Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra porquerías

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra porquerías en el contexto de una oración.

Término porquerías: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "porquerías" aquí tienes una selección de 13 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra porquerías para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Yo beber esas porquerías!
  • Yo no bebo esas porquerías.
  • Esto y contar porquerías es tu fuerte.
  • Porquerías, pero ahora parece que te complaces en que te vean.
  • Esas son porquerías decía y en que nada se sabe de cierto ni de claro.
  • Le dio muchos besos, recomendándole que fuera bueno, y no hiciese porquerías.
  • Si no lleva usted panderetas con figuras de toros, chulos u otras porquerías así, se lo comen vivo.
  • Pero ¡qué carta, doña Manuela! ¡Qué cosas tan indecentes había en ella! Parece imposible que hombres honrados y con hijos puedan leer tales porquerías.
  • Aquello acabó, y ahora sólo queda la sedería de Lyón, mírame y no me toques, algodón malo, géneros que no duran un año, porquerías con las que van tan orgullosas estas señoritas del día.
  • Había laminitas compradas en baratillos, con marcos de cruceta, y otras mil porquerías con pretensiones de lujo y riqueza, todo ello anterior a la transformación del gusto que se ha verificado de diez años a esta parte.
  • No se sabe lo que aquel galopín discurría para encontrar a cada paso cosas nuevas, ya fuesen flores, ya pajaritos vivos, ya ballestas de caña, ya todo género de porquerías, que era lo que más entusiasmaba a la pequeña.
  • ¡Un señor venerable, con cara de santito, entretenerse en tales porquerías! Doña Manuela lanzó una mirada tan severa al vejete de rostro bondadoso, que el sátiro retrocedió, levantando el embozo de la capa con sus audaces manos.
  • Muchachos con pliegos de colores voceaban las décimas y cuartetas, alegres y divertidas, para las máscaras, colecciones de disparates métricos y porquerías rimadas, que por la tarde habían de provocar alaridos de alegre escándalo en la Alameda.