Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pasos" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pasos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Sí, pasos.
- Siento pasos.
- Sentía pasos.
- Dio algunos pasos.
- ¡Ah!, siento pasos.
- Oyó pasos precipitados.
- Oyéronse pasos otra vez.
- Oyéronse los pasos de Jacinta.
- Los pasos no parecían de mujer.
- Estos pasos son los suyos pensó.
- Calla, me parece que siento pasos.
- Estábamos a veinte pasos del barco.
- Anduvieron algunos pasos en silencio.
- Mesía avanzó cinco pasos y apuntó.
- Dio el marqués dos pasos para salir.
- Me faltan muchos pasos, muchas moradas.
- Camino dos pasos más y salgo al campo.
- Daba algunos pasos hacia fuera y volvía.
- Sintió pasos precipitados en la escalera.
- Pero yo sentí pasos, yo sentí cuchicheos.
- Si sentía pasos, creía que eran los de él.
- Procuro no molestar con el ruido de mis pasos.
- Despreciándolos hasta no verlos a los dos pasos.
- En esto oyeron pasos, y miraron todas a la puerta.
- Oyó pasos y luego que intentaban abrir la puerta.
- Veinticinco pasos, pudiendo avanzar cinco cada cual.
- Fueron penosísimos los primeros pasos en la carrera.
- A distancia de treinta pasos, dábale mucha tristeza.
- Al ruido de sus pasos, la voz de la patrona preguntó.
- Oyó el ruido de los pasos de los hombres en la acera.
- Volvieron a oirse los pasos de los que le perseguían.
- A su espalda, a veinte pasos tenía la tapia fúnebre.
- Daba unos cuantos pasos y otra vez por la calle arriba.
- (Los malos pasos de Napoleón, bien los has aprendido).
- Me gusta seguir los pasos de la persona que me interesa.
- Unos cuantos pasos más, y se quedaba dentro para siempre.
- Al oír mis pasos se incorporó y murmuró con voz apagada.
- Se le sentía subir la escalera entre un traqueteo de pasos.
- Contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos.
- No se alejaron más porque a pocos pasos estaba ya la guardia.
- Los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes.
- Y ya a diez pasos de la verja volvió atrás furioso, gritando.
- Había dormido como Teresa ahora, a cuatro pasos del Magistral.
- Pero doña Paula tenía además que seguir los pasos a su hijo.
- Julio quería que Andrés siguiera sus pasos de hombre de mundo.
- Zalacaín vió a pocos pasos una casucha de carabineros cerrada.
- Pero también se reía, Guillermina dio dos pasos atrás, diciendo.
- El otro no era probable que le hiriese a él tirando a veinte pasos.
- Son los pasos que se rezan todos los viernes y domingos de cuaresma.
- Sin vacilar dirigió sus pasos al altar mayor, diciendo por el camino.
- Estaba a cuatro o cinco metros de la calle, cuando oyó ruido de pasos.
- Sintió pasos sobre la arena, levantó la cabeza y vio a su lado a Frígilis.
- Entró Jacinta sin anunciarse ni con ruido de pasos ni de ninguna otra manera.
- Iv Aquella noche se fueron a Variedades, que está a dos pasos del Ave María.
- Aunque estaban a dos pasos de ellos, rara vez se mezclaban las conversaciones.
- Ello tenía que suceder, porque los malos pasos conducen siempre a malos fines.
- En cuanto fuera de día daría sus pasos, mandaría dos padrinos a don Álvaro.
- En lo más último de arriba contestó la joven, dando algunos pasos hacia fuera.
- Al ver a las señoritas se adelantó algunos pasos, hablando con tono compungido.
- Don José entró a pasos largos y marcados, con desplantes de cómico de la legua.
- No era fácil comprender qué malos pasos de Napoleón habría aprendido Manolita.
- Bien claras estaban en ella las señales de su deshonra, los pasos de la traición.
- Avanzó algunos pasos dentro del recibimiento, y bajando la voz dijo a la señorita.
- En este muelle y a pocos pasos del Mentidero, tenía su taller el padre de Zelayeta.
- Los pasos y las voces sonaban apagados, los cuerpos sólidos parecían todos huecos.
- Esto no lo sabrá nadie, porque no han de ser tan miserables que nos sigan los pasos.
- Petra, mientras hablaron el Magistral y Ana, se había separado discretamente dos pasos.
- Allí había una meseta, y en un claro sitio suficiente para medir más de treinta pasos.
- Y estaba allí cerca, detrás de aquella reja, ¡si daba tres pasos podía tocarla a ella!
- Los pies se movían, el cuerpo se levantaba, daba algunos pasos, iba hacia ella y le decía.
- A pocos pasos, por el borde del camino, pasaba murmurando la acequia, henchida de agua roja.
- Los Zalacaín vivían a pocos pasos de Urbia, pero ni Martín ni su familia eran ciudadanos.
- Pero no había dado diez pasos, cuando volvió airada amenazándole con la mano y con un grito.
- Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí, de una manera lamentable y desesperada.
- Debajo carbonería, a cuatro pasos carnicería, y en la esquina próxima tienda de ultramarinos.
- Volvió a sentir el insensato anhelo de entrar en la casa, y dio tres o cuatro pasos hacia ella.
- Iba avanzando lentamente, con pasos firmes, pero con el cayado por delante tanteando el terreno.
- Ni Maxi ni doña Lupe ni Patricia ni nadie podían contarle los pasos, ni vigilarla ni detenerla.
- Y desde allí, en vela, se propuso espiar los pasos de su hijo, que continuaba moviéndose abajo.
- ¡Papá!, ¡papá! ¡Está aquí el primo Perucho! El piso retembló bajo unos pasos elefantinos.
- En esas persianas que se mueven discretamente cuando se oyen resonar pasos en la calleja desierta.
- Al llegar frente a la iglesia, sacola de este embebecimiento un ruido de pasos que sintió tras sí.
- Pues yo decía Don Basilio, cuando estaba en mi ramo, llegué a veinticuatro por mis pasos contados.
- A los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad.
- Había paseado pisando con ira, con pasos largos, como si quisiera rasgar la sotana con las rodillas.
- Oíanse en la parte alta los pasos de toda la comunidad que iba hacia el templo a oír la primera misa.
- Dejándose llevar de sus propios pasos, se encontró sin saber cómo en el centro de la Puerta del Sol.
- Cuando Quintanar refirió los pasos imprudentes del Magistral, Ana sintió por un momento algo de odio.
- Guillermina puso cara de consternación y dio algunos pasos, vacilando como una persona que se va a caer.
- Julián distaba de él unos cuantos pasos no más, cuando oyó dos o tres gritos que le helaron la sangre.
- Pero sus miradas iban inconscientemente a detenerse en aquellos caballos que pasaban a pocos pasos de ellas.
- ¡El pueblo entero pendiente de los pasos, de los movimientos, del traje de Ana, de su color, de sus gestos!
- El Magistral se paseaba a grandes pasos, con las manos a la espalda, en la cámara roja, cubierta de damasco.
- Y su casa, que se había alejado cien millas de leguas, se puso allí, a cuatro pasos, fúnebre y antipática.
- Por último, más pudo la voz de la naturaleza que otra fuerza alguna, y di unos cuantos pasos hacia la borda.
- Los empujaba luego hasta dejarlos plantados á pocos pasos de los jueces, con la manta doblada sobre las manos.
- Siguió adelante la ofendida señora, pero a los pocos pasos la detuvo el escándalo que estalló a su espalda.
- Ahora era la escalera de un panteón, y se sentía malestar oyendo cómo el eco repetía y agrandaba los pasos.
- Contaba los pasos y los millares los señalaba con piedras menudas que metía en los bolsillos de la americana.
- El gitano avanzó algunos pasos hacia Batiste, ofreciéndole el extremo de la cuerda como una toma de posesión.