Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "piden" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra piden para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Que todos piden orden.
- Y sin embargo, piden y piden.
- Le piden también a las viejas.
- Las que piden para la Cruz de Mayo.
- Si tú robas a los que piden dispensas.
- Unos piden luz, más luz, cuando se mueren.
- Nada de lo que piden el confort y el buen gusto.
- Otros piden sus ideas, este pobre hombre pedía su bastón.
- Llevaremos cada una nuestro duro, por si piden para el entierro.
- Y como se han acostumbrado a hacer su gusto, piden mediodía a catorce horas.
- Piden en el Congreso una nota del estado en que se halla la codificación de Hacienda.
- También le gustaba a Jacinta ver que todas las mujeres, aun las viejas que piden limosna, llevan su flor en la cabeza.
- Quiso Dios que llegaron a la tienda dos de las que piden prestado sobre sus caras, tapadas de medio ojo, con su vieja y pajecillo.
- En esto entró por la puerta, con una ropa hasta los pies morada, uno de los que piden para las ánimas, y haciendo son con la cajita, dijo.
- Pero cuando se veían a solas y alguno de ellos tenía algún cuidado o preocupación, de esos que piden confidentes y consejeros, se lo decían todo, o casi todo.
- Verdad que no molestan, y si a mano viene, cuando piden prórroga, por tenerle a uno contento le dan un destinillo para un sobrino, como hizo el chico de Pez conmigo.
- Sí, porque así como hay cosas que no pueden decirse desde el púlpito, que exigen el confesonario o la conferencia familiar, hay otras que piden la cátedra, que sería ridículo decirlas de silla a silla.
- Y el alguacil y el escribano piden al hombre y a la mujer sus derechos, sobre lo cual tuvieron gran contienda y ruido, porque ellos alegaron no ser obligados a pagar, pues no había de qué ni se hacía el embargo.
- ¡Y verlos hablar quedito y de rezado! ¡Pues sufrir una vieja que riñe, una portera que manda y una tornera que miente! Y lo mejor es ver cómo nos piden celos de las de acá fuera, diciendo que el verdadero amor es el suyo, y las causas tan endemoniadas que hallan para probarlo.