Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra pierden

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pierden en el contexto de una oración.

Término pierden: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pierden" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pierden para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Hoy, estos matices se pierden.
  • Pierden aquí la ropa bastante.
  • A cuenta de ellos se lo pierden.
  • ¿Y aún dicen si los hombres se pierden?
  • Las muchachas pierden su hermosura y acaban en beatas.
  • Así se pierden los hombres y se disuelven las familias.
  • Los hilos se cruzan, se pierden y reaparecen donde menos se piensa.
  • Por la falta de crédito se pierden las repúblicas lo mismo que las monarquías.
  • Más os prefiero así que convertidas en señoras tramposas, que pierden hasta su honor por engañar al mundo.
  • En la provincia, cuya capital era Vetusta, abundaban por todas partes montes de los que se pierden entre nubes.
  • El labriego, el artesano, el pequeño propietario, que pierden sus cosechas o las perciben escasas tras largas penalidades.
  • ¿Qué hombres son estos que se juegan el porvenir, la tranquilidad de la familia, que pierden la honra y huyen tan frescos?
  • Y una idea, un gesto, un acto que se esfuman y pierden a través de las generaciones es el corolario de nuestros afanes y locuras.
  • Pero Batiste tenía la cólera firme de los hombres flemáticos y cachazudos, que cuando pierden la calma tardan mucho á recobrarla.
  • Estaba cabizbajo como los que pierden dinero, como el cazador impaciente que se desperna de monte en monte sin ver pasar alimaña cazable.
  • De aquí no salen añadió con torvo acento, y aquí no pierden el tiempo, que todavía nadie se la hizo a Barbacana sin que algún día se la pagase.
  • Hoy veo a estas gentes que huyen de la compostura de una prensa, y en cambio dejan fermentar la aceituna y pierden en la pasta comprimida una parte del jugo.
  • Cuando ésta fue a la parroquia para asistir a la novena, según su piadosa costumbre, los dos marinos respiraron con libertad como escolares bulliciosos que pierden de vista al maestro.
  • Mas, ¿quién es el guapo que se atreve a formar estadística de las ramas de tan dilatado y laberíntico árbol, que más bien parece enredadera, cuyos vástagos se cruzan, suben, bajan y se pierden en los huecos de un follaje densísimo?
  • Por todas partes, todos los días, que las ideas consoladoras se disgregan, se pierden, huyen de las Universidades y las Academias, desertan de los libros y de los periódicos, se refugian ¡único refugio! en las almas de los labriegos y de las mujeres sencillas.