Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra perder

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra perder en el contexto de una oración.

Término perder: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "perder" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra perder para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • A perder las ligas?
  • Iban á perder la misa.
  • No hay que perder tiempo.
  • Para no perder el teatro.
  • Temió perder el sentido.
  • No había tiempo que perder.
  • No era cosa de perder el tiempo.
  • Perder el sentido en sus brazos.
  • Pensé con esto perder el juicio.
  • ¡Usted perder el juicio! Bueno va.
  • Es perder el tiempo hablar de Juan.
  • ¿Perder el cura de Anles una elección?
  • ¿Cree que estoy yo para perder el tiempo?
  • Si pretenden entrar aquí, se van a perder.
  • Tú la echas a perder con tus benevolencias.
  • ¡Dos relojes echados a perder en dos días!
  • Iba á perder, y le faltaría dinero para pagar.
  • Obedeció el cazador sin perder su helada calma.
  • Se han propuesto sin duda hacerme perder la salud.
  • Fortunata estuvo a punto de perder el conocimiento.
  • Ballester se la sabía ya de memoria sin perder nota.
  • Pero no había que alarmarse, ni perder la paciencia.
  • ¡Perder una elección! Es la primera vez de mi vida.
  • éramos demasiada gente y el agua nos había de perder.
  • Enredos de los hombres para perder á las gentes de bien.
  • Llegarás, llegarás repuso don Juan sin perder la calina.
  • Mira, Juan, creo que tú y yo vamos a perder las amistades.
  • Acudir a ellas era contaminarse, perder la propia dignidad.
  • No había tiempo que perder, porque el Rayo se desbarataba.
  • De seguro perdía el juicio, y nos lo hacía perder a todos.
  • Sin duda las madres Micaelas no gustaban de perder el tiempo.
  • Todo se puede echar a perder ahora, había pensado don Álvaro.
  • Quenoveva me escuchó con gran atención para no perder palabra.
  • Era verdad que se corría el peligro de perder mucho, muchísimo.
  • Naturalmente, el pobre chico tenía que morirse o perder la cabeza.
  • Volvió a Matalerejo, después de perder por embargo cuanto tenía.
  • ¡Perder el alma y el cuerpo, el cielo y la tierra! Negocio redondo.
  • La madre había hablado de las calumnias con que le querían perder.
  • ¡Se quiere perder a esa joven! ¡Se quiere metérselo por los ojos!
  • Si te empeñas en meter la cuchara, creo que lo vas a echar a perder.
  • ¡Déjame! Yo, al ver aquella decoración, comencé a perder el miedo.
  • No hay que perder tiempo gritó Martín, dando una patada en el suelo.
  • Al fin Torquemada, que no gustaba de perder el tiempo, dijo a su amiga.
  • Pero como lleguen a perder el punto una vez, lo mismo les da fu que fa.
  • Esta maniobra de defensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo.
  • Sin embargo, se llega a un grado en que perder un segundo es perderlo todo.
  • Hace unos años estuve a punto de perder la honra, como decimos las mujeres.
  • No se te escape una expresión familiar, porque entonces la echamos a perder.
  • El ganso de Nicolás fue quien lo echó a perder tomándolo por lo religioso.
  • Tal médico se recogía a las diez después de perder las ganancias del día.
  • Don Víctor insistió otro poco en quedarse, en perder aquel drama de dramas.
  • También se paseaba por aquellos andurriales, sin perder de vista el convento.
  • Después se echó a perder, y se le puso la cara dura y hombruna, la voz ronca.
  • Este chico está tan echado a perder, que será preciso mandarle fuera de casa.
  • Una vez limpias las tierras, Batiste, sin perder tiempo, procedió á su cultivo.
  • Luego sintió que se le iban las fuerzas, al perder la sangre, y cayó desmayado.
  • Andrés quiso perder la costumbre de ir a la tienda de confecciones, pero no pudo.
  • Aunque tuviera que perder mi colocación, aunque me quedara sin camisa que ponerme.
  • Salva, Jesús mío, esta alma que se quiere perder, y apártame a mí de la mentira.
  • Es que yo no soy un mal barbero, señor mío gritó don Frutos tengo algo que perder.
  • La tarde de Todos los Santos Ana creyó perder el terreno adelantado en su curación moral.
  • Se había embrollado y esto era lo que más le irritaba siempre, perder el discurso a lo mejor.
  • De Feijoo lo niegue hoy, es tan verdad que me rondaba la calle al año de perder a mi Jáuregui.
  • Guillermina, que no gustaba de perder el tiempo, abordó al instante la cuestión de esta manera.
  • Petra le miró cara a cara y sonrió con la mayor gracia que supo y sin perder su actitud humilde.
  • Pero a su palco concurrían elementos heterogéneos, muchos de los cuales lo echaban todo a perder.
  • Notaba gozosa que empezaban a perder valor ante sus ojos los defectos físicos del apreciable joven.
  • Llegó la época de entrar en la Maríbeles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas.
  • Sin perder tiempo salí de Medinasidonia, decidido a no servir ni en aquella casa ni en la de Vejer.
  • De la calle del Carmen pasó a la de Preciados, sin perder ni un momento el instinto de la viabilidad.
  • La deudora se avino a todo por perder de vista a las dos infernales mujeres que tanto pavor le causaban.
  • Pero es preciso vigilar más todavía y no perder de vista ni un momento a mi mujer, a mi tía, a Papitos.
  • Era en el fondo un completo majadero, que había echado a perder a sus hijas por un estúpido romanticismo.
  • Se volvió a perder, tornó a reponerse en Filipinas, y ahora está por cuarta vez en poder de los vampiros.
  • Visanteta sin perder su ceñuda seriedad, levantó los hombros, hizo un gesto de resignación, como diciendo.
  • La opinión de la tía aumentaba la malquerencia de la sobrina y el vivo deseo de perder de vista a su marido.
  • La idea del señorío enderezó su espíritu, que estaba como columna inclinada y próxima a perder el equilibrio.
  • Hubiese querido ir a Lúzaro, pero el curso empezaba, y don Ciriaco opinó que no debía perder ni un día de clase.
  • La fatiga y cierta superstición inconsciente les había hecho perder gran parte del respeto que merecía el difunto.
  • Se corre que tienen un secreto para que, sin perder el gusto de la pasa, empalague menos y se parezca al mejor jerez.
  • Formaron corro en torno suyo algunos oficiales, y yo, más curioso que ellos, me volví todo oídos para no perder una sílaba.
  • Sin violencia, que podía echarlo todo a perder, no se podía buscar pretexto para subir a casa de la Regenta en aquel momento.
  • A pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida, no se resignaba a perder su lugar en el paraíso.
  • Otra vez tuvo miedo a morir, otra vez tuvo el pánico de la locura, la horrorosa aprensión de perder el juicio y conocerlo ella.
  • El abad, guiñando picarescamente el ojo izquierdo, escancióle otro vaso, que él tomó a dos manos y se embocó sin perder gota.
  • ¡Pues no se casaría si te hubieras conservado honrada, cuanti más, sosona, habiéndote echado tan a perder! Si es lo que Yo digo.
  • Si alguna vez le sobrecogía la ida de perder a don Álvaro, temblaba horrorizada, como en otro tiempo cuando temía perder a Jesús.
  • No sé por qué el cuerpo de aquel desgraciado fue el único que les movió a perder con tal descaro el respeto a la muerte, y decían.
  • Desde que empezó la batalla, Don Dionisio Alcalá Galiano sabía que la habíamos de perder, porque aquella maldita virada en redondo.
  • Y con tantos ánimos se sentía, que consolaba a Juanito, el cual, sin perder tanto como su maestro, mostrábase aterrado por el suceso.
  • Al fin, por no perder también el casamiento, que ya yo me consideraba remediado con el dote, determiné de quedarme y apretarlo sumamente.
  • Y en no viendo él la tostada, condenaba al autor y hasta decía que defraudaba a los espectadores, haciéndoles perder un tiempo precioso.
  • Pero me enfurece que lo que estaba bien, y muy en su punto, venga el señor Progreso y lo eche a perder con su afán de revolucionarlo todo.
  • Cuando la suerte le es adversa arriba, baja y se expone a ganar al tresillo todo lo que puede y a perder muy poco, porque si pierde lo deja.
  • Bueno estaría que ahora que vamos a perder a Cuba, resto de nuestras grandezas, nos diéramos esos aires de señores y midiéramos el paso.
  • Además, una barbaridad podía, si no echarlo todo a perder, retrasar las cosas, darles un giro menos picante y sabroso que el que llevaban.
  • Algunas insinuaciones tal vez temerarias le habían hecho perder terreno, y con ellas había coincidido el cambio de confesores de la Regenta.
  • ¿Y por tal hombre iba a perder su prestigio de mujer honrada, sostenido durante tantos años a costa de sacrificios que guardaba en el misterio?
  • Sentí que les había dado mi libertad algún seguro de algo de la tienda, y yo, como quien no aventuraba a perder nada, ofrecílas lo que quisiesen.
  • ¡El arte es una religión! advirtió don Víctor consultando el reloj, temeroso de perder lo de Hipógrifo violento que corriste parejas con el viento.