Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra plantó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra plantó en el contexto de una oración.

Término plantó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "plantó" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra plantó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Que se plantó allí a cobrar.
  • Nucha le plantó un beso en cada carrillo.
  • Y a esta sinvergüenza la planto en la calle.
  • Un día se quemó ella y le plantó en la calle.
  • Mi tía Lupe le escribió y antes de venir a Madrid se plantó allá.
  • ¿Apuestas a que me planto un día en casa de doña Bárbara y le canto clarito?
  • Don Ciriaco, desde que supo lo ocurrido, se plantó al lado de mi cama y me cuidó como a un hijo.
  • Del salto se plantó Maxi en la cama, quedándose un instante con los brazos y las piernas en alto.
  • Toda la servidumbre de la casa se plantó a estilo de coro de zarzuela ante el sillón de la señora.
  • Ya decía yo que en este cuarto no habría paz, y como sigan así, pronto los planto a todos en la calle.
  • Doña Silvia no había podido resistir la curiosidad y se plantó en la casa el mismo día en que la novia salió del convento.
  • Y fué Gertrudis la que le obligó a casarse con aquélla, quien se plantó en firme en que había de ser la madre misma quien criara al hijo.
  • Y allá a lo lejos, como una pirámide negra el perfil de la Washingtonia, el único amor de Frígilis, que la plantó y vio crecer sus hojas, su tronco, sus ramas.
  • Izquierdo se plantó de centinela en la sala, acompañado de una grande de cerveza, y por si la grande no era bastante para pasar la noche, llevó también una chica de añadidura.
  • El hombre, ayudado por el viejo y por el chico, trazó con una cuerda un círculo en la tierra y en el centro plantó un palo grande, de cuya punta partían varias cuerdas que se ataban en estacas clavadas fuertemente en el suelo.
  • A todo esto, el señor mi amo estaba en el púlpito de rodillas, las manos y los ojos puestos en el cielo, transportado en la divina esencia, que el planto y ruido y voces que en la iglesia había no eran parte para apartalle de su divina contemplación.