Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "peligro" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra peligro para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No había peligro.
- Conozco el peligro.
- El peligro conjurado.
- ¿No vieron el peligro?
- El que busca el peligro.
- Aquí estamos en peligro.
- Por ahí está el peligro.
- ¿Cree usted que corre peligro?
- Pero había también un peligro.
- Si crecía el peligro, hablaría.
- No veía una falta sino un peligro.
- No soy de los que abandonan el peligro.
- Corremos el peligro de no llegar al fin.
- Otras veces había desafiado el peligro.
- Ya fuera de peligro, miraron hacia atrás.
- Las dificultades y el peligro le excitaban.
- El peligro que hay, decía, raya en pecado.
- Pero el contacto es un peligro, sí, Anita.
- Que en los momentos de peligro, sabe ponerse.
- Ya se podía andar por las carreteras sin peligro.
- Pero al menos no corría el peligro de una torpeza.
- Mas el deseo de alabanza le hace ponerse en peligro.
- Mas el peligro les distrajo de tan buen pensamiento.
- La otra fe conviene destruirla, dejarla es un peligro.
- En tal caso el peligro estaba en los lapsus geográficos.
- No había susto, no había dolor, luego no había peligro.
- Efectivamente, Don Rafael vivía y estaba fuera de peligro.
- Si para ella tenía tan grave peligro ¡qué será para mí!
- En fin, se vio en tanto peligro el pobre hermano, que decía.
- Nadie hablaba allí del peligro que sólo ignoraba Quintanar.
- Era verdad que se corría el peligro de perder mucho, muchísimo.
- Pero fuera de peligro sí, porque su herida ya no ofrece cuidado.
- Pero así y todo, hay peligro que raya en pecado, por ser peligro.
- Yo me hallé en los sitios de mayor peligro, y no temblaba por eso.
- El retraso fue otra fiebre en que la vida de Ana peligró de nuevo.
- Familiarizado con el peligro, nunca lo había temido menos que ahora.
- Si le viera en un peligro, le sacaría en bien, aunque me perdiera yo.
- ¿Y le quieres tanto, que si le vieras en algún peligro le salvarías?
- Aquí nos estaremos quietos, que el que busca el peligro en él perece.
- Doña Anuncia y don Cayetano encontraron a la joven en peligro de muerte.
- No abra usted, no abra usted dijo con presentimiento de un cercano peligro.
- Calle usted, que se exalta! Sí, sí, hay peligro, ya lo veo, gran peligro.
- Pero hay la seguridad de salir de la corriente cuando el peligro se acerque.
- A los veintitrés años tuvo una fiebre nerviosa que puso en peligro su vida.
- Puedo morirme de un momento a otro, y tu dinero corre peligro de extraviarse.
- Sólo cuando las olas ofrecían peligro por su magnitud, se ocupaba de ellas.
- Al encontrarse ambos fuera de peligro, se despertó entre ellos un odio feroz.
- Benítez desde que desapareció el peligro inminente, visitó menos a la viuda.
- Batiste, para burlarse de su propia inquietud, exageraba el peligro mentalmente.
- Esta era tan irresistible, que me obligó a salir a los sitios de mayor peligro.
- ¿No se le había dicho que la niña era un peligro para el honor de los Ozores?
- Si no parece, cuando el peligro sea mayor, confesaré con cualquiera de ustedes.
- ¡Ay hija, qué peligro tan grande! Siempre que salía, ¡pin!, me le encontraba.
- Señor Somoza, el cariño le hace a usted, acaso, ver el peligro mayor de lo que es.
- Y seguía velando por los árboles de don Víctor y por su honor tal vez en peligro.
- ¡peligro habrá, no lo niego, pero pecado no! ¡Por lo demás (cambio de voz) dicho.
- Pero había que esperar a que el enfermo saliese de peligro o se fuera al otro mundo.
- Jamás se habían acordado en sus conversaciones de aquel peligro, de aquella calumnia.
- No, guardaría el recurso gordo para los casos graves de enfermedad o peligro de muerte.
- Pero no era verdad, tenía ambición, amor al peligro y una confianza ciega en su estrella.
- Nada les afectaba el peligro que corría la nave, porque ésta no era ya más que su ataúd.
- Sabía medir el peligro y ver la situación real de las cosas sin exageraciones y sin alarmas.
- ¿No podía vivir tranquilo como yo, trabajando para la vejez y sin exponerse a peligro alguno.
- Pero al leerlo, creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la caja explosiva.
- ¿acaso no se le había ocurrido mil veces que la existencia de las dos corría inminente peligro?
- Yo ni de los mortales hice caso, y aunque usted me advertía del peligro, seguí mucho tiempo ciega.
- ¡Pero esa chica ha resucitado! ¡Sí, al verte en peligro ha resucitado! ¡Claro, es mi hija! ¿Más?
- Y si hay una molestia o un peligro para satisfacer mi curiosidad, no tengo inconveniente en afrontarlo.
- ¿Quién duda que su permanencia en casa era ya un peligro para la tranquilidad de la esposa legítima?
- Sólo en pensarlo la producía rubor y hacía que echase su cuerpo atrás, como para huir de un peligro.
- Y por si no, le diré más claro aún que su cuñado corre peligro, y que si cae en él, le cabrá culpa.
- ¿Por qué estos hombres no han de ser amigos en todas las ocasiones de la vida como lo son en las de peligro?
- La esencia del vestir bien estaba en la pulcritud y la corrección, y el peligro en la exageración adocenada.
- Y ansí, de poco en poco, a los quince días me levanté y estuve sin peligro, mas no sin hambre, y medio sano.
- Y las dos, apretando convulsivamente sus puñados de pesetas, huyeron como si las amenazase un terrible peligro.
- Ana le admiraba, le cuidaba, estaba por decir que le adoraba, de tal suerte, que el peligro cada día era mayor.
- Andando lentamente por el borde del camino y huyendo del polvo como de un peligro mortal, llegó una gran visita.
- Al principio es un gran peligro el desaliento que produce la comparación entre la propia vida y la de los santos.
- Vaya, muchacho, debes tener más alma o retirarte del negocio, ¿Crees tú que se pescan millones sin correr peligro?
- El furor del Delfín no fue tanto que se le ocultara el peligro de llegar a un homicidio, abusando de su superioridad.
- Pero sólo el peligro, sólo la posibilidad de engendrar una prole enfermiza, debía bastar al hombre para no tenerla.
- ¡Señor, que el barco se va a pique! exclamé de nuevo, no ya pintando el peligro, sino suplicando con gestos y voces.
- ¡A regar! ¡á regar! La mujer se asustó, adivinando instantáneamente todo el peligro de tan desesperada resolución.
- Ellos determinaron la crisis violenta que puso en peligro la vida de Ana, pero al volver la salud no volvieron con ella.
- Allí, con el menor aparato posible, sin molestar a nadie se instaló para velar a la Regenta y acudir al menor peligro.
- No había peligro para los espectadores, pero un pánico absurdo hizo que todos se lanzasen atropelladamente a la salida.
- Don Pedro, de humor algo fosco y con las facciones hinchadas por el insomnio, quiso a toda costa saber si había peligro.
- Y por evitar peligro y quitarse de malas lenguas, se fue a servir a los que al presente vivían en el mesón de la Solana.
- No hacía más que estar al quite, acudiendo con el capote allí donde Fortunata se veía en peligro por torpeza de lenguaje.
- En aquel momento, el peligro de la señora de Moscoso despertaba su instinto de lucha contra los males positivos de la tierra.
- A mí me daba espanto ver a Recalde en medio del agua, y le dije que subiera, pero él afirmó que no corría el menor peligro.
- Pero quiere traer a la religión el romanticismo, y yo ¡guarda, Pablo! no me encuentro con fuerzas para librarla de ese peligro.
- ¡Tónica! Dijo esto con acento tan ahogado y angustioso que la joven calló, mirando en derredor, como si les amenazase un peligro.
- Antes que en la traición de aquella mujer pensó en el gran peligro que corría la vida de Ana, si una emoción fuerte la espantaba.
- Sí, pero es tan débil que corren peligro ella y el niño, y éste se criará enclenque, replicaba implacable la soberana del hogar.
- Fuimos a los estanques, vímoslo todo y en el discurso conocí que la mi desposada corría peligro en tiempo de Herodes, por inocente.
- Pero él comprendió lo que decía y lo que callaba y declaró que el principal deber por entonces era librarse del peligro de la muerte.
- Llegó a haber peligro de muerte para la madre o la cría que hubiera de salir, y el médico llegó a hablar de sacársela viva o muerta.
- De ello corría peligro, pues cerca de su persona andaban muchos padres de los que le enviaban discípulos sin el lastre de los dos cuartos.
- Ello fue que Anita creyó que se moría, y padeció aún más que en el tiempo del mayor peligro, cuando empezaron a decirle que estaba mejor.