Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ponía" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ponía para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Y se ponía así.
- Él la miraba y se ponía serio.
- Se ponía enferma de vergüenza.
- Se ponía malo de sólo pensarlo.
- Jacinta ponía mucha atención a esto.
- ¿Se les ponía grillete a los papeles?
- ¿Quién le ponía el cascabel al gato?
- Decididamente, el tío se ponía alegre.
- Cuando se ponía a guardar ropa, la ayudaba.
- Se ponía en el confesonario al ser de día.
- Pero ¿quién le ponía el cascabel al gato?
- La que ponía el amor, ese amor tan sublime y.
- Ponía más alma y fervor en el cuotidiano rezo.
- En la tapa, en una banda de papel pegada, ponía.
- Cuanto más la amenazaban más pesadita se ponía.
- No ponía aquella cara cuando contaba los cuentos.
- Don Basilio se ponía colorado y después palidecía.
- Feliciana era de Valencia, y ponía muy bien el arroz.
- Don Álvaro observó que Quintanar se ponía colorado.
- Sólo de oír hablar de comida se ponía peor Mauricia.
- Ponía sus antipatías y sus simpatías sin razón alguna.
- Otras veces se ponía a cantar la misma canción sin parar.
- Por la mañana tomaba un baño y luego se ponía a traducir.
- Una le ponía las medias, otra le entraba una camisa finísima.
- Doña Manuela huyó de este estrépito, que la ponía nerviosa.
- Pero ahora no era el amor quien ponía en tensión sus nervios.
- Otro, que con el mismo jarabe decía que se ponía a la muerte.
- Siempre que pensaba en el porvenir de sus hijas se ponía triste.
- Este trabajo ponía alegre a Nelet y excitaba su jocosidad brutal.
- Era el primer hombre ¡y con faldas ! que le ponía el pie delante.
- Se vestían todos juntos porque todo se ponía sobre el propio traje.
- También ponía en la cuenta, a su modo, el perjuicio del escándalo.
- El menor nubarrón de granizo le ponía fuera de sí, trémulo de miedo.
- Y la monja se ponía muy compungida, diciendo que no lo volvería a hacer.
- Los únicos momentos agradables de su vida eran cuando se ponía a trabajar.
- El sol se ponía lentamente en medio de la tranquilidad otoñal del paisaje.
- Y acabado el ofrecer, luego me quitaba la concheta y la ponía sobre el altar.
- Sentía una ansiedad que le ahogaba, un furor que le ponía los pelos de punta.
- Tommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza.
- Les ponía camas de paja y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos.
- Era hombre que cuando se ponía a toser hacía temblar el edificio donde estaba.
- Soltaba una risa que a mí me ponía los pelos de punta, y decía muy callandito.
- Era hombruna, descarada y cuando se ponía en jarras hacía temblar a medio mundo.
- Procuraba mostrarse a dos dedos de romper en llanto, y ponía una cara muy triste.
- Maxi se ponía tan nervioso, que a veces tenía que salirse de la cama y del cuarto.
- él abría los brazos, ponía las manos sobre el corazón, besaba dos dedos en cruz.
- Si fuera cierto, ahora mismo ponía en planta a toda la familia para que lo supieran.
- Cuando no bastaba una explicación, ponía él la mano en el asunto y era cosa hecha.
- Pero lo peor de todo era una coraza de seda escarlata que ponía el grito en el cielo.
- En este caso hasta se le soltaba la lengua y se ponía a hablar sobre cualquier asunto.
- Se ponía loco de cólera, y más y más le irritaba el no poder dominar sus arrebatos.
- Quería ver el gesto que ponía aquel canónigo al saber que la señorona se la pegaba.
- Tratándose de un sacerdote, el abad ponía estos delitos en parangón con la simonía.
- Ana ponía todas las fuerzas de su voluntad en demostrar a Don Álvaro que no le temía.
- Ahora se empezaba a hablar en Vetusta de si él ponía o no ponía los ojos en la Regenta.
- En la muerte no quería pensar, porque eso le ponía malo, y Dios no manda que enfermemos.
- Al mismo tiempo que lo pensaba le ponía la mano en el hombro al señor grueso, y gritaba.
- Dicho esto, la coja le ponía suavemente la mano en la espalda, empujándola hacia adelante.
- En medio de la infernal risa, brotaba esta frase que a Fortunata le ponía los pelos de punta.
- Todos los días se ponía a discusión delante de Ana, al tomar café, la divinidad de Cristo.
- ¡Gran interés ponía en que la razón bastase! La razón no explica los misterios, es verdad.
- Ponía los ojos en blanco, las manos en cruz y los hombros a la altura de las orejas para decir.
- Fue regalo de Barbarita, que hizo promesa de ofrecerla a estas monjas si su hijo se ponía bueno.
- Echéle aguamanos, peinóse y puso su espada en el talabarte y, al tiempo que la ponía, díjome.
- A su hijo le llevaba regalitos sin fin, corbatas que no usaba, botonaduras que no se ponía nunca.
- Aparisi, siempre que se ponía peneque, mostraba un entusiasmo exaltado por las glorias nacionales.
- Le ponía en la mesa los platos de su gusto, y en su cuarto nada faltaba para su regalo y comodidad.
- Al decir yo, Guillermina se ponía la mano en el pecho y daba a sus ojos la expresión más hermosa.
- Solía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca.
- Pero aquella noche se ponía de todos colores deseando que a su condenado amigo se le secara la boca.
- Y hasta alguna vez se burlaban de ella, por ciertas sus maneras de hablar, lo que la ponía de grana.
- El Cacho ponía de su parte su nerviosidad, su furia, su violencia en echar la pelota baja y arrinconada.
- Allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un traje de baño y se metía en el mar.
- ¡Scratch Poll! ¡Scratch poor Polly! y ponía la cabeza entre la reja de la jaula para que se le rascara.
- En cambio su madre, André Anthoni, se ponía como una fiera cuando oía que a su hijo le daban este mote.
- Jacinta se le ponía al lado y tomaba muy a menudo parte en aquellas tareas, tan simpáticas a su corazón.
- El capellán, como candidato reventado, ponía de oro y azul al obispo de la diócesis y a todo el cabildo.
- Cuidaba de los intereses domésticos como si fueran propios, hasta ponía paz entre los criados y los amos.
- Eran un comentario que con los ojos ponía a la tontería o pueril gracia que Adoración acababa de decirle.
- El viejo ha sacado de debajo de la capa un grueso cartapacio y mientras lo ponía sobre la mesa ha repetido.
- Ponía una de cal y otra de arena, mezclando las contestaciones categóricas con los mimos y las zalamerías.
- De rato en rato Orsi se ponía su monóculo y se dignaba mirar a estos pobres hombres que viven en un pueblo.
- Si supiera ella qué bonita boca se le ponía al comérselas, no intentara enmendar su graciosa incorrección.
- Pero si se ponía en un pie de astucias diplomáticas, fingiendo ceder para resistir con la inercia, entonces.
- ¡Su padre era maniqueo! Buenos ponía a los maniqueos San Agustín, que también había creído errores así.
- Ponía la boquita en el pezón, y de repente torcía la cara, hacía pucheros, iniciaba un llanto quejumbroso.
- Los disparates seguían, y al servir la mesa ponía los platos sobre ella sin considerar que no eran de hierro.
- Había mejorado mucho su salud y al mismo tiempo no ponía tanto cuidado como antes en el adorno de su persona.
- Yo, como iba entregado al vino y había renunciado en su poder mis sentidos, no advertí al riesgo que me ponía.
- Ponía lazos a las nutrias en la cueva de Amaviturrieta, que se hunde en el suelo y está a medias llena de agua.
- Maximiliano se ponía furioso, y doña Lupe, consultada sobre el particular, dio su dictamen favorable a la salida.
- Hizo una pausa el Magistral para observar si Ana subía con dificultad aquella pendiente que le ponía en el camino.
- Como Nicolás visitaba algunos días a Fortunata para enseñarle la doctrina cristiana, doña Lupe se ponía furiosa.
- Si don Eugenio ponía cara de perro a las peticiones, surgía la protesta en la rapaz parentela que tanto le quería.
- La peña aquella ocupaba tres mesas, y antes de que los parroquianos llegaran, el mozo les ponía a todos el servicio.
- Esta parte ridícula, según él, de su empeño, ponía furioso unas veces al gentil Mesía y otras de muy buen humor.
- ¡Qué cosas inventaba! Y por la mañana las ponía en limpio en papel de marquilla con una letra que daba gusto verla.
- ¡Gande, gande! A ratos se tranquilizaba, pero de repente le entraba el berrinche y se ponía a dar patadas en el aire.
- Don Basilio era su único amigo, porque también allí ponía el paño al púlpito para anunciar la venida del Príncipe.
- Yo le pregunté que por qué no se los ponía y dijo que por ser entrambos de una mano, que era treta para tener guantes.