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Ejemplos de oraciones con la palabra pena

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pena en el contexto de una oración.

Término pena: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pena" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pena para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡qué pena!
  • Me das pena.
  • Como una pena.
  • ¡Ay, qué pena!
  • No vale la pena.
  • Me dió una pena.
  • Me dio mucha pena.
  • Pero me da mucha pena.
  • Dijo la anarquista con pena.
  • Jacinta hizo un gesto de pena.
  • ¡Ay qué chico! Da pena verle.
  • Hoy pena, mañana una alegría.
  • Y me daba tanta pena de Ramiro.
  • Me da pena verle a usted marchar.
  • Se reía sin amargura y sin pena.
  • Es un angelón sin pena ni gloria.
  • Sí señor dijo Fortunata con pena.
  • Cuando estaba sola lloraba de pena.
  • Como pena no, un gusto, un consuelo.
  • No se hable de eso, no merece la pena.
  • No vale la pena de vivir fuera de aquí.
  • Sentí cierta pena de verle sano y salvo.
  • ¿Cómo encareceré yo mi tristeza y pena?
  • No más pillos y pena de muerte al ladrón.
  • Te va a dar mucha pena, como me la dio a mí.
  • Aquella sonrisa iluminó su pena un instante.
  • Más quiero morirme de pena que de vergüenza.
  • No vale la pena de vivir aquí me dije al llegar.
  • Aunque me muera de pena, esto se tiene que acabar.
  • ¡Me da una pena pensar en cuando era chica! decía.
  • Para aliviar mi pena le conté a don Ciriaco mis amores.
  • Fortunata tenía además otros motivos de hondísima pena.
  • Me dio mucha pena, y al oírle olvidé mis preocupaciones.
  • Mi amo no pudo reprimir la expresión de su profunda pena.
  • Siempre que tengo una pena muy grande le meto mano al polvo.
  • No se enteraba de la persecución, y yo pasando la pena negra.
  • Un examen rápido sobre el vestido de él le reprodujo la pena.
  • Se callaba este ardiente deseo por no aumentar la pena de la otra.
  • Lulú miraba con pena a Andrés cuando hablaba con tanta amargura.
  • He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer.
  • Antes para mí era una gran pena considerar el infinito del espacio.
  • ¡Si lo sabría ella! Unos perros que no valían la pena de mirarlos.
  • Yo tengo que decirle a alguien que me muero de pena, que no puedo vivir.
  • Todo esto miraba la Regenta con pena, como si fuesen ruinas de un mundo.
  • Él los quería lo mismo que a mamá, y su pena era no poder darles más.
  • Pagará el Batiste Borrull dos lliures de pena y cuatre sòus de multa 10.
  • Y su ademán, su voz, su palabra supieron decir lo indecible, aquella pena.
  • Como la herida a que se pone bálsamo fresco, la pena de Jacinta se calmaba.
  • 10 Pagará el Bautista Borrull dos libras como pena y cuatro sueldos de multa.
  • Es necesario algo más, so pena de ofender la ilustración de aquellos señores.
  • Allí la única compasión verdadera, allí el único contagio posible de la pena.
  • Yo no tengo niños dijo la dama con tanta pena como el otro al decir no tengo camisa.
  • Las tres mujeres la miraban con pena, lamentándose de no saber aliviarle aquel ahogo.
  • Don Juan hizo un gesto como indicando que le era igual y no valía la pena molestarse.
  • No cesaba de sondear su propio corazón, en el cual encontraba a la vez pena y consuelo.
  • El amor es lo único que vale la pena de vivir, había ella oído y leído muchas veces.
  • No sabes bien con cuánta pena te lo digo, pero no pueden continuar nuestras relaciones.
  • Lo que Fortunata sintió era una combinación de pena y alegría que no la dejaba hablar.
  • Mucha pena le daba separarse de él, entregándole a la asistencia de gentes mercenarias.
  • Un día le embargaron todo, y Estupiñá salió de la tienda con tanta pena como dignidad.
  • Cansada de inútiles esfuerzos, la joven se calló, mirando a su amigo con hondísima pena.
  • El recibo del mes dijo en tono de déspota asiático que dicta una orden de pena de muerte.
  • Después se entera bien del contenido, y sin embargo no llora, no da señal alguna de pena.
  • Vencimientos ineludibles que había que satisfacer, so pena que la familia se desacreditara.
  • Dábale pena y terror, y no podía olvidar las últimas palabras que le dijo su infeliz amiga.
  • Siendo médico aquí, había que estar bien con ellas, so pena de perecer y no tener una visita.
  • Como tenía la conciencia de mi formalidad, estas burlas más bien me causaron orgullo que pena.
  • Y con tan poca entereza como mi amo, el oficial inglés no se cuidó de disimular su inmensa pena.
  • Tu conciencia se purificará, y ojalá te murieras con esta pena, porque te irías derecha al Cielo.
  • Si lo fuera, Maximiliano se moriría de pena, se volvería entonces protestante, masón, judío, ateo.
  • La niña fue aprendiendo lo que valía el dinero, por la gran pena con que los suyos lo lloraban ausente.
  • Don Alfonso érale antipático, porque su imagen estaba asociada a la horrible pena que la infeliz sufría.
  • Tenía ella los ojos encendidos como de haber llorado, y no era difícil conocer que disimulaba una gran pena.
  • La horrorizaba pensar que en tales días eran indiferentes para ella virtud y crimen, pena y gloria, bien y mal.
  • Estaban tristes y tranquilos, soportando con gravedad la pena del vencimiento y el bochorno de hallarse prisioneros.
  • La pena sentenciada inmediatamente, y nada de papeles, pues éstos sólo sirven para enredar á los hombres honrados.
  • Sí, quería matar dentro de ella la duda, la pena, la frialdad, la influencia del mundo necio, circunspecto, mirado.
  • Señor, de mí dije yo ninguna pena tenga vuestra merced, que sé pasar una noche y aun más, si es menester, sin comer.
  • Después de comer los fiambres y de beber regulares tragos, don Víctor sintió su pena con intensidad cuatro veces mayor.
  • Esta pena, que al principio fue desazón insignificante, impaciencia tan sólo convirtiose pronto en dolorosa idea de vacío.
  • Teresina creyó que el recado de las señoritas de Guimarán era cosa grave, y merecía la pena de infringir la regla general.
  • No puede disimular su pena, y eso de salir a dar la noticia es para que no le conozcamos en la cara la hiel que está tragando.
  • Las reacciones fuertes y pasajeras de toda pena no le faltaban, y cuando aquella marca de consuelo venía, sentía breve alivio.
  • De la pena que le causa su esterilidad, se ha desmejorado, ha enflaquecido, y hace algún tiempo que se está llenando de canas.
  • Temía Fortunata aquella visita por diferentes motivos, no siendo el menor la pena que le causaría, ver los restos de Mauricia.
  • Y no era sólo la pena de ver desaparecer para siempre a una persona hacia la cual sentía amor, afición, querencia increíble.
  • Los dos esposos, casados el día antes, dormían sin duda el primer sueño de su tranquilo amor, no turbado aún por ninguna pena.
  • La Regenta tenía la cabeza a pájaros, y no había que aventurar ni un mal pisotón, so pena de exponerse a echarlo a rodar todo.
  • Y al salir de la casa sintió tal pena de haberse expresado con displicencia y ardor, que le faltaba poco para derramar una lágrima.
  • Al distinguir el motor de noria que se destacaba sobre la casa de las Micaelas, no pudo reprimir un ahogo de pena que le hizo sollozar.
  • Me cuesta mucha pena porque sé que habría llegado a quererte y, sobre todo, porque sé lo que me quieres y lo que sufrirás con esto.
  • Pero en cuanto le vio salir tropezando, ciego de amor y pena, creía ella, una lástima infinita le inundó el alma, y tembló de miedo.
  • Mas mi amo les fue a la mano y mandó a todos que so pena de excomunión no le estorbasen, mas que le dejasen decir todo lo que quisiese.
  • Grande fue su pena al notar que Paco Vegallana ofrecía a Olvido Páez que entraba al mismo tiempo, no el brazo derecho, sino el izquierdo.
  • El alejamiento, el haber dejado a su marcha a Luisito sano y fuerte, le impedía experimentar la pena que hubiese sentido cerca del enfermo.
  • Lo primero, yo puse pena de la vida a todos los cochinos que se entrasen en casa y a los pollos de la ama que del corral pasasen a mi aposento.
  • Pero una tarde que estaban sentados junto al balcón, se le abatieron tanto los espíritus que no pudo contener su pena y la confió a su amiga.
  • Y en vida nos hacen soldados en pena por los cementerios, y si pedimos entretenimiento nos envían a la comedia, y si ventajas, a los jugadores.
  • Sin duda tenía una pena grande, grande, horrible, de esas que no pueden expresarse sino con la imagen retórica de una espada traspasando el pecho.
  • Pidiole perdón por no haberle confiado aquel secreto, y advirtió con grandísima pena que su suegra no se entusiasmaba con la idea de poseer a Juanín.