Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra perra

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra perra en el contexto de una oración.

Término perra: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "perra" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra perra para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Te ha mordido la perra?
  • Ya me pueden llamar perra judía.
  • ¡Dios mío!, ¡qué idea tan perra.
  • Noche más perra no la he pasado en mi vida.
  • Calla, que vamos a reñirle a la perra nosotros.
  • Es muy perra esta chica, y me va a consumir la vida.
  • ¿Quién ha asesinado al muchacho, perra desvergonzada?
  • Así se llamaba la perra del médico dijo poco galantemente Martín.
  • Él, lo dicho dicho, estaba ya harto de tanto bregar por la perra existencia.
  • Es una idea mía, una idea muy perra, una idea negra como las niñas de los ojos de Satanás.
  • Después dejó caer la varonil y gallarda cabeza sobre el pecho y estuvo meditando un rato sobre el por qué de su perra suerte.
  • En las guardias, los internos y los señores capellanes se dedicaban a jugar al monte, y en el Arsenal funcionaba casi constantemente una timba en la que la postura menor era una perra gorda.
  • En torno de la mesa, husmeando con aire goloso, estaba una diminuta perra inglesa, que, con su piel de porcelana, sus ojillos de cristal y las patas de alambre, parecía escapada de una tienda de juguetes.
  • ¡Yo te enseñaré, yo te enseñaré a pasarte las horas en las romerías sacudiéndote, perra! Con los ojos fijos en el suelo, sin quejarse ya, Sabel permanecía parada, y su mano derecha tentaba suavemente su hombro izquierdo, en el cual debía tener alguna dolorosa contusión.
  • El filósofo cafetero dijo a su amigo que cuando quisiera echar otro párrafo no le buscase más en el Café de Madrid, porque allí había caído en un círculo de cazadores que le tenían marcado y aburrido con la perra pechona, el hurón, y con que si la perdiz venía o no venía al reclamo.
  • De pronto la criatura, incitada por el tasajo que sobrenadaba en la cubeta de la perra Chula, tendió la mano para cogerlo, y la perra, torciendo la cabeza, lanzó una feroz dentellada, que por fortuna sólo alcanzó la manga del chico, obligándole a refugiarse más que de prisa, asustado y lloriqueando, entre las sayas de la moza, ya ocupada en servir caldo a los racionales.