Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra probar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra probar en el contexto de una oración.

Término probar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "probar" aquí tienes una selección de 43 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra probar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ella basta para probar.
  • Primero hay que probar.
  • Porque yo me lo quería probar.
  • Yo sé desenvolverme y probar mi inocencia.
  • Se trataba de probar sus injuriosas afirmaciones.
  • ¿Y yo cómo voy a probar la verdad de mis palabras?
  • Otros no hicieron más que probar golosinas y beber.
  • Pero no que estuviera días y días sin probar bocado.
  • No, tú eres la que tienes que probar que lo has parido.
  • Discurro admirablemente, y se lo voy a probar a usted ahora mismo.
  • Hizo un gesto de repugnancia y horror al probar el bizcocho mojado.
  • Se estará dos años sin probar el pan, con tal que sus hijos lo coman.
  • Aceptaba ella todo sin entusiasmo ni ilusión alguna, más bien por probar.
  • Antes de llevarle a un manicomio, es preciso probar algún otro medicamento.
  • Probar la religión por la belleza, le pareció la mejor ocurrencia del mundo.
  • La hacían cortar y probar como una maestra y coser o zurcir como una oficiala.
  • Llegaba al Casino, calzaba los zapatos de suela rota y subía a probar fortuna.
  • Solía no probar nada, ni el otro tampoco, quedándose cada cual con su opinión.
  • Es que usted es navarra y con sal y yo quiero probar de esa sal replicó Martín.
  • Quiso Feijoo probar también aquel plato, porque le gustaban algunas comidas españolas.
  • Malicioso, y enemigo de los curas, porque así creía probar su liberalismo con poco trabajo.
  • Mi amo movió el brazo izquierdo con un gesto académico y guerrero, para probar que lo tenía expedito.
  • Andrés decidió limitar la alimentación, tomar sólo vegetales y no probar la carne, ni el vino, ni el café.
  • Comenzó a probar el angélico caldedero una y otra de un gran sartal que dellas traía, y yo ayudalle con mis flacas oraciones.
  • Andábanle por dentro comezones y pruritos nuevos, un deseo de hacer algo, y de probar su voluntad en actos grandes y difíciles.
  • Ellas no tenían ganas de probar bocado, y le instaban a él a que lo hiciese, empleando los más extraños medios de persuasión.
  • Lo estuvo él contemplando un rato por un lado y por otro, y acercaba la yema del dedo a la punta como para probar si era bien aguda.
  • Y por gozar un placer extraño, o por probar si lo gozaba, inclinó el rostro asqueroso sobre el de la Regenta y le besó los labios.
  • Le conocía, ¡cosa más rara!, en la manera de empujar, en la manera de rasguñar la fechadura en la manera de probar una llave que no servía.
  • Cuando un incauto forastero se atrevía a probar fortuna, se le llamaba el príncipe ruso por ironía hasta que salía con las manos en la cabeza.
  • No le gustaba, pero un hombre debe probar todas las cosas, y volvió á animarse con las mismas reflexiones que le habían llevado hasta la taberna.
  • Puede decirse que lleva cuarenta y ocho horas sin probar alimento, pues me confesó que antes de avisar a su marido, mucho antes, ya se sintió mal y no pudo comer.
  • El temerario contrabandista, no obstante, hubiera deseado tener un mal encuentro para probar al mundo entero que era hombre capaz de arruinar la Renta si se lo proponía.
  • Cuando iban visitas a la casa la enseñaba como una cosa rara, sonándola y dando a probar el peso, para que todos se pasmaran de lo arregladito y previsor que era el niño.
  • Yo me figuraba que las escuadras se batían unas con otras pura y simplemente porque les daba la gana, o con objeto de probar su valor, como dos guapos que se citan fuera de puertas para darse de navajazos.
  • Y, a pesar de las burlas casi irrespetuosas del pinche y de la sonrisa insultante de Pedro, los dos caballeros quisieron probar sus habilidades metiendo la mano en pastas y almíbares y en cuanto se preparaba.
  • En la misma puerta uno o dos horteras vestidos ridículamente de frac, con chistera abollada, las manos sucias y la cara tiznada, gritaban desaforadamente ponderando el género y dándolo a probar a todo el que pasaba.
  • Dio también en pensar que maldito lo que le importaba que la conciencia fuera la intimidad total del ser racional consigo mismo, o bien otra cosa semejante, como quería probar, hinchándose de convicción airada, Joaquinito Pez.
  • Como nadie le contradecía, dábase él a probar cuanto le daba la gana, con esa buena fe y ese honrado entusiasmo que ponen algunos sabios del día en ciertos trabajos de erudición que el público no lee y que los editores no pagan.
  • Aquellos ocho años de juventud sin amor, sin fuego de pasión alguna, sin más atractivo que tentaciones efímeras, rechazadas al aparecer, creía que no hubiera podido sufrirlos a no pensar que Dios se los había mandado para probar el temple de su alma y tener en qué fundar la predilección con que la miraba.
  • Creeríase que Juan Pablo las estrujaba con los codos, después de acribillarlas con su dialéctica, y cuando cogía un lápiz y trazaba números con febril mano sobre el mármol, para probar que no debe haber presupuesto, parecía un Fouquier de Thinville firmando sentencias de muerte y mandando carne a la guillotina.
  • Empezó a creer ridículos los sofocones que se había tomado por probar que en las civilizaciones de Oriente el poder de las castas sacerdotales era un poquito más ilimitado que el de los reyes, contra la opinión de Gustavito Tellería, el cual sostenía, dando puñetazos sobre la mesa, que lo era un poquitín menos.
  • Uno rato estuvo mi hombre discurriendo cómo probar que no es cosa del otro jueves que las personas afligidas engorden, y aún no había logrado construir su plan lógico, cuando llegó Juan Pablo, frotándose las manos, y dejando ver en su cara la satisfacción íntima que el simple hecho de entrar en el café le producía.