca de las cosas le producía una mezcla de cólera y de asombro que ahora me hubiera parecido cómica.
- Son muy respetables en efecto dijo el canónigo pariente del Ministro, a quien la proposición había parecido regalista, y por consiguiente digna de aprobación por parte de un primo del Notario mayor del reino.
- A Jacinta le daba miedo ver aquello, y entraba siempre allí con cierto respeto parecido al que le inspiraba la iglesia, pues el temor de llevarse algún billete de cuatro mil reales pegado a la ropa le ponía nerviosa.
- Por muy perfecta casada que hiciese Nucha, su condición y virtudes la llamaban a otro estado más meritorio todavía, más parecido al de los ángeles, en que la mujer conserva como preciado tesoro su virginal limpieza.
- Su amigo Ulmus sylvestris, que a veces le acompañaba, indújole a romper la reserva que su encogimiento le imponía, y Maximiliano conoció a algunas que había visto más de una vez y que le habían parecido muy guapetonas.
- Volvió los ojos blandos a su amiga y poniendo en la voz un tono de cariñosa confianza, nuevo, algo parecido, según notó la Regenta, al que había usado Mesía aquella tarde en el balcón del comedor, contestó el Magistral muy quedo.
- Tampoco se parecen nada a los buques guerreros de hoy, cubiertos con su pesado arnés de hierro, largos, monótonos, negros, y sin accidentes muy visibles en su vasta extensión, por lo cual me han parecido a veces inmensos ataúdes flotantes.
- Acostumbrándome a la idea de que tan admirable conjunto de gracias no podía ni debía ser para mí, llegué a tranquilizarme, porque la resignación, renunciando a toda esperanza, es un consuelo parecido a la muerte, y por eso es un gran consuelo.
- Lo más particular fue que si cuando la fisonomía del Pituso estaba embadurnada creyó Jacinta advertir en ella un gran parecido con Juanito Santa Cruz, al mirarla en su natural ser, aunque no efectivamente limpia, el parecido se había desvanecido.
- El miedo a las expansiones naturales de aquel espíritu ardiente le había hecho cambiar el plan suave de los primeros días por aquel otro expuesto en el cenador del Parque, más parecido a la ordinaria disciplina a que él sometía a los penitentes.
- ¡No me importunes más! Y sí Amparito no pensaba esto mismo que suponía el antiguo novio, era algo parecido lo que expresaban sus miradas fieras y sus gestos desdeñosos para espantar a aquel moscardón molesto, que no la dejaba ni a sol ni a sombra.
- Era el hijo de Don Baldomero muy bien parecido y además muy simpático, de estos hombres que se recomiendan con su figura antes de cautivar con su trato, de estos que en una hora de conversación ganan más amigos que otros repartiendo favores positivos.
- Rondaba la cuna incesantemente, poniéndose en riesgo notorio de recibir algún pescozón del ama, y, como no le expulsasen, se estaba buena pieza con el dedito en la boca, absorto y embelesado, más parecido que nunca a los amorcillos de los jardines que dicen con su actitud.
- El mismo don Fermín, las veces que presenciaba aquellas ceremonias, sentía un vago respeto supersticioso, sobre todo si contemplaba el rostro de su madre, más pálido entonces, algo parecido a una estatua de marfil, la de una Minerva amarilla, la Palas Atenea de la Crusología.
- Las gaviotas juegan por encima de las olas, se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras, descansan sobre las espumas, se acercan a la playa a mirar con sus ojos grises, en donde se refleja la luz apagada del día, y lanzan ese grito salvaje parecido al áspero chirriar de la lechuza.
- Sin poder resistir la tentación, y compelido por la misteriosa atracción del mar, cuyo elocuente rumor me ha parecido siempre, no sé por qué, una voz que solicita dulcemente en la bonanza, o llama con imperiosa cólera en la tempestad, me desnudé a toda prisa y me lancé en él como quien se arroja en los brazos de una persona querida.
- Su melena blanca, su bigote engomado, su perilla puntiaguda, que le temblaba al hablar, su voz hueca y solemne le daban el aspecto de un padre severo de drama, y alguno de los estudiantes que encontró este parecido, recitó en voz alta y cavernosa los versos de Don Diego Tenorio, cuando entra en la Hostería del Laurel en el drama de Zorrilla.