Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra práctico

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra práctico en el contexto de una oración.

Término práctico: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "práctico" aquí tienes una selección de 34 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra práctico para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Quizá fuera práctico.
  • Sabría ser más práctico.
  • Es lo práctico, amigo mío.
  • Pero yo soy un romántico práctico.
  • Esto es lo práctico, es lo único posible.
  • No sólo es absurdo, sino que es práctico.
  • La ciencia en ellos va envuelta en sentido práctico.
  • Pero yo hablaba de un aprovechamiento práctico, inmediato.
  • Yo he sido en esto poco práctico, siéndolo tanto en otras cosas.
  • Y ya que usted es tan místico, conviene que sea un poquito práctico.
  • Hace cinco años que practico el confesonario, y que las cazo al vuelo.
  • ¡Idiotas! ¡Qué poco sentido práctico tienen esos falsos católicos!
  • Con su buen instinto de hombre práctico, puso orden en aquel maremágnum.
  • Old Sam era un desertor de la marina inglesa, hombre inteligente y práctico.
  • ¡Cómo se ve el sentido práctico de esa granujería semítica! dijo Iturrioz.
  • Lo práctico es sortearlo y con él dejarse ir aspirando a dirigirlo y encauzarlo.
  • Así fue en efecto, pues en todo el año 75 que corría no se murió el filósofo práctico.
  • Él era tan listo y tan práctico, que supo sin esfuerzo hacerle disminuir el inútil y ruinoso renglón de las modas.
  • Nada, yo me he propuesto sacarla a usted del terreno de la tontería y ponerla sólidamente sobre el terreno práctico.
  • Pero yo, antes que todo, veo lo práctico, lo posible, y no puedo aconsejar a nadie que se deje morir ni que se suicide.
  • El viejo estudiante padecía un romanticismo intenso, mitigado en algunas cosas por una tendencia beocia de hombre práctico.
  • Tónica era un espíritu práctico, que, en medio de sus escapes de pasión, no olvidaba el porvenir con todas sus miserias y monotonías.
  • La otra, la de Lamela, con su idealismo práctico, y, por último, la lectura de Parerga y Paralipomena de Schopenhauer, que le inducía a la no acción.
  • Zurbelcha, envuelto en el sudeste, encorvado hacia adelante, llevaba el remo que hacía de timón, era el práctico que conocía mejor la costa y los arrecifes.
  • Decidieron como más práctico que Capistun, con las cuatro mulas, se volviera y se encaminara despacio hacia la choza de carabineros donde habían pasado la noche.
  • El fin práctico de nuestros viajes a las rocas era coger esos cangrejos grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros, y, en otros lados, centollas y ermitaños.
  • Tenía don Eugenio un amigo antiguo que todos los días visitaba la tienda, y por profesar a Melchor algún afecto, unía sus exhortaciones de hombre práctico a las del principal.
  • Bebió el Delfín muchas cañas, porque opinaba con gran sentido práctico que para asimilarse a Andalucía y sentirla bien en sí, es preciso introducir en el cuerpo toda la manzanilla que este pueda contener.
  • Calculaba él, con aquella frivolidad afectada y natural al mismo tiempo de materialista práctico, calculaba que allá para el invierno él se sentiría fuerte como un roble y la Regenta estaría suave y dócil como una malva.
  • Salió, pues, Fortunata de la triste visita con la impresión de haber perdido para siempre aquel grande y útil amigo, el hombre mejor que ella tratara en su vida y seguramente también el más práctico, el más sabio y el que mejores consejos daba.
  • Así como a otras el amor propio les inspira la presunción, a la viuda de Jáuregui le infundía convicciones de superioridad intelectual y el deseo de dirigir la conducta ajena, resplandeciendo en el consejo y en todo lo que es práctico y gubernativo.
  • Don Evaristo, que tan práctico quería ser en la vida social, debía de serlo más en la doméstica, y, conforme a sus ideas, lo primero que tiene que hacer el hombre en este valle de inquietudes es buscarse un buen agujero donde morar, y labrar en él un perfecto molde de su carácter.
  • Primitivo, por más señas, se mostró tan sumiso y respetuoso, que Julián, quien al revés que don Pedro poseía el don de errar en el conocimiento práctico de las gentes, guardando los aciertos para el terreno especulativo y abstracto, fue poco a poco desechando la desconfianza, y persuadiéndose de que ya no tenía el zorro intenciones de morder.
  • Junto a la imaginación exaltada del dependiente debía existir una enorme cantidad de sentido práctico capaz de sofocar todas las fantasías y caprichos, y a esto se debió, sin duda, que Melchor se reprimiera en sus románticas extravagancias, y en adelante, aunque sin abandonar la lectura de novelas, se dedicara con más asiduidad a sus quehaceres.