Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra pegaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pegaba en el contexto de una oración.

Término pegaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pegaba" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pegaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • De otro modo, que nadie se la pegaba.
  • Era Jacinta que le pegaba un paraguazo.
  • La que parecía mejor, seguramente la pegaba.
  • Adoración se pegaba a doña Jacinta desde que la veía entrar.
  • Pegaba a los hijos, al marido, a los criados y le gustaba enemistar a sus amigos.
  • A otras les cortaba el pelo o lo untaba de brea y luego se lo pegaba a la espalda.
  • Pegaba con la cesta en la tierra enfurecido y echaba la culpa de todo a su zaguero.
  • Cuando Zaldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato, pegaba él mismo.
  • Quería ver el gesto que ponía aquel canónigo al saber que la señorona se la pegaba.
  • Yo, ahora mismo, si tuviera quinientos hombres tomaba Estella por asalto y le pegaba fuego.
  • Cuando estaba displicente, pegaba Demóstenes el negro, un marinero que con frecuencia hacía de verdugo.
  • Como ella sintiera en la soledad de su celda el bulle bulle del maldecido animal, ya no pegaba los ojos en toda la noche.
  • Aquella señora aya tenía criados y criadas y un señor que venía de noche y le daba besos a doña Camila, que le pegaba y decía.
  • El domador era un verdadero canalla y pegaba al animal en los dedos de las patas, y el oso babeaba y gemía con unos gemidos ahogados.
  • Martín frecuentó la escuela durante algunos meses, pero le tuvo que sacar Tellagorri antes del año porque se pegaba con todos los chicos y hasta quiso zurrar al pasante.
  • ¡Ay, Dios mío, si tuviera aquí un revólver, ahora mismo, ahora mismo, sin titubear un instante, le pegaba un tiro por la espalda y le partía el corazón! No merece que se le mate por delante.
  • Y porque el otro lo llevase mejor, que ni me había convidado ni le pasaba por la imaginación, de rato en rato le pegaba yo con la mozuela, diciendo que me había preguntado por él y que le tenía en el alma y otras mentiras de este modo, con lo cual llevaba mejor el verme engullir, porque tal destrozo como yo hice en el ante no lo hiciera una bala en el de un coleto.
  • Jacinta le daba bromas por su forzada esclavitud, y él, hallando distracción en aquellas guasitas, hizo como que le pegaba, la cogió por un brazo, le atenazó la barba con los dedos, le sacudió la cabeza, después le dio bofetadas, terribles bofetadas, y luego muchísimos porrazos en diferentes partes del cuerpo, y grandes pinchazos o estocadas con el dedo índice muy tieso.