Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "prohibido" aquí tienes una selección de 27 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra prohibido para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Era día prohibido.
- Me está prohibido (¡otra vez!).
- Lo prohibido no es escribir a usted.
- Don Álvaro estará prohibido, sea Dios como sea.
- Bastante hago si le escribo, pues prohibido me lo tienen.
- ¿Era aquello amor del que está prohibido a un sacerdote?
- Doña Paula había prohibido los ruidos, todos los ruidos.
- Por la noche, a pesar de que estaba prohibido tener luz, yo leía.
- ¡Pero si le habíamos prohibido que saliera! (asustadísimo y disgustado).
- ¿Quiere usted ser el Obispo de Los miserables, un Obispo de libro prohibido?
- Batiste mugió con la satisfacción cruel que produce el goce de lo prohibido.
- Lo prohibido es escribir mucho, sea a quien sea, y sobre todo de asuntos serios.
- Estaba prohibido a todo el mundo, incluso al dueño del bosque, tocar en una hoja.
- Esto quedaba prohibido, pero ella sería considerada como sobrina de quien tantos elogios merecía.
- ¡Ah! Queda prohibido que me endilgues más versitos como los que me enviaste después del rompimiento.
- Nos está prohibido severamente autorizar con nuestra presencia el escándalo y hacernos cómplices de él.
- Detrás de la tentación no estaba ya sólo el placer prohibido, desconocido, seductor a su modo para la imaginación.
- El Magistral, mientras duraba la debilidad, le había prohibido incorporarse para rezar de rodillas sus oraciones de la mañana.
- Pensó en el cilicio, lo deseó con fuego en la carne, que quería beber el dolor desconocido, pero el Magistral había prohibido tales tormentos sabrosos.
- Era el caso que en Vetusta los beatos y todo el mundo devoto consideraban el teatro como recreo prohibido en toda la Cuaresma y algunos otros días del año.
- Rápidamente se había establecido entre don Pedro y las señoritas de la Lage el género de familiaridad inherente al parentesco en grado prohibido pero dispensable.
- Como a Nucha le causaban fuerte sacudimiento nervioso los tiros, no llevaba jamás el señorito su escopeta, y había prohibido expresamente a Primitivo cazar por allí.
- Pero se contuvo, porque le estaba absolutamente prohibido pronunciar palabras feas, siendo esto para ella un gran martirio, a causa de la poca variedad de términos de su habitual lenguaje).
- Jamás el Arcipreste, ni confesor alguno había prohibido a la Regenta esta voluptuosidad de distender a sus solas los entumecidos miembros y sentir el contacto del aire fresco por todo el cuerpo a la hora de acostarse.
- Esto de los bailes solía acontecer en las tertulias a donde el setentón acudía sin falta, porque desde que los médicos le habían prohibido escribir y hasta leer de noche, no podía pasar sin la sociedad más animada y galante.
- ¡Bueno estaba su marido para intentar conversiones! El señor Cuadros era un hombre perdido para siempre, un hambriento que había gustado el fruto prohibido, tras muchos años de vida obscura y laboriosa, sin saber lo que era juventud y trabajando como una bestia de carga.
- Si le hubiese sido lícito representar comedias, quizás no hubiera hecho otra cosa en la vida, pero como le estaba prohibido por el decoro y otra porción de serias consideraciones, procuraba buscar otros caminos a la comezón de ser algo más que una rueda del poder judicial, complicada máquina.