Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "prado" aquí tienes una selección de 31 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra prado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Las vacas pastan en nuestro prado.
- Sí, quiere decir Prado del macho cabrío.
- La Guardia Civil, las uvas de albillo y el Museo del Prado.
- Quintanar se sentó sobre una peña que dejaba descubierta el prado.
- Vino luego doña Casta con Olimpia a proponerles dar un paseo al Prado.
- Al salir del bosque había visto un prado de yerba muy verde y muy alta.
- Un coro estridente de ranas despidió al sol desde un charco del prado vecino.
- Cruzaron la parte nueva del pueblo y se detuvieron en lo alto del prado de Santa Ana.
- E respondiole Mosen de Sant Pedro que le plasia é se citaron en el prado de Sant Ana.
- Para perseguir un bando de peguetas que volaba de prado en prado, siempre alerta, se separaron.
- Dejé dicho al mercader que si viniesen allí mis pajes y un lacayo, que los encaminase al Prado.
- Seguían a las chicas, y a la salida se sentaban a tomar horchata o limón en algún puesto del Prado.
- Llegamos al Prado, y en entrando, saqué el pie del estribo y puse el talón por defuera y empecé a pasear.
- Estuve una semana en la corte, y el primer día, al llegar al Prado, vi en un coche a Dolorcitas con su marido.
- La otra tenía un jardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado.
- Sí, cuatro, allí estaban, sangrando sobre el prado, mezclando las gotas rojas con la escarcha blanca de la hierba.
- En fin, dijeron que se querían ir al Prado a bureo un poco, y yo, que si no lo tenían a enfado, que los acompañaría.
- Si las peguetas iban por un lado al escapar del prado que cubrían tiñéndolo de negro, se encontraban con la descarga de Crespo.
- Las niñas vestidas de rosa o celeste que juegan a la rueda en el Prado y que parecen flores vivas que se han caído de los árboles.
- Dió después Martín la vuelta al prado de Santa Ana, hasta detenerse prudentemente a quince o veinte metros de la entrada del circo.
- Martín se enteró también de la llegada de los domadores con sus fieras enjauladas, y a la mañana siguiente, al levantarse, lo primero que hizo fué dirigirse al prado de Santa Ana.
- Y la carretela siguió su marcha ante la expectación de sacerdotes, damas y caballeros particulares que paseaban en el Espolón, chiquillos que jugaban en el prado vecino y artesanos que trabajaban al aire libre.
- ¿Has visto por ahí, en el Prado y Recoletos, a un tío muy feo que lleva una cesta y en ella, puestos en cañas, formando como un gran árbol, multitud de molinillos de papel dorado y plateado y de todos los colores.
- Por las noches, Montaner, después de cenar, iba a casa de Hurtado, y los dos amigos paseaban por la Castellana y por el Prado, que por entonces tomaba el carácter de un paseo provinciano, aburrido, polvoriento y lánguido.
- En esta sazon venya dicho Martín López encima de su cavallo como esforzado cavallero é antes de pelear con Mosen de Sant Pedro foe ferido de una saeta que le entró por un ojo é cayo muertto del cavallo en medio del prado.
- Recorrieron los dos hombres las calles del barrio viejo y luego salieron fuera de puertas, y tomando por el puente, seguidos de una turba de chicos y chicas llegaron al prado de Santa Ana, se acercaron a la barraca y se detuvieron ante ella.
- E cuando lo supo la muger de Martín López fué la triste al prado de Sant Ana, é cuando vido el cuerpo de su marido, sangriento y mutilado, se afinojó, prísole en sus brazos é comenzó a llorar, maldiciendo la guerra é su mala fortuna.
- Esta moza tan meticulosa y apañada piensa Azorín me recuerda esas mujeres que se ven en los cuadros flamencos, metidas en una cocina limpia, con un banco, con un armario coronado de relucientes cacharros, con una ventana que deja ver a lo lejos un verde prado por el que serpentea un camino blanco.
- El cajón está repleto de fotografías de monumentos y paisajes españoles, fotografías de cuadros del museo del Prado, fotografías de periodistas y actores, fotografías pequeñas, hechas por Laurent, de las notabilidades de 1860, daguerrotipos, en sus estuches lindos, de interesantes mujeres de 1850.
- Después, en un prado anejo a la Ciudadela y del cual se había apoderado la villa, iba el tamborilero y la gente bailaba alegremente, al son del pito y del tamboril, hasta que el toque del Ángelus terminaba con la zambra y los campesinos volvían a sus casas después de hacer una estación en la taberna.
- En estos días otoñales duraba todavía la feria de septiembre en el Prado, delante del Jardín Botánico, y al mismo tiempo que las barracas con juguetes, los tíos vivos, los tiros al blanco, y los montones de nueces, almendras y acerolas, había puestos de libros en donde se congregaban los bibliófilos, a revolver y a hojear los viejos volúmenes llenos de polvo.