Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra podrían

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra podrían en el contexto de una oración.

Término podrían: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "podrían" aquí tienes una selección de 30 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra podrían para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿No me podrían abrir esas cortinas?
  • Estos podrían tomarme a mí por modelo.
  • Aún podrían construirse barcos mucho mayores.
  • Creía que se podrían deshojar y también que tenían olor.
  • ¿No me podrían traer un jergón y una manta para tenderme?
  • Muchas señoritas podrían aprender crianza de estos pela gatos.
  • Tal vez las casadas, algunas por lo menos, podrían entenderle mejor.
  • Veo que entre usted y Don José Ido, otro que tal, podrían inventar lindas novelas.
  • Mira tú por dónde lo que algunos podrían tener por malo, es bueno en medida razonable.
  • Decían ellos que presto podrían decir que habían servido a su Rey por mar y por tierra.
  • Tenía que hacerle ciertas preguntas que, no tratándose del Arcipreste, podrían ser peligrosas.
  • Oh, podrían arrojarla de Vetusta, pero ella no se iría sin llevarse medio pueblo entre los dientes.
  • La servidumbre es necesaria, y llegaría un día seguramente en que no se podrían pasar sin una niñera.
  • La señora me ha dicho que entregara a Usía mismo esta carta, que era urgente y los criados podrían perderla.
  • Pero bien la podrían poner, si a mano viene, en un hospicio, o casa de orates, al menos para que no diera malos ejemplos.
  • De algún tiempo acá todo cuanto ese chico habla es tan atinado, que podrían tenerlo por suyo los siete sabios de Grecia.
  • Barbarita creía que se podrían coger flores a puñados, hacer ramilletes o guirnaldas, llenar canastillas y adornarse el pelo.
  • Si ahora fuese la temporada de ópera, ni ella ni sus hijas podrían lucir las joyas que enorgullecían y admiraban al pobre Juanito.
  • Había vuelto a la docilidad de los tiempos que se podrían llamar antediluvianos o que precedieron a la catástrofe de su casamiento.
  • Maxi no lo pudo penetrar, aunque sus celos, aguzadores de la inteligencia, le apuntaban presunciones que bien podrían contener la verdad.
  • No creo, como podrían creerlo otras personas, que tu debilidad es interesada, y que quieres a ese hombre porque es rico, y que no lo querrías si fuese pobre.
  • Doña Lupe, al irse a la cocina, iba pensando que aquellos síntomas podrían anunciar tal vez la probable reproducción del tipo de Rubín en la especie humana.
  • Leía con desesperación en los libros de Patología la descripción y el tratamiento de la fiebre tifoidea y hablaba con el médico de los remedios que podrían emplearse.
  • Y así por este estilo podrían irse nombrando, si hiciera falta, muchas amistades y predilecciones de las plantas, que, como es natural, también tienen sus odios y sus desavenencias.
  • Pero de cuantos podrían recordarle aquella vergüenza, sólo veía ella al señor Iriarte, el hombre del aya, que visitaba a don Carlos y miraba a la niña con ojos de cosechero que se prepara a recoger los frutos.
  • Al principio tales ocupaciones podrían parecerla pesadas, insustanciales, prosaicas, desviadas del camino que conduce a la vida de la piedad acendrada, pero poco a poco iría tomando el gusto a tan humildes menesteres.
  • Allí le podrían someter a una alimentación intensa, darle baños de sol, hacerle vivir al aire libre y dentro de la casa en una atmósfera creosotada, rodearle de toda clase de condiciones para que pudiera fortificarse y salir de la infancia.
  • El que llevaba el copón, bien abrigadito con un refajo atado al cuello, daba las zapatetas más atrevidas que se podrían imaginar, y hasta vueltas de carnero, poniendo todo su arte en recobrar la actitud reverente en el momento mismo de tomar la vertical.
  • Que me lleven el café a la oficina dijo en voz alta, mirando el reloj y haciendo un gesto, por el cual los circunstantes podrían comprender, sin necesidad de más explicaciones, el cataclismo que iba a ocurrir en la Hacienda si Don Basilio se retrasaba un minuto más.
  • Mayormente dijo que no soy tan pobre que no tengo en mi tierra un solar de casas, que a estar ellas en pie y bien labradas, diez y seis leguas de donde nací, en aquella Costanilla de Valladolid, valdrían más de doscientas veces mil maravedís, según se podrían hacer grandes y buenas.