Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "programa" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra programa para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Mi programa es este.
- ¡Programa! gritó don Víctor.
- Se ha de cumplir todo el programa.
- Hola, hola, eso no estaba en el programa.
- Discutimos nuestro programa para la tarde.
- Esto no estaba en el programa murmuró Juncal.
- Y esto no es un programa de gobierno, sino que se cumplirá en todas sus partes.
- En seguida se alborotaba y hablaba de régimen, y de programa y de cambiar de vida.
- Los espasmos de Maxi, todo continuaba repitiéndose de día en día con regularidad de programa.
- Salieron de los Pazos tempranito, porque bien necesitaban toda la larga tarde de verano para cumplir el programa.
- ¡Bonito programa, sí, señor, bonito contrato! Sólo que ya no puede realizarse, porque falta una de las partes.
- La Marquesa había escrito muy temprano a los Quintanar convidándoles a comer y anunciándoles el programa del día.
- Vagamente veía en lontananza un porvenir de indemnizaciones patrióticas que aunque estaban en el programa de su partido, a él no le alcanzaron.
- Su prisión por sospechas de conspiración acentuole la soberbia y la murria soñadora, revolviendo más al propio tiempo el pisto manchego de su programa político social.
- Toda la parte religiosa del programa carlista la descartaba, quedándose tan sólo con la política, porque ya había visto prácticamente que los curas lo echan todo a perder.
- Y la linda costurera, con su aire grave de mujer formal, con la misma expresión vaga y soñolienta que si hablase de amor, marcaba punto por punto el programa de su vida futura.
- Aquel programa famoso de distracciones y placeres formado entre Quintanar y Visitación, había empezado a caer en desuso a los pocos días, y apenas se cumplía ya ninguna de sus partes.
- Aquel programa de diversiones, alegría, actividad bulliciosa, que había publicado a son de trompeta Quintanar, se cumplía sólo en las partes y por el tiempo que a su esposa le parecían bien.
- Llevaba Olmedo una vida muy poco ejemplar, mudando cada mes de casa de huéspedes, pasándose las noches en lugares pecaminosos, y haciendo todos los disparates estudiantiles, como si fueran un programa que había que cumplir sin remedio.
- Y Olmedo lo hacía todo tan al vivo y tan con arreglo a programa, que se emborrachaba sin gustarle el vino, cantaba flamenco sin saberlo cantar, destrozaba la guitarra y hacía todos los desatinos que, a su parecer, constituían el rito de perdido.