Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "presa" aquí tienes una selección de 40 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra presa para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No quería dejar su presa.
- Las tenazas no soltaron la presa.
- Vetusta era su pasión y su presa.
- Y al dárselo a la presa, le repitió el sermón.
- Se aturdía mientras su ojo avizor buscaba la presa.
- ¡Más adentro! ¡Más cerca de la presa, Martín! le decía.
- Y Martín, riendo, llevaba los caballos hasta la misma presa.
- Allí me tiene todos los primeros de mes, como un perro de presa.
- En un tris estuvo que Maxi diese el salto y cayese sobre la presa.
- Si el barco era sospechoso de piratería, se quedaban con la presa.
- El rumor de la presa del molino se hizo menos profundo y sollozante.
- Era una presa que le disputaban, pero que acabaría de devorar él solo.
- ¡el primer rival que le disputaba una presa, y con trazas de llevársela!
- La presa lo comprendió así, apresurándose a devorar la cena para abreviar.
- El considerar a la mujer como una presa, la tendencia al engaño, a la mentira.
- Andrés, presa de una impaciencia mortal, consultaba al médico a cada momento.
- Yo apostaré que no sabe por qué traigo este sombrero con la falda presa arriba.
- Si el Señor aflojara la mano un momento, don Álvaro podría extender la suya y tomar su presa.
- Ramiro vagaba por la casa como atontado, presa de extraños remordimientos y de furias súbitas.
- Y creyendo fácil aquella conquista, muchos borrachos se arrojaban sobre ella como sobre una presa.
- Al anochecer, bajó con la cena para la presa, y abriendo la puerta penetró en el lóbrego aposento.
- Devoraba su presa, la Vetusta levítica, como el león enjaulado los pedazos ruines de carne que el domador le arroja.
- Obedecía a un empuje superior a su voluntad, cuando se lanzó hacia ella con la rapidez y el salto de un perro de presa.
- Martín las veía y contemplaba la presa, cuyas aguas brillaban al sol como perlas y se deshacían en espumas blanquísimas.
- Desde que entró en San Ginés, corrió hacia ella Estupiñá como perro de presa que embiste, y le dijo frotándose las manos.
- Y lo dijo con tan íntima solemnidad casera, que Ramiro se sintió presa de un indefinible desasosiego y de un extraño remordimiento.
- Y con desdén que tenía algo de lástima, hubo de soltar su presa, que cayó inerte a un lado del camino, en una especie de hoyo o surco.
- Los perros se echaban con tal furia sobre el oso que para obligarles a soltar la presa el domador o el viejo tenían que morderles la cola.
- Bajando la cabeza, se atravesó en la entrada del hórreo, y por espacio de algunos minutos defendió su presa haciéndole muralla con el cuerpo.
- Era como una de esas arañas panzudas que están en su agujero, pero que, cuando sienten la tela que se mueve, salen en seguida a devorar la presa.
- Un poco más lejos, antes de la primera presa, había poéticos rincones llenos de espadañas y de saúcos, y una pequeña gruta por donde brotaba un manantial.
- De repente, hizo presa en aquellos adornos, y en un segundo los devoró, escupiéndolos después como negras pavesas, que revoloteaban sobre las cabezas de la muchedumbre.
- De vuestra madre, aunque está viva agora, casi os puedo decir lo mismo, porque está presa en la Inquisición de Toledo, porque desenterraba los muertos sin ser murmuradora.
- Mas a la sazón no podía entender una sola línea del filósofo, y sólo oía los tristes ruidos exteriores, el quejido constante de la presa, el gemir del viento en los árboles.
- Por fin hizo presa en un puñado de ochavos, y entonces apretó el puño fortísimamente, con la intensidad propia de los niños, que temen siempre se les escape la dicha por la mano abierta.
- El río Ibaya, limpio, claro, cruzaba el valle por entre heredades verdes, por entre filas de álamos altísimos, ensanchándose y saltando sobre las piedras, estrechándose después, convirtiéndose en cascada de perlas al caer por la presa del molino.
- Algún pececillo plateado pasaba como una flecha, cruzando el pequeño océano, y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar, el cangrejo, salía de su rincón, andando traidoramente de lado, y su ojo enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa.
- Le echaba humo de tabaco, le llamaba y solía poner entre los barrotes de la jaula un trozo de madera, como si fuese el dedo, y Poll, que era rencoroso, se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico fuerte, y cuando se encontraba que no tenía presa, se recogía, burlado y huraño, ante las carcajadas del pillo del grumete.
- Segura de no ser vencida por la fuerza, enamorada a su modo del señorito, sobre todo por su audacia, acostumbrada a tales devaneos mudos, gimnásticos, callaba, forcejeaba, mordía con deleite, magullaba con voluptuosidad bárbara, y encontraba placer de salvaje en el martirio de mis sentidos, que tocaban su presa, y se sentían dominados por ella.
- Con estos datos, Hurtado aseguraba que la mujer, en un estado alcohólico, evidenciado por el aguardiente encontrado en su estómago, y presa de manía suicida, había comenzado a herirse ella misma con la badila en la cabeza, lo que explicaba la superficialidad de las heridas, que apenas interesaban el cuero cabelludo, y después, en vista del resultado negativo para producirse la muerte, había abierto la ventana y se había tirado de cabeza a la calle.