Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "puertas" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra puertas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Tenía dos puertas.
- Las puertas aparecen cerradas.
- Se han abierto todas las puertas.
- Y si algo hubo fue de puertas afuera.
- Las puertas están pintadas de blanco.
- Las puertas están cerradas día y noche.
- Las paredes y las puertas, chapeadas de hierro.
- A la derecha de la nave dos puertas, no muy grandes.
- Había un sinnúmero de puertas de diferente tamaño.
- Las puertas de las tabernas también de color de sangre.
- Todas las puertas del salón estaban atestadas de socios.
- Vagan ligeros por las puertas y por las paredes soleadas.
- Las mujeres salían a sus puertas movidas de la curiosidad.
- Comienzan a chirriar las puertas metálicas de las tiendas.
- Máximo Juncal no atravesará más las puertas de esta casa.
- Pero ella cerraba ciertas puertas para que no pasase el humo.
- Los montantes de las puertas cierran con vidrieras de colores.
- Las puertas y ventanas de los viejos palacios están cerradas.
- Las vecinas se enracimaban en las puertas riendo y alborotando.
- En las puertas de las tiendas asomaban los dependientes curiosos.
- Los puestos de venta llegaban hasta las mismas puertas del Principal.
- Las aberturas tenían fuertes hierros, las puertas, pesados cerrojos.
- Las antiguas casas solariegas mostraban sus grandes puertas cerradas.
- Afuera, el viento silbaba con furia, haciendo retemblar puertas y ventanas.
- Luego se detuvo junto a una de las puertas y tocó en ella con los nudillos.
- En este pueblo las casas tienen las ventanas y las puertas cerradas siempre.
- Los señores salen y entran por las puertas de servicio, a cencerros tapados.
- La cintura de piedra del pueblo viejo se abre en unos sitios por puertas ojivales.
- Media hora después, entraban en las calles de Alzate, cuyas puertas se veían cerradas.
- Miró a todos los rincones, a todas las puertas, y con la mano delante de la boca, dijo.
- En algunas puertas había mujeres que sacaban esteras a que se orearan, y sillas y mesas.
- La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones, que nunca se abrían.
- Con los techos atravesados por las granadas, las puertas y ventanas cerradas herméticamente.
- Y cerrando puertas con estrépito salió, no sin despedirse hasta mañana temprano, desde lejos.
- Así es que su adversario le tuvo varias veces cogido entre puertas, y por punto no le aniquiló.
- A primera hora, en las puertas de las casas, algunos grupos de mujeres y chicos salían a respirar.
- Bajamos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados.
- Era su marcha una enrevesada peregrinación por las calles, deteniéndose ante las puertas cerradas.
- De todas las puertas abiertas y de las ventanillas salían voces o de disputa, o de algazara festiva.
- , o bien que dejaban los balcones y las puertas abiertas para que entrase un aire colado y le partiese.
- El cafetinero y sus vecinos estaban en las puertas, celebrando aquel espectáculo grotesco e inesperado.
- Doña Manuela se levantó al ver en una de las puertas a Nelet, que volvía de casa con la espuerta vacía.
- Que yo juraré sobre la hostia consagrada que es tan buena mujer como vive dentro de las puertas de Toledo.
- Oyó el marqués chirriar puertas, indicio de que la chica se había acogido al sagrado de alguna habitación.
- Los mismos tertulios procuraban cerrar las puertas, porque se daban tono así, y además no les convenían testigos.
- Tenía horror a las corrientes de aire, y no se creía seguro más que en medio de la campiña, que no tiene puertas.
- Salió un momento con objeto de cerrar puertas para que no se oyera la gresca, y a poco volvió al gabinete, diciendo.
- En las puertas de las barracas saludábanse los que iban hacia la ciudad y los que se quedaban á trabajar los campos.
- Era don Santos Barinaga, que volvía a su casa, tres puertas más arriba de la del Magistral, en la acera de enfrente.
- Salía don Víctor dejando tras sí las puertas abiertas, dando órdenes caprichosas para que se cumplieran en su ausencia.
- Algún mechero de gas temblaba a impulsos del viento, y de las puertas de las tabernas salían voces y sonido de acordeones.
- Y sobre las puertas de los cuartos, el artista, aludiendo discretamente al establecimiento, había pintado asombrosos bodegones.
- Entreabríanse las puertas de alquerías y barracas, arrojando negras siluetas que ciertamente no salían con las manos vacías.
- Las olas, como montes, subían por las rocas, llegaban hasta las casas, arrancaban puertas, arrastraban todo cuanto encontraban.
- Las gentes, cuyos gritos sonaban á lo lejos, en las puertas de las barracas, ya no le odiaban, ya no perseguirían á los suyos.
- Eran comunes las puertas de cuarterones, los baldosines polvorosos, los cerrojos imposibles de manejar y las vidrieras emplomadas.
- Después de recorrer dos lados del corredor principal, penetraron en una especie de túnel en que también había puertas numeradas.
- Se habría podido creer que la contrariaba el no ver a nadie de la casa próxima, el no sentir pisadas, ni ruido de puertas, ni nada.
- En algunas de las puertas, debajo, de la ojiva primitiva, se hizo posteriormente, no se sabe con qué objeto, un arco de medio punto.
- XVIII Largos días estuvo Nucha detenida ante esas lóbregas puertas que llaman de la muerte, con un pie en el umbral, como diciendo.
- Algunas calles extraviadas, con grandes paredones de color de tierra, puertas enormes y ventanas pequeñas, parecían de un pueblo moro.
- Fuime por las calles de Dios, llegué a la puerta de Guadalajara, y sentéme en un banco de los que tienen en sus puertas los mercaderes.
- Vivía la viuda y las dos hijas en la calle del Fúcar, en una casa sórdida, de esas con patio de vecindad y galerías llenas de puertas.
- Las casas son bajas, como las de los pueblos, y hay algunas de corredor con habitaciones numeradas, cuyas puertas se ven por la medianería.
- Juan Pablo no se iba hasta que cerraban las puertas, y de todos sus amigos el único que tan a deshora le acompañaba era Melchor de Relimpio.
- La temperatura bajaba, el incendio iba achicándose, la frescura de la noche penetraba en la plazuela, y balcones y puertas volvían a abrirse.
- Pues siempre fue el templo lugar muy a propósito, por su poético y misterioso recinto, para abrir de par en par al amor las puertas del alma.
- Pero cuando se cerró otra vez, pareciole al enamorado chico cosa diferente de todo lo que contiene el mundo en el vastísimo reino de las puertas.
- Los balcones y puertas estaban adornados con centenares de banderitas rojas y amarillas, que daban a la plazuela el aspecto de un buque empavesado.
- ¡Ay, Dios, qué malo era, y qué sucio y qué feo! Las puertas parecía qué tenían un dedo de mugre, el papel era todo manchas, los pisos desiguales.
- Subió Nones, y la dama, después de recomendar al sillero y a otros vecinos que barrieran la delantera de las respectivas puertas, iba a subir también.
- Pero la barraca, insensible á los lamentos de los que se tostaban en sus entrañas, seguía arrojando curvas lenguas de fuego por las puertas y las ventanas.
- Chirriaban las puertas al abrirse, veíanse bajo los emparrados figuras blancas que se desperezaban con las manos tras el cogote, mirando el iluminado horizonte.
- Las salchicherías exhalaban por sus puertas acre olor de especias, con cortinajes de seca longaniza en los escaparates y filas de jamones tapizando las paredes.
- En las puertas de todas las tiendas aparecían las cabezas curiosas de los dependientes, con la misma expresión que si presenciasen el último acto de un drama.
- A los diez minutos de haber salido el cuerpo, entró Severiana con los ojos hinchados, y abrió todas las puertas, ventanas y balcones para que se ventilara la casa.
- Cuando la pobreza llamó a las puertas, y Paula se decidió a dejar su comercio, De Pas decretó dedicar los pocos cuartos que sacaron libres a la industria ganadera.
- Y sus palabras, lentas, tristes, en este pueblo sin agua, sin árboles, con las puertas y las ventanas cerradas, ruinoso, vetusto, parecen una sentencia irremediable.
- Se le franquearon todas las puertas, abriéndolas de par en par y resguardándose tras las hojas de ellas, como se abren las puertas del toril para que salga la fiera a la plaza.
- ¡Es gran bellaquería, y no ha de quedar así! Yo todavía me estaba debajo de la cama quejándome como perro cogido entre puertas, tan encogido que parecía galgo con calambre.
- Si las señales son de bonanza, se lo indican a las llamadoras, que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando fuertes golpes en las puertas de sus casas.
- Todas las puertas se le franqueaban, y en todas partes le ponían buena cara por su honradez, sus buenas maneras y principalmente por aquella bendita labia que Dios le había dado.
- Tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto pequeño con una mesa de pino, blanca, un espejo cubierto con gasa y varias sillas.
- De rato en rato, al paso, se columbra por las puertas entreabiertas el patio clásico con las columnas dóricas y el zócalo azul, con el evónimus raquítico y el canapé de enea.
- Era menester blanquear la cocina, tapar con yeso algunos agujeros y enormes grietas que por todas partes había, empapelar el gabinete, que iba a ser su alcoba, y pintar las puertas.
- Bastaría abrir las puertas y dejar entrar el sol, salir, viajar, gritar, chapuzarse en agua fresca, correr, saltar, comer grandes trozos de carne, para que esta tristeza se acabase.
- Por las rendijas de las puertas parecía escapar la respiración entrecortada y brutal del sueño aplastante después de una noche de caricias de fiera y caprichos amorosos de borracho.
- Con baja y enferma voz e inclinadas mis manos en los senos, puesto Dios ante mis ojos y la lengua en su nombre, comienzo a pedir pan por las puertas y casas más grandes que me parecía.
- Batistet, con el ansia de salvar algo, corría desaforado por las sendas, gritando, aporreando las puertas de las barracas inmediatas, que parecían parpadear con el reflejo del incendio.
- Cuenta Villalonga que hace años hablaba Casa Muñoz disparatadamente, y sostiene y jura haberle oído decir, cuando aún no era marqués, que las puertas estaban herméticamente abiertas.
- Y seguían mirando con nostalgia y despecho la larga fila de carruajes, experimentando la misma impresión de nuestros bíblicos padres ante las puertas del Paraíso cerradas para siempre.
- Los perros barraqueros salían con ladridos feroces, atraídos por el estrépito de la lucha, y las mujeres, en las puertas de sus casas, levantaban los brazos al cielo, gritando indignadas.
- Las puertas de los palcos abríanse con estrépito, y aparecían en las barandillas, cubiertas con los colores nacionales, las mantillas blancas, las caras risueñas, los peinados con flores.
- Las puertas y ventanas golpeaban con furia, el viento se lamentaba por las rendijas y chimeneas, gimiendo de una manera fantástica, y las ráfagas de lluvia azotaban furiosamente los cristales.
- La devoción racional, ilustrada, de buen tono, era aquella otra, pedir para el Hospital a las corporaciones y particulares a las puertas del templo, regalar estandartes bordados a la parroquia.
- El calor arrojaba de sus estrechos cuchitriles a la gente de los pisos bajos, y las puertas estaban obstruidas por corrillos de blancas sombras sentadas en sillas bajas y respirando ruidosamente.
- Hizo propósito de lavar las puertas y aun de pintarlas, y de adecentar aquel basurero lo más posible, sin perjuicio de buscar casa más a la moderna, quisiera o no Segunda vivir en su compañía.
- ¡No la dejan tranquila! Y estos muros se hinchan en redondas tumefacciones, se desconchan en grandes claros, dejan caer sobre los colgadizos de las puertas una costra de tierra donde crece el musgo.
- Conocida la persona y sus felices circunstancias, se comprenderá fácilmente la dirección que tomaron las ideas del joven Santa Cruz al verse en las puertas del mundo con tantas probabilidades de éxito.
- Yo me figuraba que las escuadras se batían unas con otras pura y simplemente porque les daba la gana, o con objeto de probar su valor, como dos guapos que se citan fuera de puertas para darse de navajazos.