Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra propio

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra propio en el contexto de una oración.

Término propio: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "propio" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra propio para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No, no es propio.
  • Le chafé su amor propio.
  • Parecía del propio París.
  • Heríale en su amor propio.
  • Tanto como el propio, no, vamos.
  • Acaso su propio fuego le consume.
  • Además, su amor propio estaba herido.
  • No le parecía propio venir de sombrero.
  • Vamos al decir, amor propio ni dignidad.
  • Parecíale más propio decir de un sudario.
  • Por amor propio, padre y estalló a llorar.
  • Anfiteatro propio del cadáver del amor carnal.
  • Pero su propio temor le había paralizado las piernas.
  • Mentira replicó Fortunata, oliendo su propio vestido.
  • Al propio tiempo tocaba y cantaba hasta desgañitarse.
  • Andrés hizo lo propio, y se tendió en la cama aletargado.
  • Continuaba ella en el propio sitio y postura que por la mañana.
  • Al propio tiempo dejó oír una voz ronca y terrible que decía.
  • El valor propio de Julián era valor temblón, por decirlo así.
  • Jacinta se reía y al propio tiempo se le escaparon dos lágrimas.
  • El amor propio no le permitía la reproducción fiel de los hechos.
  • Se vestían todos juntos porque todo se ponía sobre el propio traje.
  • Mira, sobrino, me voy, porque si no me voy te pego con tu propio bastón.
  • Hay que tener tacto, amiga mía, y no herir el amor propio de los hombres.
  • Lo sorprendente es que el lanzazo lo sentía Julián en su propio costado.
  • ¡Su propio mayordomo! No sé cómo pudo usted estarse así con esa flema.
  • En el cementerio gruñó Izquierdo con acento más propio de bestia que de hombre.
  • Padre, bien se echa de ver que no es soldado, pues me reprehende mi propio oficio.
  • Para tales materias prefería las advertencias de doña Anuncia al propio criterio.
  • Aumentábase su compasión hacia Perucho, el rapaz embriagado por su propio abuelo.
  • ¿Quería satisfacer el amor propio a quien la edad empezaba a dar algunos disgustos?
  • No cesaba de sondear su propio corazón, en el cual encontraba a la vez pena y consuelo.
  • Pero al propio tiempo su conciencia no le permitía desmentir lo que acababa de sostener.
  • El propio calor de sus palabras llevó a Maximiliano a una exaltación que parecía insana.
  • La custodia, sabe usted, la custodia en que se pone al propio Dios, también vino de allá.
  • Vestía de blusa, pues la carretela de las señoras era de alquiler y tenía cochero propio.
  • Don Víctor no era más que un idiota incapaz de mirar por el honor propio, ni por el ajeno.
  • Gentes que un año antes no tenían sobre qué caerse muertas gastaban ahora carruaje propio.
  • Ella vive en la trampa como en su propio elemento, y ya sabrá salir de este apuro como de otro.
  • Y, como en desagravio, para engañarse a sí propio, suspiró con fuerza y exclamó en voz alta.
  • Esto se dijo Pedernero, cuyo amor propio de teólogo contrabandista se picó extraordinariamente.
  • Hay que discurrir, y sobre todo, penetrarse bien del propio decoro para saber mirar por el ajeno.
  • ¡La mía! replicó prontamente el Delfín, dejando entrever la fuerza de su amor propio, la mía.
  • Todos los objetos en que vive prolongándose nuestra alma, como si el propio cuerpo no le bastara.
  • Disculpábase a sí propio ciertos extravíos, por tener un tanto obstruidas las vías hepáticas.
  • Perfectamente dijo el cura, cuyo amor propio se erguía al encontrar un medio de aparecer previsor.
  • Esto no lo toleraría doña Lupe, aunque tuviera que dar, no sólo el dinero ajeno, sino el propio.
  • En Lúzaro, en pequeño, ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente forastera.
  • Pero al propio tiempo, entregar los santos cuartos a su dueña era lo mismo que tirarlos a la calle.
  • La primera piedra no hay quien me la quite expresó Aparisi con toda la hinchazón de su amor propio.
  • ¡qué gracia! Los tengo yo del propio Senquá, mucho más floreados que ese y los doy a veinticinco.
  • El Magistral se sintió herido, le dolió el amor propio al verse en ridículo por culpa de su amiga.
  • Hagámonos más justicia pensó sin querer, por el instinto de conservación que tiene el amor propio.
  • Ajusticiar a Merino, nada menos que sobre el propio patíbulo, por ser él hermano de la Paz y Caridad.
  • El dominio de las almas, que allí ejercía en absoluto, le daba al amor propio una dulce complacencia.
  • Pero esto no colmaba su deseo, no satisfacía su amor propio, sería un placer efímero y una venganza.
  • Era muy soberbio, y el amor propio descollaba en él sobre la conciencia y sobre los sentimientos todos.
  • Evita al propio tiempo la ociosidad, y verás cómo lo que te parece tan difícil te ha de ser muy fácil.
  • El enérgico gesto de su madre le dio a entender que no consentía auxilios que lastimasen su amor propio.
  • Por depresiva que fuese para el amor propio del capellán la observación, hubo de reconocer su exactitud.
  • ¡Bendito Dios, qué cara me puso! ¡Ah!, el amor propio y la soberbia le salían a borbotones por la boca.
  • Comprendía que en aquel momento diría todo lo que le sugiriese la pasión exaltada, el amor propio herido.
  • Iba el jinete colorado, no como un pimiento, sino como una fresa, encendimiento propio de personas linfáticas.
  • Al propio tiempo hallaba vivo placer en ciertas lecturas extrañas a la Farmacia, y que antes le cautivaban poco.
  • Y al propio tiempo sentía en sí una luz nueva, algo como un sacudimiento, el choque de la dignidad que entraba.
  • Parecía emitida por un avecilla, que se remontara primero al Cielo, y que después cantara en nuestro propio oído.
  • Al propio tiempo arramblaban por los espléndidos pañuelos de Manila, que habían ido descendiendo hasta las gitanas.
  • Los triunfos de su amor propio no le impedían ver que debajo del trofeo de su victoria había una víctima aplastada.
  • Dirigía el paso gravemente hacia las mesas de la derecha y se sentaba siempre en el propio sitio con matemática exactitud.
  • Trataba el bueno del capellán de comulgarse a sí propio con ruedas de molino, diciéndose que aquello no significaba nada.
  • Acaso el instinto de cobardía propio de su raza les moverá a agazaparse breves minutos detrás de un arbusto o de una peña.
  • Iba Jacinta tan pensativa, que la bulla de la calle de Toledo no la distrajo de la atención que a su propio interior prestaba.
  • Después se había quitado su propio calzado, porque era un marrano que gustaba de andar descalzo con las patas sobre el suelo.
  • La esposa de Torquemada estaba hecha tan a semejanza de este, que doña Lupe la oía y la trataba como al propio don Francisco.
  • Y al propio tiempo repartía periódicamente cuantiosas limosnas entre la gente pobre de los distritos de la Inclusa y Hospital.
  • Pero, tontín, si no es por él, no hubiéramos tenido con qué enterrarle dijo Fortunata saliendo a la defensa de su propio verdugo.
  • Su amor propio de libre pensador no había llegado a esa jerarquía del orgullo en que sólo se admite lo que uno crea para sí mismo.
  • Sobre que se le mojaría, porque el día estaba lluvioso, no era propio aquel regio atavío del lugar, personas y ocasión de la visita.
  • ¿Es usted un hombre egoísta, un poco cruel, fuerte, sano, resistente para el dolor propio e incomprensivo para los padecimientos ajenos?
  • En otros términos, su amor propio, que le gobernaba más que la conciencia, le exigía, ya que no una elección libre, el simulacro de ella.
  • Lo más particular era que seguía queriendo al Pituso, y que su cariño y su amor propio se sublevaban contra la idea de arrojarle a la calle.
  • Pero mejor será que digamos que es el del propio Sarrió, toda vez que la tarjeta pone en el centro, con letras doradas, su nombre y apellidos.
  • Pero Villeneuve, que estaba decidido a ello, por hacer una hombrada que le reconciliase con su amo, trató de herir el amor propio de los nuestros.
  • Se le llevaron en burlesca procesión, él delante, aislado por su propio tizne, y ya con la dignidad tan por los suelos, que empezaba a dar jipíos.
  • A pesar del interés supuesto por mí, nadie se ocupó de saber su continuación, lo cual sirvió para mortificar bastante mi amor propio de literato.
  • Ambas se juntaban siempre que podían, trabajaban en el mismo bastidor y comían en el propio plato, formando pareja indisoluble en las horas de recreo.
  • A pesar de las palabras del médico viejo no me tranquilicé, y, con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal, le pedí informes de Machín.
  • ¡De modo que quien había embriagado a la criatura era su propio abuelo! No supo replicar nada oportuno, ni siquiera lanzar una exclamación de censura.
  • Al propio tiempo se ocupaba en la revisión de su testamento y en tomar varias disposiciones benéficas que algunas personas habían de agradecerle mucho.
  • Una pobre costurera que, acostumbrada a sufrir las impertinencias de las señoras, no podía permitirse el lujo de mostrar susceptibilidad ni amor propio.
  • Tenía conciencia vaga de los disparates que había hecho la noche anterior, y su amor propio padecía horriblemente con la idea de haber estado ridículo.
  • Ver a su Anita alegre, expansiva, y allí, cerca del propio lecho, a los amigos jóvenes en cuya compañía se sentía él joven también, ¿qué mayor dicha?
  • Pero lo que la traviesa muñeca no decía era que le importaban muy poco las cóleras de mamá y que deseaba la desaparición de Andresito por propio interés.
  • No esperó Santa Cruz a oír más, ni su amor propio le permitía dar explicaciones, y con un movimiento vigoroso de su brazo derecho rechazó a su antagonista.
  • Se llega a este estado padeciendo, después de pasar por todas las angustias de la cólera, por los pinchazos que le da a uno el amor propio y por mil amarguras.
  • Le habían mirado distraídos, sin que ella procurase evitar el contacto de aquellas pupilas cargadas de lascivia y de amor propio irritado, confundido con el deseo.
  • Hasta que estuvo en el caserón de vuelta, no se le ocurrió pensar que aquella felicidad suya acarreaba la desgracia de muchos, y hasta cierto punto su propio daño.
  • Al sentir la molestia del vestir volviole el mal humor, y trajéronle un espejo para que se mirara, a ver si el amor propio y la presunción acallaban su displicencia.
  • Cuando despertó se sintió anegada en sudor frío y tuvo asco de su propio cuerpo y aprensión de que su lecho olía como el fétido humor de los hisopos de la pesadilla.
  • Su prisión por sospechas de conspiración acentuole la soberbia y la murria soñadora, revolviendo más al propio tiempo el pisto manchego de su programa político social.