Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "preguntaba" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra preguntaba para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Me preguntaba.
- Se preguntaba.
- Se preguntaba.
- Preguntaba él.
- Preguntaba Ryp.
- , se preguntaba.
- Preguntaba Lulú.
- Preguntaba Niní.
- Se le preguntaba.
- Preguntaba Tónica.
- Preguntaba Tónica.
- Preguntaba Andrés.
- Preguntaba Germán.
- Preguntaba Catalina.
- Preguntaba la niña.
- Preguntaba el barón.
- Le preguntaba Hurtado.
- Le preguntaba Andrés.
- Se preguntaba Andrés.
- Le preguntaba Luisito.
- Andrés se preguntaba.
- Preguntaba poco y mal.
- Se preguntaba la novia.
- Preguntaba la muchacha.
- Preguntaba doña Paula.
- Preguntaba don Víctor.
- Le preguntaba Margarita.
- Le preguntaba Gertrudis.
- Preguntaba el Arcipreste.
- Se preguntaba con angustia.
- Preguntaba Echaide, furioso.
- Preguntaba Foja en el Casino.
- Preguntaba Julián al médico.
- Preguntaba Andrés a Margarita.
- Preguntaba alguno con ansiedad.
- Preguntaba de tiempo en tiempo.
- Le preguntaba Dorotea a Hurtado.
- Preguntaba asustada la Marquesa.
- Le preguntaba alguno en la calle.
- Si Mesía le preguntaba en broma.
- Le preguntaba Pichía a Tellagorri.
- Se preguntaba Andrés con inquietud.
- Se preguntaba al reconocer su desatino.
- Preguntaba Foja al oído de Orgaz hijo.
- Preguntaba la hermana al día siguiente.
- Preguntaba el maestro al final del relato.
- Se preguntaba sin acertar con la respuesta.
- Preguntaba en voz muy baja, desde el portal.
- Otra preguntaba si valía el quinqué de petróleo.
- Tomaba todo lo que le daban, y si se le preguntaba.
- Le preguntaba un amigo que le encontraba en el campo.
- , se preguntaba a sí misma sin acertar a responderse.
- 25 preguntaba Pimentó, cada vez más fosco y amenazante.
- Al contemplar esta decoración espléndida, me preguntaba.
- Preguntaba Ronzal, que acababa de hacerse un frac en Madrid.
- A todos preguntaba Jacinta que qué tenían para aquella noche.
- XI Hacía un mes que don Manuel Pardo se preguntaba a sí mismo.
- Y menos que los otros hermanos se lo preguntaba Manolita, que se decía.
- Petra temblaba, pero seguía dispuesta a mentir si le preguntaba por el ama.
- Pero en su interior se preguntaba qué quería decir aquello de la mitología.
- Vino a sacarnos del pupilaje y teniéndonos delante nos preguntaba por nosotros.
- Preguntaba Foja en un corrillo, delante de la catedral, al salir de misa de doce.
- Quintanar daba diente con diente y preguntaba con los ojos muy abiertos y pasmados.
- Preguntaba el Obispo madre, en estilo de novena, cargado de superlativos abstractos.
- Casualmente tropezó con él en la cocina, donde preguntaba algo a Sabel en queda voz.
- Pasaba un socio cualquiera, y si no le conocía alguno de aquellos fundadores preguntaba.
- Por las mañanas, cuando bajaba la calentura, preguntaba a cada momento por Margarita y Andrés.
- El Magistral respondió don Víctor, que suponía a su mujer enterada de lo mismo que preguntaba.
- Preguntaba la Marquesa que comía sin cesar y muy contenta entre el bullicio ¿qué es lo que pica?
- Para tranquilizarse un tanto, cuando las congojas nerviosas la invadían, preguntaba a la doncella.
- Le preguntaba su cuñada sin levantar los ojos del sobrino o sobrina que de seguro tenía en el regazo.
- Después, también doña Paula, a solas también, preguntaba a la doncella, con voz gutural, estrangulada.
- A ratos se preguntaba con sinceridad de dónde y cómo le había venido el fortalecimiento de aquella idea.
- Preguntaba Tónica muy animada, olvidando los escrúpulos que había manifestado antes de admitir el paraguas.
- Margarita había escrito dos cartas a su hermano, diciéndole que fuera, porque el niño preguntaba mucho por él.
- Ansí estuvimos hasta la noche, hablando en cosas que me preguntaba, a las cuales yo le respondí lo mejor que supe.
- Cuando Benítez la sorprendía en estas horas de calma triste y muda, le preguntaba Ana con una sonrisa de moribunda.
- No me gustaba dejar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía consejo, le preguntaba qué debía hacer.
- Nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado, y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo.
- Pero Rubín se puso a hablar con Feijoo, que le preguntaba por aquel inexplicable casamiento de su hermano con una mujer maleada.
- Don Víctor con las manos cruzadas, apretadas, convulso, preguntaba estas cosas delante de la enferma, que aunque aletargada, oía.
- Subía la escalera procurando que sus botas no rechinasen, como solían, y preguntaba a Petra en voz baja, con cierto misterio triste.
- En topando algún paje, caballo o lacayo, los hacía parar y les preguntaba cúyo era, y decía de las señales y si le querían vender.
- Poníase triste y como preocupada en espera de que le preguntasen qué era lo que tenía, y como nadie se lo preguntaba sufría con ello.
- El marqués no está por el derramamiento de sangre, y Estupiñá le preguntaba por qué no había aceptado la diputación que le ofrecieron.
- De esta necesidad de amor previo emanaba la insistencia con que Maximiliano le preguntaba a su ídolo si le quería ya algo, si le iba queriendo.
- Si le preguntaba por la señora, estaba dispuesta a mentir, a decir que había subido al segundo piso, a los desvanes, donde quiera, a tal o cual tarea doméstica.
- Allí pasaban el rato charlando por lo bajo, leyendo novelas, dibujando caricaturas o soplándose recíprocamente la lección cuando el catedrático les preguntaba.
- Los primeros días, después de separarse Ana y De Pas, era el Magistral quien preguntaba más a menudo a Teresina, afectando indiferencia, pero sin que su madre le oyera.
- Preguntaba la viuda, lamiéndose los labios, invadida de una envidia admiradora, y sintiendo extraños dejos de una especie de lujuria bestial, disparatada, inexplicable por lo absurda.
- Cuando se le preguntaba si, como hombre religioso, no sentía remordimientos por este robo, decía que no, porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran propósito de enmienda.
- Doña Lupe, que la tenía al lado, estaba al quite para auxiliarla si fuera menester, y en los más de los casos respondía por ella, si algo se le preguntaba, o le soplaba con disimulo lo que debía de decir.
- Entonces Guillermina, poniéndole una cruz entre las manos, le preguntaba si creía en Dios, si se encomendaba a Dios y a la Santísima Virgen, y a tales y cuales santos del Cielo, y contestaba ella que sí moviendo la cabeza.
- Como hallase el pan ratonado y el queso comido y no cayese el ratón que lo comía, dábase al diablo, preguntaba a los vecinos qué podría ser comer el queso y sacarlo de la ratonera, y no caer ni quedar dentro el ratón, y hallar caída la trampilla del gato.
- Este gigante debía ser hermano, o por lo menos primo, de otro, no se sabe si tan grande, pero sí con los ojos rojos, que en época de mayor candidez y de mayor temor de Dios aparecía en Donosti, entre las rocas de la Zurriola, con un pez en la mano, y a quien se le preguntaba.
- Trataba de explicarme el derecho que tenían a la superioridad los que realmente eran superiores, y me preguntaba, lleno de angustia, si era justo que otros fueran nobles y ricos y sabios, mientras yo tenía por abolengo la Caleta, por única fortuna mi persona, y apenas sabía leer.
- Cuando, ya cerca de la noche, mientras subían cuestas que el ganado tomaba al paso, el nuevo Presidente de Sala le preguntaba si era él por su ventura el primer hombre a quien había querido, Ana inclinaba la cabeza y decía con una melancolía que le sonaba al marido a voluptuoso abandono.
- La robusta virgen de aldea parecía un carbón encendido, y mientras don Juan, de rodillas ante doña Inés, le preguntaba si no era verdad que en aquella apartada orilla se respiraba mejor, ella se ahogaba y tragaba saliva, sintiendo el pataleo de su primo y oyéndole, cerca de la oreja, palabras que parecían chispas de fragua.
- La señora la hizo callar, muy contrariada por el escándalo, y siguieron la marcha, mientras Nelet, alegre por este incidente que rompía lo monótono de las compras, preguntaba como un testarudo a la muchacha en qué sitio la habían pellizcado, y sentía un escalofrío de gusto cada vez que ella, ruborizándose, le llamaba animal y descarado.
- El hombre por quien preguntaba doña Manuela era el fundador de la tienda de Las Tres Rosas, don Eugenio García, el decano de los comerciantes del Mercado, un viejo que arrastraba cuarenta años en cada pierna, como él decía, y mostrábase orgulloso de no haber usado jamás sombrero, contentándose con la gorrilla de seda, que, según él, era el símbolo de la honradez, la economía y la seriedad del antiguo comercio, rutinario y cachazudo.