Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra pegó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pegó en el contexto de una oración.

Término pegó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pegó" aquí tienes una selección de 33 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pegó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Si yo no le pego.
  • Vaya si me lo pego.
  • Sigue, o te pego otra.
  • Estate quieto o te pego.
  • Cállese, cállese o le pego.
  • ¡Otra te pego! Pero ven acá.
  • Sí, lo que es el tiro me lo pego.
  • Pero Fortunata no pegó los ojos en toda la noche.
  • ¡A mí decirme! Si le pego un bocado no la suelto.
  • Si sigo un minuto más, le pego un par de trompadas.
  • ¡Que yo me adultero, y que se la pego con un duque!
  • ¡Si llegas a morirte me pego un tiro! ¡Quia! ¿a qué?
  • Porque si bajo, y vuelve el mister con sus finuras, le pego.
  • Yo les pego a todos contestaba Martín, como si esto fuera una razón.
  • Don Basilio pegó la hebra con los curas de tropa y con Nicolás Rubín.
  • Mira, sobrino, me voy, porque si no me voy te pego con tu propio bastón.
  • Pegó el rostro a la verja y miró hacia el fondo de la capilla, escudriñando en la obscuridad.
  • Yo te digo estas cosas porque son la verdad, y te pego con la verdad para que la lección escueza.
  • Poco tiempo después, Nissen, una noche regó con petróleo la cama y el cuarto del oficial y les pegó fuego.
  • ¡Melindres, diantre! ¡Melindres a que las acostumbran desde pequeñas! Pegó otro trompis y se levantó, dejando solo en el comedor a Julián.
  • Primero limpió, sacudió, planchó sirviéndose de la palma de la mano, pegó papelitos de cigarro a fin de juntar los pedazos rotos de alguna escritura.
  • Pero él no la dejaba meter baza, y como si trajera un discurso preparado y no quisiera dejar de pronunciar ninguna de sus partes, pegó en seguida la hebra.
  • La poseedora de ella, después que recorrió ambos corredores enseñándola, se pegó otra vez a la señorita, frotándose el lomo contra ella como los gatos.
  • Poco duró la contemplación, y a punto estuvo el clérigo de besar la tierra, merced a la huida que pegó el rocín, con las orejas enhiestas, loco de terror.
  • Yo no te digo más que una cosa, que si pasa algo entre ese sacristán y tú, te despellejo a ti y a él, y le pego fuego a la casa, aunque me lleven a presidio para toda la vida.
  • Aguirre, al verse sin la tripulación necesaria para sus barcos, les pegó fuego, y luego se refugió, con su hija y algunos compañeros fieles, en las proximidades de Barquisimeto, de Venezuela.
  • Repartió a cada uno tan poco carnero que entre lo que se les pegó en las uñas y se les quedó entre los dientes, pienso que se consumió todo, dejando descomulgadas las tripas de participantes.
  • Mi Isabelita vino al mundo el día mismo en que el cura Merino le pegó la puñalada a Su Majestad, y tuve a Rupertito el día de San Juan del 58, el mismo día que se inauguró la traída de aguas.
  • Como me traigas a casa a uno de esos tagarotes de calzón ajustado, chaqueta corta y botita de caña clara, te pego, sí, hago lo que no he hecho nunca, cojo una escoba y ambos salís de aquí pitando.
  • La situación del matrimonio seguía difícil y sin mejorar, cuando un día Menchaca, jugando con unas pistolas, no se sabe si inadvertida o intencionadamente, se pegó un tiro en la sien y cayó muerto.
  • Me voy, te dejo, porque si estoy aquí, te pego, no tengo más remedio que romperte encima el palo de una escoba, y la verdad, si eres poco hombre para ese amor tan sublime, aún lo eres menos para recibir una paliza.
  • Después de una larga pausa, durante la cual Jacinta se pegó a su marido como para defenderle de una agresión, el infeliz dijo esto, empezando muy bajito como si secreteara, y elevando gradualmente la voz hasta terminar de una manera estentórea.
  • Lo cierto del caso es que no metimos en un puño a aquellos herejes por mor de que el demonio fue y pegó fuego a la Santa Bárbara de la Mercedes, que se voló en un suspiro, ¡y todos con este suceso, nos afligimos tanto, sintiéndonos tan apocados.