Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra parecieron

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra parecieron en el contexto de una oración.

Término parecieron: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "parecieron" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra parecieron para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Me parecieron de juguete.
  • Unos ojos que a Andrés le parecieron muy humanos.
  • Estas palabras, apenas dichas, le parecieron imprudentes.
  • Algunas joyas y chucherías vio, que le parecieron recuerdo o prenda de amores.
  • Los rayos pálidos de la luna y los soplos suaves del aire le parecieron caricias.
  • Ambos le parecieron a la Regenta hermosos, interesantes, algo como San Miguel y el Diablo, pero el Diablo cuando era Luzbel todavía.
  • En toda la noche no parecieron por allí ni Ronzal, ni Fulgosio, ni Bedoya, que, según se decía, eran los padrinos, amén de Frígilis.
  • Al otro día fue Paquita Morejón, esposa de Don Basilio Andrés de la Caña, y ambas parecieron a Fortunata impertinentes y entrometidas.
  • A Bautista y a Martín les parecieron más entretenidas que esta tonta historia de dragones y de santos las ocurrencias del buen Fernando de Amezqueta.
  • Mientras su mujer le desnudaba, el pobre chico la sorprendió con estas palabras, que a ella le parecieron infernal inspiración de un cerebro dado a los demonios.
  • Como yo observaba todo, me fijé en la extraña figura de aquellos hombres, en sus afeminados gestos y, sobre todo, en sus trajes, que me parecieron extravagantísimos.
  • ¡Pero qué huecas le parecieron a Jacinta, que en las dialécticas del corazón era más maestra que él por saber amar de veras! Y a ella le tocó reír después y desmenuzar tan livianos argumentos.
  • Parecieron en la mesa cinco pasteles de a cuatro, y tomando un hisopo, después de haber quitado las hojaldres, dijeron un responso todos, con su requiem aeternam, por el ánima del difunto cuyas eran aquellas carnes.
  • Jacinta discurría ya cómo se las compondría para juntar los mil duros, que al principio le parecieron suma muy grande, después pequeña, y así estuvo un rato apreciando con diversos criterios de cantidad la cifra.