Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pascual" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pascual para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Te abraza tu tío Pascual.
- Te abraza tu tío PASCUAL.
- Tu infortunado tío, Pascual Verdú.
- Tu infortunado tío, Pascual Verdú.
- XVI La carta que Azorín ha recibido de Pascual Verdú dice así.
- ¡Pascual Verdú! Azorín, de lo hondo de su memoria, ha visto surgir la figura de su tío Verdú.
- Don Pascual me dijo que pusiera un pañuelo branco en la punta de un palo y que malchara delante diciendo.
- ¡Qué hermoso, Pascual! ¡Qué hermoso! Se hace un ligero silencio, durante el cual se oye el ruido del abanico al chocar contra el imperdible del pecho.
- Eulalia Moreno, hija también del Don Pascual y hermana del actual marqués, se unió a Don Cayetano Villuendas, rico propietario de casas, progresista rancio.
- Su club era el salón de un amigo y pariente, al cual iban casi todas las noches Don Manuel Cantero, Don Cirilo Álvarez y Don Joaquín Aguirre, y algunas Don Pascual Madoz.
- Hinojosa, que luego ha sabido encontrar el espíritu en los presupuestos, y Pascual Verdú, que ahora vive solo, desconocido, enfermo, torturado, en ese pueblecillo levantino.
- Aunque no se sabe la garantía científica que tenga, hay en el cielo católico, según la gente, un santo, San Pascual Bailón, que baila delante del Altísimo, y que dice siempre.
- Y aluego jui con el propio Don Pascual a Palacio, y Don Pascual subió a pleticar con la Reina, y pronto bajó con aquel papé firmado por la Reina en que les daba la gran patá a los moderaos.
- Fortunata estaba, con la religión, como chiquillo con zapatos nuevos, y quería que su amante le explicase lo que significan el Jueves Santo y las Tinieblas, el Cirio Pascual y demás símbolos.
- Que se lo pregunten al difunto Don Pascual Muñoz el de la tienda de jierros, padre del marqués de Casa Muñoz, que era el hombre de más afloencias en estos arrabales, y me dijo mismamente aquel día.
- Resultaba no sé qué irónica armonía de la conjunción aquella de los dos nobles, oriundo el uno del gran Alba, y el otro sucesor de Don Pascual Muñoz, dignísimo ferretero de la calle de Tintoreros.
- Apareció por fin el Padre Nones, tan alto que parecía llegaba al techo, un poco encorvado, la cabeza blanca como el vellón del Cordero Pascual, llevando agasajado el porta formas entre los pliegues de la capa blanca.
- Y mandándoles que, para decir la presente obra, no digan zozobra, y a los de sacristanes, que no hagan los villancicos con Gil ni Pascual, que no jueguen del vocablo, ni hagan los pensamientos de tornillo, que mudándoles el nombre, se vuelvan a cada fiesta.
- Don Pascual Muñoz, dueño de un acreditadísimo establecimiento de hierros en la calle de Tintoreros, progresista de inmenso prestigio en los barrios del Sur, verdadera potencia electoral y política en Madrid, casó con una Moreno de no sé qué rama, emparentada con Mendizábal y con Bonilla, de Cádiz.
- No cumpliría con un deber que a la vez imponen los fueros de la cortesía y el homenaje que las rectas conciencias rinden a la verdad, si al comenzar este trabajo, la Comisión no hiciese público el sentimiento de consideración que debe al que fue su dignísimo vicepresidente, don Pascual Verdú, el cual renunció su cargo en Julio último, no por disentimiento con sus compañeros, sino por tener que trasladar su residencia a Madrid.