Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "piensa" aquí tienes una selección de 93 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra piensa para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Lo que una piensa!
- Piensa en tus hijas.
- No se piensa en ellas.
- ¿En qué piensa usted?
- Más de lo que se piensa.
- ¿Piensa usted ir a verla?
- ¿Y no piensa usted casarse?
- ¿Qué piensa usted, Micaela?
- ¿Acaso piensa usted trabajar?
- ¿Piensa que no me puedo pasar.
- Piensa en vivir, en tus hijos.
- ¿Qué piensa usted hacer ahora?
- ¿Piensa usted que le tengo miedo?
- Pero cuando menos se piensa la pega.
- ¿Estará ella tan vieja como piensa?
- ¿qué piensa usted de la revolución?
- Esto es lo que piensa también la vieja.
- Yo no sé piensa Azorín lo que es esto.
- Digo pensará Ya lo piensa todo el mundo.
- Lo peor es que no piensa sino en morirse.
- Piensa más en mí que en la marquetería.
- Porque usted no piensa con juicio y él sí.
- Paco se abstiene y piensa lo mismo que antes.
- La vieja piensa en su soledad y en su tristeza.
- Pues pregúntale qué piensa del tal don Ramón.
- Azorín piensa en cómo sería ese otro universo.
- ¿Piensa usted que allá admiten esas distinciones?
- Y tú piensa en Rosa, recuerda a Rosa, ¡tu primer.
- La Naturaleza sale siempre por donde menos se piensa.
- ¿usted piensa como el abad de San Clemente de Boán?
- Lo que menos piensa él es que está tan cerca de mí.
- Dichoso el que piensa bien, porque él está en grande.
- ¿Piensa que el rapaz no puede con lo que tiene dentro?
- Todo esto lo piensa Azorín mientras arregla la maleta.
- Y hace muy mal en atormentarla si piensa dárselo al fin.
- Se piensa en un mañana tan doloroso como hoy y como ayer.
- A mí se me figura que nadie piensa mal de usted con Sabel.
- Usted no piensa como yo, de seguro, en cuestiones sociales.
- ¿Y piensa que nos vamos a enfadar por la flor que nos echa?
- Piensa bien lo que haces le dijo, y no comprometas por mí tu.
- ¿Piensa usted que yo ahorro un ochavo aquí en este desierto?
- Donde menos lo piensa, en el seno de la familia, salta un Judas.
- ¿Piensa usted pedir perdón a su marido y reconciliarse con él?
- Si caso de haberlo, piensa para algo en la mísera humanidad, si.
- ¡Ah!, es que Dios toca en el corazón cuando menos lo piensa una.
- ¿A que no le llaman a usted así, a pesar de lo mucho que piensa?
- Los hilos se cruzan, se pierden y reaparecen donde menos se piensa.
- Entonces, es la misma, ¿Piensa usted estar muchos días en Estella?
- Eso se deja para los tontos y perdularios, para la gente que no piensa.
- A mí también piensa Azorín me sucede lo que a este hombre de Burdeos.
- Esta sor Elisa que tiene ciertas ilusiones piensa Azorín, ¿quién será?
- ¡Bobadas de hombres! Y lo mismo piensa esta mocita, estoy de ello seguro.
- El Marqués me ha dicho que piensa invitar a usted a la romería de San Pedro.
- ¿Usted piensa que iba a quedarme allí ni dos días, caso de averiguarlo antes?
- Usted piensa en todo menos en lo que es Medicina le dijo a Andrés con severidad.
- Que aquí se discurre y se piensa, pero cojo un periódico español y me da asco.
- Él, al menos, puedo afirmar que no piensa en nada cuando saborea estos limoncillos.
- Piensa ahora en tu mujer, que no sé si podrá soportar el trance en que la pusiste.
- Bueno, si lo haces por eso piensa en el papel que haces hacer a tu hijo, un papel de.
- ¿usted se piensa que yo hago juegos de Alcides y se me pone ahí en calidad de plomo?
- Pero, después de todo, si se piensa bien, puede haber jardines que tengan empalizadas.
- ¿Quién piensa que el soldado que es primero del escala, tiene más aborrecido el vivir?
- Notó la buena señora que su director espiritual hablaba como quien piensa en otra cosa.
- Piensa que un segundo golpe dejaría a tu mujer y a tu hijo en situación de pedir limosna.
- Dícese que Napoleón está furioso con su almirante, y que piensa relevarle inmediatamente.
- , a don Máximo Juncal, que no piensa más que en política, todo se le vuelve hablar de eso.
- Ahora todo el mundo no piensa en otra cosa que en el modo de quitar legalmente la bolsa al vecino.
- Siempre que se le ofrezca a usted alguna cosa, sea del orden que fuese, piensa usted un rato, y dice.
- ¡pobre criaturita! Hay que hacer algo, y véase aquí cómo es una caritativa cuando menos lo piensa.
- Lo piensa todos los días y en todos los momentos desde hace diez años, que fue cuando faltó su marido.
- ¡Ah, don Pompeyo, no sabe usted cuánto puede ganar la Religión con lo que usted ha hecho y piensa hacer!
- Nosotros también piensa Azorín vivimos, nos movemos, nos angustiamos, y tampoco tenemos finalidad alguna.
- Quiero saber añadió si se piensa que yo soy capaz de poner en tela de juicio la virtud de esa señora tan respetable.
- ¡Cosa estupenda! Está una viendo las cosas todos los días, y no piensa en cómo se hacen, ni se le ocurre averiguarlo.
- El que entra aquí piensa que es calumnia lo que se cuenta de la rigidez monástica de este hogar honrado, pero aburrido.
- El marido piensa en sus negocios, la mujer en las cosas de su casa, y uno y otro se tratan más como amigos que como amantes.
- El señor Ronzal quiere que se le explique si se piensa que es él quien pone las varas que esa señora toma o deja de tomar.
- Entonces la vieja piensa que ella padece también de asma y que bien puede suceder que un día le falte el aire como a don Pedro Antonio.
- ¡Pobrecita! ¡cuán ajena estará, allá en su tranquilo sueño, de que su esposo la engaña y sale de casa dos horas antes de lo que ella piensa!
- Se piensa vagamente si el mar tendrá algún misterioso designio al querer conquistar estos peñascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo.
- ¿Piensa usted que no sueño todas las noches con un chiquillo que se me parezca, que no sea hijo de una bribona, que continúe el nombre de la casa.
- Porque como es seña a las mozas, es costumbre en las viejas, y hay hombre que piensa que es reclamo de ruiseñor y le sale después graznido de cuervo).
- Cuando llegares al punto de que la aflicción te sea dulce y gustosa por amor de Cristo, piensa entonces que te va bien, porque hallaste el paraíso en la tierra.
- Lo que a veces creemos absurdo, señor Azorín, ¡qué natural es en el hondo proceso de las cosas! Sí piensa Azorín, en el mundo todo es digno de estudio y de respeto.
- Y Azorín se acerca la copa a los labios y piensa que en la vida no hay nada grande ni pequeño, puesto que un grano de arena puede ser para un hombre sencillo una montaña.
- Piensa la buena señora que por haber sabido conservar con decoro las tocas de la viudez y por levantar edificios para obras pías es una santa y poco menos que el Metropolitano.
- Tantas veces me ha pasado ver que una persona con fama de perversa salía de buenas a primeras con un acto de los más cristianos, que ya no me sorprendo de ver saltar el bien en donde menos se piensa.
- Y el infeliz mortal poseedor de tantas cualidades paseaba por la tienda ante su asombrado dependiente, con toda la prosopopeya de un hombre que tiene agarrada la fortuna por los pelos y no piensa soltarla.
- Piensa más en lo que le rodea, se interesa por la iglesia desmantelada, trata de enseñar a leer a los salvajes chiquillos de la parroquia, funda una congregación de hijas de María para que las mozas no bailen los domingos.
- Y mientras atravesaban el Mercado con pasos tímidos, resbalando en el barro pegajoso que cubría las losas, el joven oía a Tónica con la falsa atención del cómico en la escena, que finge escuchar mientras piensa en lo que va a decir.
- ¡Qué gran progreso en los entretenimientos de la niñez! ¡Cuando uno piensa que aquellos mismos nenes, si hubieran vivido en edades remotas, se habrían pasado el tiempo mamándose el dedo, o haciendo y diciendo toda suerte de boberías.
- Esta moza tan meticulosa y apañada piensa Azorín me recuerda esas mujeres que se ven en los cuadros flamencos, metidas en una cocina limpia, con un banco, con un armario coronado de relucientes cacharros, con una ventana que deja ver a lo lejos un verde prado por el que serpentea un camino blanco.
- Pero él ¡con qué deleite hubiera saboreado el primer silbido del tordo, el arrullo voluptuoso de las tórtolas, el monótono ritmo de la codorniz, el chas, chas cacofónico, dulce al cazador, de la perdiz huraña! No se recuerda quién, pero él piensa que Anita, se atrevió a manifestar el deseo de una separación en cuanto al tálamo quo ad thorum.