Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "petulante" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra petulante para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pepinito era un hombre petulante.
- La encuentro como una cosa petulante.
- La riqueza improvisada daba al señor Cuadros un airecillo petulante y fanfarrón.
- No le podía soportar, le encontraba petulante, egoísta, necio, pagado de sí mismo.
- El catalán no era tan petulante como la generalidad de sus paísanos del mismo oficio.
- El secretario era un tipo un poco petulante, con el pelo negro rizado y los ojos vivos.
- Había estudiado en París y adquirido los gestos y las posturas amaneradas de un francés petulante.
- Aracil era un poco petulante, se cuidaba el pelo, el bigote, las uñas y le gustaba echárselas de guapo.
- El domador no ofrecía ese aire, entre petulante y grotesco, tan común a los acróbatas de barracas y gentes de feria.
- Se ve un hombre gordo, moreno y chato, al lado de una mujer gorda, morena y chata, pues es un hombre petulante y seguro de sí mismo.
- Aquel petulante idiota mandaba llevar castigadas a las enfermas a las guardillas y tenerlas uno o dos días encerradas por delitos imaginarios.
- El marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva, aparatosa, unida al patriotismo petulante y exaltado de los franceses.
- Lo malo que tiene usted siguió diciendo Andrés es que está usted casada con un hombre que es un idiota, un imbécil petulante, que le hace sufrir a usted, y a quien yo como usted le engañaría con cualquiera.
- De cien mujeres, noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles, y la una que queda, que es buena, casi una santa, sirve de pasto para satisfacer la bestialidad y la crueldad de algún hombrecito petulante y farsantuelo.
- Yo que soy morena, y creo que algo chata, aunque usted diga que no, si fuera petulante, me gustaría ese mozo de la peluquería de la esquina, y si fuera completamente humilde, me gustaría el farmacéutico, que tiene unas buenas napias.