Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "podíamos" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra podíamos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pero no podíamos.
- No podíamos navegar.
- Pero mamá, podíamos hablarle al tío.
- Todos salimos tras él a tenerle, y aun no podíamos.
- Smiles y yo nada podíamos decir, porque nada sabíamos.
- All is vell (todo va bien), podíamos decir también nosotros.
- Si llegábamos a tener vientos favorables, podíamos arribar a Francia.
- Nos sobraba el alcohol, y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera.
- ¡A las bombas! Todos los que podíamos acudimos a ellas y trabajamos con ardor.
- Gracias a que holandeses y portugueses se odiaban, podíamos dominarlos nosotros.
- No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas.
- Si había cumplido su palabra y la goleta estaba allá, podíamos darnos por salvados.
- El teniente contestó que podíamos atacarlos y vencerlos, porque estábamos bien armados.
- Cuando ya no podíamos con nuestra alma, abandonamos el Guezurrechape, y nos fuimos a casa.
- En un día como éste, nosotros no podíamos prescindir de hacer a ustedes la consabida visita.
- Hecho esto, volvimos debajo de la toldilla porque hacía más fresco, y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta.
- Pero cuando vimos que la Medea y la Clara, no pudiendo resistir la chamusquina, arriaban bandera, forzamos de vela y nos retiramos defendiéndonos como podíamos.
- Allen dijo que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies, y al llegar a los pantanos sujetarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno.
- Lo cierto es que nos envolvió y nos dividió y nos fue rematando barco a barco de tal modo, que no podíamos ayudarnos unos a otros, y cada navío se veía obligado a combatir con tres o cuatro.
- El crespón es el que ha ido decayendo desde 1840, no sólo por la citada evolución de la seriedad europea, que nos ha cogido de medio a medio, sino por causas económicas a las que no podíamos sustraernos.