Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pobres" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pobres para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Vivimos pobres.
- Quedan los pobres.
- Ahora seremos pobres.
- Unos pobres pelagatos.
- Y me daba para los pobres.
- Empeñarse por los pobres.
- ¡Pobres mujeres! exclamó.
- Conozco pobres muy honrados.
- Y estas pobres gentes decían.
- ¿no hay justicia para los pobres?
- ¡Vaya que son pesados estos pobres!
- Tener lástima de los niños pobres.
- Estas monjas eran pobres y sencillas.
- ¿Y los pobres niños de la hospiciana?
- Los pobres que tú socorrías te llaman.
- Están los pobres vendedores que trinan.
- Infantes y los pueblos comarcanos son pobres.
- Recordaba que la llamaban madre de los pobres.
- Los feligreses de Julián son pobres pastores.
- En la huerta compadecían á los pobres churros.
- Además, robaba a los ricos y daba a los pobres.
- Tan tonto defender a los pobres como a los ricos.
- En cambio, entre los pobres no hay sentido individual.
- Nosotros somos pobres y nos bastamos a nosotros mismos.
- Gustaba ella de dar limosna a cuantos pobres encontrase.
- Los pobres, los humildes, buscaban tomar parte en el negocio.
- Estos pobres hombres no la sacaban porque jamás la tuvieron.
- Así viven, pobres y miserables, los labradores de la Meseta.
- Para las Hermanitas de los pobres, que iban a comprar una casa.
- Ya soy viejo para un traqueteo tan grande de mis pobres huesos.
- El culto de la Virgen, los pobres, el púlpito y el confesonario.
- Viii Aquella tarde pasaron las dos pobres mujeres ratos muy malos.
- Y cuatro palabras de terror a los pobres de espíritu fanatizados.
- Alguna vez se habían de imponer los pobres y quedar los ricos debajo.
- Se pensó en retirarlos, porque ya estaban los pobres un poco tronados.
- Y ella ha dispuesto en su testamento que todo esto sea para los pobres.
- Ahora los pobres son los niños y es en ellos en quienes hay que pensar.
- El parentesco de los Villuendas pobres con los ricos no se veía muy claro.
- ¡Válgame Dios, cómo está todo! Comprendo que los pobres no puedan comer.
- ¡Ah!, la miseria, el mal comer, ¡cómo hacen desvariar estos pobres cerebros!
- Somos pobres, muy pobres, unos miserables que sólo entendemos de tomar el sol.
- Era un demagogo, malo, dañino, que odiaba a los ricos y no quería a los pobres.
- Pues si algunos ricos cogían buena breva, también muchos pobres pellizcaban algo.
- Don Álvaro, a solas entre aquellos pobres diablos, soñaba despierto, enternecido.
- Los muebles eran pobres, menos alguno que otro indicador de ciertos esplendores pasados.
- Pues los hijos deben ser para los ricos y no para los pobres, que no los pueden mantener.
- ¿Que se puede engañar, y engañar, y engañar siempre, y burlarse de los pobres maridos?
- ¡Valiente tía! Es una explotadora de esas pobres muchachas que lleva a su casa engañadas.
- Ella y los niños pobres que lamían los cristales de las confiterías eran los desheredados.
- Unos pantalones viejos de los señoritos, algo de ropa blanca, pues a los pobres todo les sirve.
- Aquellas tierras habían sido maldecidas por los pobres, y no podían dar mas que frutos de maldición.
- Los niños pobres no quieren ir a la Libre Hermandad, los niños pobres prefieren la Cristiana Caridad.
- Gracias a la madre de los pobres declaró Severiana, que estaba en pie arreglando la cama, no le falta nada.
- Todo hubiera sido de los pobres y de los tunantes y holgazanes que le saqueaban con la ganzúa de la caridad.
- De rato en rato Orsi se ponía su monóculo y se dignaba mirar a estos pobres hombres que viven en un pueblo.
- Las señoritas pobres, que son las más, no se resignan a enseñar el mismo vestido una tarde y otra y siempre.
- Era un macaco cruel este tipo, a quien habían dado una misión tan humana como la de cuidar de pobres enfermas.
- Pero a la vista de esas pobres chicas me siento débil y no quiero que mi conciencia cargue con un remordimiento.
- Unas las pobres, para divertirse, y otra las ricas, para casarse con alguna de ellas por su dinero, a ser posible.
- Me han dicho que las pobres beatas lloraban algunas veces al oirle predicar sin percibir ni una sola de sus palabras.
- Pues este primo Moreno, aunque pariente lejano, y más lejano por ser rico y nosotras pobres, nos visitaba alguna vez.
- Siempre estaba yendo y viniendo, hablando, gritando, riñendo a su mujer y a su hermano, a los criados y a los pobres.
- El Magistral se dejó introducir en el estrado por una criada sesentona, que ladraba a los pobres como los perros malos.
- Y cuentan las crónicas platónicas, que antes de llegar a la mitad del segundo juego, las pobres fichas se quedaron solas.
- Fijose en las casas del barrio de las Virtudes, pues las habitaciones de los pobres le inspiraban siempre cariñoso interés.
- ¡Qué idea más rara deben formarse de un marino estas pobres mujeres que no han salido jamás fuera de las tapias de su huerta.
- Después que chupas el dinero de la Nación, que es el dinero de la Iglesia, ahora quieres negar tu auxilio a mi obra, a los pobres.
- Algunos clérigos, viejos o pobres casi todos, protestaron y acabaron por abandonar su Espolón desparramándose por las carreteras.
- Los ochavos que ganan así los hijos de los pobres son en Matalerejo la semilla de la avaricia arrojada en aquellos corazones tiernos.
- Aquello de tener que mezclarse en la capilla de la Magdalena (del trasaltar) con multitud de criadas y beatas pobres, tenía poca gracia.
- ¡Cuánto tengo que agradecer a mi querido ateo de mi alma! Sigue, sigue dándome esas pruebas de tu ateísmo, y los pobres te bendecirán.
- A las cinco de la mañana ya entraba Sor Antonia en los dormitorios tocando una campana que les desgarraba los oídos a las pobres durmientes.
- Era el círculo algo como una oposición a Las Hermanitas de los Pobres, a la Santa Obra del Catecismo, a las Escuelas Dominicales, etc., etc.
- Llevaban plata menuda para repartir a los pobres, y algunas chucherías, entre ellas la sortija que la señorita había prometido a Adoración.
- ¡Viva la República!, lo que azoraba a los pobres municipales y les hacía mirar en derredor, buscando un hueco en el gentío por donde escapar.
- Atravesaron la oficina, donde media docena de pobres diablos plumeaban encorvados, levantando la cabeza para lanzar a Tónica una mirada rápida.
- Siempre sentía apretada la garganta y lágrimas en los ojos cuando veía a los niños pobres admirar los dulces o los juguetes de los escaparates.
- Los nobles pobres buscaban su acomodo en la parte nueva de Vetusta, en la Colonia india, como llamaban al barrio de los americanos los aristócratas.
- El viejo, la mujer y los chicos tenían sólo carácter de pobres, eran de esos tipos y figuras borrosas que el troquel de la miseria produce a millares.
- Y no para aquí su magnanimidad, sino que rescata cautivos, proporciona médicos y camas a los pobres, convierte a buen vivir a las mujerzuelas baldías.
- ¡Gente afuera! En vez de estar molestando, lo que debían hacer era llevarse á las dos pobres mujeres, extenuadas por el dolor, idiotas por tanto ruido.
- La mamá pertenecía a la familia de los Morenos, que en el primer tercio del siglo se dividieron en dos grandes ramas, los Morenos ricos y los Morenos pobres.
- Preguntámosle la causa, y dijo que había ido a la sopa de San Jerónimo y que pidió porción doblada, diciendo que era para unas personas honradas y pobres.
- ¡Qué hombres estos! Todavía quieres más, y estás derribando una manzana de casas viejas para hacer casas domingueras y sacarles las entrañas a los pobres.
- Confieso que, profundamente apenado, yo también, al ver la desgracia de los pobres amantes, se amortiguó en mi pecho el rencorcillo que me inspiraba Malespina.
- Pero la pareja de pobres hombres era impotente ante tales diablillos, y al fin adoptó la sabia determinación de sonreír con tolerancia y retirarse a un portal.
- Pero huía de ella, acogíase a la piedad, y visitaba con celo apostólico y ardiente caridad las moradas miserables de los pobres hacinados en pocilgas y cuevas.
- Tradújose esta disposición de ánimo en un sentimiento filantrópico, pues toda la calderilla que tenía la iba dando a los pobres que encontraba, que no eran pocos.
- Las vendedoras importantes encendían sus grandes reverberos de latón, y las pobres huertanas contentábanse con una vela de sebo resguardada por un cucurucho de papel.
- Y los pobres animales en vano protestaban con tiernos balidos, pues no los oía el pastor, ocupado en relatar con fruición la agonía del último francés matado por él.
- La casa de las Hermanitas de los Pobres que se construía cerca del Espolón, en terrenos regalados por doña Petronila con admiración y aplauso de toda Vetusta católica.
- Daba dolor ver las anatomías de aquellos pobres animales, que apenas desplumados eran suspendidos por la cabeza, conservando la cola como un sarcasmo de su mísero destino.
- ¡Pobres hombres! Yo les vi puestos en fila unos tras otros, arreglando cada cual el coleto del que tenía delante, medio ingenioso que remataba la operación en poco tiempo.
- Por la mañana, entrando en el Retiro, se le puso delante uno de esos pobres asquerosos que suelen pedir en los extremos de la población, y que a veces se corren hasta el centro.
- No se contenta sólo con dividir a los hombres en felices y en desdichados, en ricos y pobres, sino que da al rico el espíritu de la riqueza, y al pobre el espíritu de la miseria.
- Como Tommy no hacía nada, todos los trabajos del barco iban a dos pobres muchachos, el uno portugués y el otro bretón, a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes.
- El mismo señor Obispo, en su último sermón a las beatas pobres y clase de tropa, criadas de servicio, etc., etc., había aludido al triunfo de aquel hijo predilecto de la Iglesia.
- Hay los Moreno Isla, los Moreno Vallejo y los Moreno Rubio, o sea los Morenos ricos y los Morenos pobres, ya tan distantes unos de otros que muchos ni se tratan ni se consideran afines.
- La limpieza de aquellas en que predominaba el vecindario noble o de tales pretensiones por lo menos, era triste, casi miserable, como la limpieza de las cocinas pobres de los hospicios.
- La cristiana caridad y la perfección de la rima revelaban el estilo de don Custodio el beneficiado, que era a tanto había llegado director de las Escuelas Dominicales de niñas pobres.