Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra puchero

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra puchero en el contexto de una oración.

Término puchero: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "puchero" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra puchero para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Adela cuida del puchero.
  • Ni tengo puchero a la lumbre.
  • ¡Hola! Ya se presentaba la gallina del puchero.
  • Si le ordenaban quitar agua de un puchero, echaba más.
  • Doña Lupe entraba y salía, dando suspiros y haciendo algún puchero.
  • Pasó tanta agua del puchero del agua caliente al puchero de la verdura, que esta quedó encharcada.
  • Los días de caza, el imprescindible puchero se tomaba de noche, pues al monte no había medio de llevarlo.
  • Quedó el campo por don Pompeyo, que volvió a sus paseos y después fue a la cocina a espumar el puchero miserable de don Santos.
  • Era grato al temperamento español un cambio teatral de instituciones, y volcar una situación como se vuelca un puchero electoral.
  • ¡Ah se dijo, lo que necesita es una de casa, una que le cuide, que le ponga sobre la cama la ropa limpia, que haga que se le prepare el puchero.
  • Y antes de que pudieran todos retroceder un nuevo paso, ¡plaf!, sonó un ruido de puchero que estalla y cayó Pimentó con la cabeza rota de un taburetazo.
  • Manos escamosas, ásperas, conservando en las grietas de la piel la tierra de su huertecito, un cuadrado de hortalizas que tenía frente á la barraca, y muchas veces era lo único que llenaba su puchero.
  • , y, al gritar, dio el más soberano puntapié a la urna, que era un puchero, haciéndola volar en miles de pedazos, desparramando las cédulas y logrando, con tan sencillo expediente, que su candidato triunfase.
  • ¡qué felicidad hablar de los negocios devorando el clásico puchero con el buen apetito que da la actividad! Dependientes pocos y buenos, tratados como de la familia, comiendo todos en la misma mesa, a estilo patriarcal.
  • Un par de sillones con asiento de esparto y brazos pulidos por el uso, un anafe en el que hervía el puchero del agua, los paños de dudoso color y unas navajas melladas, que arañaban el duro cutis de los parroquianos con rascones espeluznantes, constituían toda la fortuna de estos establecimientos al aire libre.