Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "perdonó" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra perdonó para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La perdono.
- No se la perdono.
- ¡perdono! ¡perdono!
- Digo que no te la perdono.
- Lo que es eso no se lo perdono.
- Yo no la perdono, no puede ser.
- Lo que yo no perdono es el disgusto.
- Estoy volada, y lo que es esta no te la perdono.
- ¡Oh, eso sí que no te lo perdono! Protejo la inocencia.
- Ahora que he ganado el pleito y está ella debajo, la perdono.
- En lo que a mí toca, yo lo perdono porque tú, Señor, me perdones.
- Después que se te perdonó (y por mi voto no se te habría perdonado).
- El señor mi amo le perdonó, y fueron hechas las amistades entre ellos.
- Yo no la perdono y si la tuviera entre mis manos, al alcance de ellas siquiera.
- No puedo perdonar las flaquezas del prójimo, o si las perdono, no puedo tolerarlas.
- Duró muy poco, pero dijo muchas cosas, acusó, se quejó, inquirió, perdonó, agradeció.
- Micaela perdonó al señor de Peña esta transgresión de lo pactado, en gracia a su viaje y al regalo del ramo de naranjas.
- Pero pues dicen que todos somos hijos de Dios, yo les perdono, y así mismamente perdono a los franceses, que nos han traído esta guerra.
- Y para que calcule usted si soy simple, aquí, donde usted me ve, si ese hombre me vuelve a decir tan siquiera media palabra, le perdono y le quiero otra vez.
- Y para que conste, yo juro ante Dios y los hombres que perdono con todo mi corazón a esa desventurada a quien quise más que a mi vida, y que me hizo tanto daño.
- Yo la perdono, y aparto de mí toda idea rencorosa, y limpio mi espíritu de toda maleza, y no quiero tener ningún pensamiento que no sea encaminado al bien y a la virtud.
- Pero al saber que venía de parte de doña Ana, sintió el clérigo dulce piedad, y perdonó de repente a aquella extraviada criatura sus insinuaciones vanas y perversas de otro tiempo.
- Desde que doña Paula vio que no estallaba un escándalo, que don Fermín mostraba discreción y cautela incomparables en sus extrañas relaciones con la Regenta, se lo perdonó todo y dejó de molestarle con sus amonestaciones.