Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pillos" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pillos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Digo que son unos grandísimos pillos.
- No más pillos y pena de muerte al ladrón.
- ¡Valientes pillos! Sin embargo, dígame usted.
- Si no, los muy pillos se esponjan y se engríen.
- ¡pillos! ¡Como que estaban vendidos al moderaísmo!
- Como que allí resulta que todos los solteros somos unos pillos.
- Es siquiera una mala vergüenza que esos pillos nos tengan aquí sitiados.
- Así, así es como se castiga á los pillos y triunfa el hombre honrado y hay paz.
- Pero llegaba la ronda y el racimo de pillos se deshacía, cada cual corría por su lado.
- ¡Zurriágame la melunga! volvió a gritar la madre, y los pillos se dispersaron otra vez.
- En Vetusta los descreídos no son más que cuatro pillos, que no tienen sobre qué caerse muertos.
- Pillos, buleros, piores que serviles, moderaos, piores que moderaos! prosiguió Izquierdo con fiera exaltación.
- ¡Pillos! ¡pillos! La gente menuda, asustada por el ceño del padre y los gritos de la madre, no se atrevía á comer.
- Si me descuido, no tengo tiempo ni de dejar a esta infeliz bien defendida de los pillos y de las propias debilidades de su carácter.
- Ya le había dicho a Villalonga que aceptaba con la condición de que no le pondría veto a la persecución y exterminio de los pillos.
- Monumento de la época en que los apóstoles iban bautizando pillos por el mundo, según declaraba con majestad de oráculo el tío Tomba.
- ¡Pillos! Hasta los había que se empeñaban en entrar después de haber sido de la riña en la que el pobre Pascualet cayó en la acequia, pillando su enfermedad mortal.
- Pero ¡gran cosa eran las multas para su reconcentrada cólera de hombre pacífico! Siguió protestando contra la injusticia de los hombres, contra el tribunal, que tenía por servidores á pillos y embusteros como Pimentó.
- Y el señor Cuadros repetía con expresión pedantesca estos y otros lugares comunes que había oído en la Bolsa de boca de ciertos pillos de levita, que con la dichosa lucha por la existencia justifican rapiñas legales que merecen un grillete.
- Delante del escaparate de una confitería nueva, la más lujosa de Vetusta, un grupo de pillos de ocho a doce años discutían la calidad y el nombre de aquellas golosinas que no eran para ellos, y cuyas excelencias sólo podían apreciar por conjeturas.
- Hasta entonces no había reparado en unos chiquillos, de diez a doce años, pillos de la calle, que jugaban allí cerca, alrededor de un farol, de los que señalaban el límite del paseo y de la carretera en los espacios que dejaban libres los bancos de piedra.
- Todos reconocían que aquel tío sabía mucho, y sin título de maestro ni miedo á que nadie se acordase de él para quitarle una escuela que no daba ni para pan, iba logrando á fuerza de repeticiones y cañazos que deletreasen y permanecieran inmóviles todos los pillos de cinco á diez años que en días de fiesta apedreaban á los pájaros, robaban la fruta y perseguían á los perros en los caminos de la huerta.