Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pianista" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pianista para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Uno de ellos era el pianista.
- El pianista preludia una melodía.
- El pianista imitaba a Carreño y le tenía como modelo.
- Al pianista ciego le daba el cafetero siete reales y la cena.
- Pero luego vió que no, que el pianista era una persona de buen sentido.
- Porque el pianista ha tocado un concierto de Humel (ópera 83, hay que ser precisos).
- Pero ahora continuó en tono más dulce, ya que no puedo ser pianista, me dedico al canto.
- El pianista era un viejo flaco, afeitado, de cara estrecha, larga, y anteojos de gruesos lentes.
- El petróleo para la luz y las pastas, el alquiler del piano y el pianista, se pagarán entre todos.
- Pero cuando llegaba un efecto fácil, la pianista decía aquí que no peco, y se indemnizaba de las pifias que cometiera antes.
- Cuando ha terminado de tocar el pianista, él y Azorín han hablado de otras pocas cosas indiferentes, y luego Azorín se ha retirado.
- Doña Nieves, bien digerido el café, tomaba chocolate, y acompañábanla Juan Pablo, Feijoo, el pianista ciego, Feliciana, Olmedo y algún otro.
- Y, por último, los dedos seguros y expertos del pianista han hecho brotar las notas enérgicas, altivas, con que comienza el conocido concierto de Chopín en mi menor.
- No era discreto negarse, tanto más, cuanto este amigo es un excelente pianista, y Azorín se ha regodeado ya por adelantado con unos cuantos fragmentos de buena música.
- Olmedo con Feliciana, el pianista ciego, que en los descansos solía agregarse a aquella plácida tertulia, y una señora jamona, fiel parroquiana del café de nueve a doce.
- Sañudo y sus amigos se pasaban la noche del sábado hablando mal de todo el mundo, y luego comentando con el pianista y el violinista del café, las bellezas de una sonata de Beethoven o de un minué de Mozart.
- Ved aquí por dónde doña Nieves y las placeras sus amigas, Feliciana y la parroquiana de San Juan de Dios, el camarero, el pianista fueron escogidos para que Juan Pablo sembrara en ellos la primera simiente de aquel Evangelio al natural.
- La verdad es que todo esto, doña Nieves y las placeras sus amigas, las mujeres de equívoca decencia que iban allí acompañadas de madres postizas, el mozo y sus familiaridades, el pianista y sus habaneras, aburrían a Juan Pablo soberanamente.