Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pedro" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pedro para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Pedro! ¡Pedro!
- Pedro el cocinero.
- ¡Señor don Pedro.
- Pedro Ruiz y Miralles.
- Pero don Pedro no quería.
- Don Pedro Moscoso a secas.
- ¡Bravo! exclamó don Pedro.
- Guardaba silencio don Pedro.
- Pedro hacía vida de mundano.
- Pedro era un poco indiferente.
- Don Pedro Antonio se ha muerto.
- Respetando a Juan, Pedro y Diego.
- Pedro llegó a donde pocas veces.
- Los señores están en San Pedro.
- Don Pedro se volvió hacia éste.
- Pedro ya no se asomaba a la puerta.
- Ya le quiero un recado a don Pedro.
- Don Pedro Antonio estaba muy viejo.
- Hállabase don Pedro en sus glorias.
- Pedro dice que no hay ninguna verja.
- Y que se llame Pedro Moscoso, como yo?
- No pedir gollerías, señor don Pedro.
- ¡Ea! que quería derribar a San Pedro.
- Conoció el modo de pisar de don Pedro.
- A don Pedro se le ensanchaba el pulmón.
- Don Pedro prefería a Alejandro y a Luis.
- Articuló, apretando los puños, don Pedro.
- No estaba don Pedro para respetar sagrados.
- Ahora alegrarse, don Pedro dijo el médico.
- Decía don Pedro que le admiraban dos cosas.
- Contestó don Pedro devorándola con el mirar.
- Trataba don Manuel de descortezar a don Pedro.
- Don Pedro encontró la solución muy práctica.
- El pinche obedecía a Pedro y Pedro a su deber.
- Dame esa escopeta, Primitivo ordenó don Pedro.
- Enseñaron a don Pedro infinidad de quisicosas.
- Alejandro era un retrato degradado de don Pedro.
- Don Pedro, loco de furor, la brumaba a culatazos.
- Quedóse don Pedro callado, y al fin prorrumpió.
- Quería considerar a don Pedro como a un extraño.
- ¡La cena he dicho! repitió brutalmente don Pedro.
- Don Pedro atendía a satisfacer sus menores deseos.
- Comprendía a la Virgen, a Jesucristo y a San Pedro.
- Don Pedro, sin pensarlo, era un hombre a la antigua.
- Y si fuese campanero, el de verdad, vamos don Pedro.
- La sorpresa estuvo a punto de paralizar a don Pedro.
- Se llamaban, como va dicho, Santa María y San Pedro.
- Pero San Pedro es un monumento y una gloriosa reliquia.
- Tomaron un refresco como usted, y corrieron a San Pedro.
- A don Pedro le divertía infinito el miedo del capellán.
- Padres e hijo salieron para el Norte el día de San Pedro.
- Al ofrecer la petaca abierta, don Pedro hizo una pregunta.
- Para don Pedro, el hombre rico era el hombre por excelencia.
- Don Pedro se acercó entonces, y mudando de tono, preguntó.
- Señal de que lo necesitan arguyó don Pedro maliciosamente.
- Lanzó don Pedro una de sus terribles y mofadoras carcajadas.
- Don Pedro miró al médico, comprendiendo de qué se trataba.
- Respondió don Pedro, fulminándole una mirada despreciativa.
- ¿Sabe usted si don Pedro el picador tiene todavía sables de.
- Don Pedro apoyaba con desaliento la cabeza en el cerrado puño.
- Uno solo, no admitía discusión en esto, la plaza de San Pedro.
- La víspera de San Pedro, por la noche, el Magistral recibió un B.
- Al terminar la conferencia, don Pedro le puso la mano en el hombro.
- Pertenecía el Vivero a la parroquia rural de San Pedro de Santianes.
- Unas semanas después tomaron el tren, don Pedro, Margarita y Luisito.
- Y Pedro, altivo, displicente, ordenaba todo aquello con voz imperiosa.
- A todo dieron cumplida respuesta la inteligencia y habilidad de Pedro.
- Subió don Pedro a su habitación y volvió con la escopeta al hombro.
- Ya sé quién es dijo entre dientes don Pedro, cuyo rostro se anubló.
- Después de Pedro los menos bulliciosos eran la Regenta y el Magistral.
- ¿Quién había de conocer a don Pedro, tan metamorfoseado como venía?
- Otro espumarajo de rabia y grosería brotó de los labios de don Pedro.
- ¿Dicen también que el señorito don Pedro sale a robar a los caminos?
- Por la imaginación de don Pedro cruzaron rápidas vislumbres de recelo.
- Disparó don Pedro una imprecación, y bajó de dos en dos las escaleras.
- Sí, señor, yo derribaba San Pedro sin inconveniente y hacía el mercado.
- Ya sobre la pista, don Pedro siguió acechando, a fuer de cazador experto.
- No le gustaba ir a los paseos donde hubiera gente, como a su hermano Pedro.
- Pero como don Pedro no sabía el paradero de Andrés, no pudo remitírselas.
- Colás, ponte a la disposición de esas señoras dijo Pedro con voz solemne.
- Pero don Pedro entró impetuosamente, como una ráfaga de viento huracanado.
- Cebre, según don Eugenio, hervía en indignación contra don Pedro Moscoso.
- Bien sabe Dios que no puse nada de mi parte para que Pedro se fijase en mí.
- Yo recuerdo, por ejemplo, que don Juan Pedro Muchada era un gran hacendista.
- Y después de todo, ¿a mí qué me importa que herede la finca Juan o Pedro?
- Don Pedro Manuel de Jáuregui había servido en el Real Cuerpo de Alabarderos.
- III LA CASA ANTIGUA VARIAS veces don Pedro fué y volvió de Madrid al pueblo.
- El Marqués me ha dicho que piensa invitar a usted a la romería de San Pedro.
- Don Pedro aseguraba que una persona decente no podía ser más que conservador.
- Don Pedro hablaba con frecuencia de las dos ex bailarinas y las elogiaba mucho.
- ¿Sabe usted insinuó don Pedro que mi prima Rita se me figura algo casquivana?
- Lo que pensaba todo Vetusta de las literatas, lo pensaba Pedro de las cocineras.
- Es decir, un estreno de don Pedro Calderón de la Barca, el ídolo de tu marido.
- Don Pedro se la mostró de mala gana, y el Arcipreste se escandalizó al entrar.
- El hermano de Andrés, Pedro, hacía vida de sportman y no le preocupaba la guerra.
- Ya lo decía el señor Custodio el beneficiao a don Pedro el campanero el otro día.
- Ese don Fermín tié más orgullo que don Rodrigo en la horca, y don Pedro se reía.
- Pedro, sin dejar lo principal, que era la comida de sus amos, colaboraba sabiamente.
- ¿Y cómo dejaba así de golpe al señorito don Pedro, que le trataba tan llanamente?
- Riéronse las otras hermanas a carcajadas, y don Pedro exclamó cayendo en la cuenta.