Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra pescar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pescar en el contexto de una oración.

Término pescar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pescar" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pescar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Te gusta a ti pescar?
  • Yo, negro codicioso de pescar mujer, determinéme.
  • Y, entendido, eran de manos en pescar lo que topaba.
  • Pero daría una vueltecita, y trataría de pescar algo.
  • Sí, porque tiene poco farol (inteligencia) su señoría para dejarse pescar así.
  • Hubiéramos preferido ir, como los chicos del muelle, a pescar con algún viejo marinero.
  • Pero algunas veces me fui a pescar chipirones y jibias con un pescador, fuera de las puntas.
  • Arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de Saint Pierre y Miquelon.
  • Los profesores no tienen más finalidad que cobrar su sueldo y luego pescar pensiones para pasar el verano.
  • Si había ido a pescar calamares con la hija del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad.
  • ¿Se echará usted a buscarlo por ahí entre sus relaciones, o saldrá a pescar un desconocido por las calles, teatros y paseos?
  • En la ventana de la casa, convertida en escaparate, exponía poleas de madera, faroles, cañas de pescar, un cinturón de salvavidas.
  • Diga lo que quiera mi esposo, si Crespo no viene a prepararme la caña y a convencer a las truchas de que se dejen pescar no haremos nada.
  • Aquel curioseo receloso de criado que espera heredar, fue seguido de diferentes pretextos para permanecer allí con idea de pescar algo de la conversación.
  • Unos días después de esta conversación encontré a Mary en su casa, con la hija del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del Izarra.
  • Recalde sabía que en un pequeño fondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar.
  • Sabía pescar al martillo, procedimiento que se reduce a golpear algunas losas del fondo del río y luego a levantarlas, con lo que quedan las truchas que han estado debajo inmóviles y aletargadas.
  • Según le dijo una mujer de Izarte, la chica llevaba una vida salvaje, corría por las peñas, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hija del torrero, una muchacha igualmente salvaje, a pescar calamares.
  • Don Víctor salió de la huerta y atravesando prados, pumaradas y tierras de maíz, buscó entre las casuchas vecinas la bajada al río Soto, y por su orilla el lugar más a propósito para sentar sus reales y pescar, en cuanto volviese Anselmo con los trastos necesarios.
  • él la cargaba con el ramo más hermoso que veía, seguíala en su correteo por el Mercado, de puesto en puesto, y después la acompañaba hasta su casa, lentamente, saludando a los vecinos de los pisos bajos, que consideraban a Juanito como un conocido y se hacían lenguas, especialmente las mujeres, del gancho de la costurerilla, una mosquita muerta que había sabido pescar un novio rico, según aseguraban los mejor informados de la calle.